Los astrofísicos coinciden en que el mejor método para evitar una colisión catastrófica sería cambiar la ruta del asteroide que se dirija hacia nuestro planeta. Para que esto funcione, los científicos necesitan ser capaces de predecir lo que pasaría si provocaran una explosión.
avid Polishook y Noah Brosch están entre los pocos científicos en el mundo que investigan la estructura y composición de los asteroides, un primer paso crítico para aprender cómo destruirlos antes de que alcancen la atmósfera terrestre.
Esta información puede tener una utilidad tremenda en los planes futuros para alterar el curso de asteroides en rumbo de colisión contra la Tierra. Los científicos necesitan conocer si los asteroides son piezas firmes de roca o bien meros cúmulos de grava, cuáles son las fuerzas exactas que los mantienen unidos, y cómo se fragmentarían si fueran bombardeados.
Observando los cambios en el brillo de asteroides lejanos, Polishook es capaz de deducir la forma, el período de rotación y la composición de la superficie de estas rocas voladoras. Él realiza mediciones casi a diario en el Observatorio Wise de la Universidad de Tel Aviv.
Como parte de sus estrategias de observación, los investigadores se valen del hecho de que los asteroides pequeños cambian relativamente a menudo su velocidad de rotación, acelerándose o retardándose ésta durante períodos cortos.
La luz solar ejerce una influencia en la rotación y aceleración de un asteroide. Es lo que se conoce como el Efecto YORP. Si el efecto YORP provoca que un asteroide rote más rápido de una revolución en 2,2 horas, éste se fragmentará.
Para comprender cómo funciona el efecto YORP en los asteroides, los investigadores de la Universidad de Tel Aviv examinaron diversas variables relacionadas con estos asteroides, incluyendo el tamaño y la posición. Y han llegado a la conclusión de que el tamaño es el factor más importante para determinar cómo la velocidad de rotación de un asteroide se acelera por el efecto YORP.
Los investigadores piensan que esto proporciona una pista importante sobre cómo se comportarán los asteroides en caso de que una agencia espacial necesitase desviar de su curso a uno de ellos para evitar una colisión contra la Tierra.
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Ha nacido un nuevo concepto para da nombre a la teoría sobre el gran impacto que se produjo en Asia, posible responsable de la actual rotación e inclinación de 23º en nuestro planeta Tierra. Las huellas que aparecen en Marte coinciden con las de la Tierra y se empiezan atener indicios que el Valle Marineri se formo por la súbita expulsión de agua a consecuencia del impacto.
Es de difícil de imaginar la magnitud del acontecimiento que creo un cinturón de Asteroides DE Masas Emigrantes Terrestres ASDEMET y que en la actualidad formarían algunas de las montañas, cordilleras y depresiones que tenemos.
Esta nueva visión obedece a la perspectiva que nos presentan las imágenes de satélites que han pasado ha ser la herramienta imprescindible para la interpretación del relieve de nuestro planeta.
Esta teoría empieza a ser escuchada en los ámbitos Universitarios con cierto escepticismo, cuando en realidad, muchos de nosotros si nos viésemos a nosotros mismos de espalda y a unos metros de distancia no nos reconoceríamos, siempre nos ha faltado la perspectiva para ver a nuestro planeta con detalle, lo contrario que sucede con todos los demás planetas y satélites.
Los Asteroides de Masas Emigrantes Terrestre ASDEMET con diferencia a los conocidos que se desplazan a una alta velocidad de uno 29 Kilómetros por segundo aproximadamente son distintos solo en su velocidad, se desplazan en la orbita de rotación terrestre a una velocidad que puede ir de casi estacionaria a 3000 Kilómetros hora.
Los impactos de estas masa son distintas a las que conocemos pero también forman terremotos y agrietamiento por donde escapa el agua formando grandes redes subterráneas, de estas, las que consiguen llegar a la superficie se manifiestan con explosiones que aparentan cráteres y las que se quedan cerca de la superficie terminan colapsando en formas mayormente circulares conocidas como cenotes o simples lagos.
Para poder desarrollar esta teoría se hace imprescindible la creación de un equipo multidisciplinar que hará necesaria la colaboración de todos vosotros para finalmente poder contemplar desde este Paraíso lo que fue un Infierno y quien nos ayudo a salir……..
Los ASDEMET en estudio son las montañas de Montserrat, el Montcau y la Mola en Catalunya (España) que pudieron impactar inicialmente en lo que es hoy la ciudad de Manresa, también el Monte Urulu y Olga en Australia y los Roraimas en Venezuela.
Agustín Alcaraz
Investigador Cartográfico
astroblematierra@gmail.com