yo apenas arreglo un telf celular
Investigadores del Centro de Investigación en Nanociencia (CIN-2), ubicado en la Universitat Autònoma de Barcelona, han hallado una nueva manera de controlar el movimiento de objetos a escala nanométrica (un nanómetro equivale a una billonésima parte de un metro) ampliando las posibilidades de las aplicaciones nanotecnológicas.
egún un comunicado del CIN-2, el equipo de científicos, dirigido por Adrian Batchold, ha utilizado para su investigación un dispositivo basado en un nanotubo de carbono, cuyo diámetro es de un nanómetro, suspendido en el aire y fijado en sus extremos a dos piezas de oro.
De esta manera, el nanotubo de carbono actúa como un transistor haciendo que los electrones fluyan por él de una pieza de oro hacia la otra creando un flujo similar al movimiento mecánico del nanotubo.
Bachtold ha explicado que, a diferencia de lo que pasa con un nanotubo, "el movimiento del nanotubo de carbono puede afinarse gracias a la electrónica". Enfriando el dispositivo a una temperatura de menos 270 grados centígrados, el equipo de científicos ha conseguido controlar sus movimientos hasta "un límite inédito" logrando que los electrones atraviesen el nanotubo de uno en uno.
El hallazgo permitirá, entre otras cosas, mejorar nanosensores capaces de detectar las reacciones químicas que ocurren en moléculas individuales y el desarrollo de dispositivos de sensibilidades que lleguen a la masa del núcleo del átomo.
En el estudio que publica la revista 'Science', Bachtold explica cómo consiguieron detectar que la oscilación de un nanotubo de carbono está "altamente emparejada" con el flujo de electrones que lo atraviesa. El nanotubo, suspendido en el aire y fijado en sus extremos a dos piezas de oro, vibra con el paso de los electrones, si bien la oscilación es tan solo de 10 picometros -la billonésima parte de un centímetro- y por tanto se hacía muy difícil saber hasta qué punto los electrones influían en el movimiento.
Los investigadores, que contaron con el apoyo de otro grupo de la Chalmers University of Technology de Gotemburgo (Suecia), lograron controlar la oscilación del nanotubo hasta unos límites "inéditos", después de enfriar el dispositivo a una temperatura de menos de 270 grados centígrados. De esto modo, consiguieron que los electrones atravesaran el nanotubo de uno en uno.
La diferencia con trabajos anteriores radica en que se ha pasado de la detección de masas de 1,4 zeptogramos -la milésima de la millonésima de la millonésima parte de un gramo- a los 0,001 zeptogramos, la masa del núcleo del átomo.
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Anónimo 

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