En un episodio de House había un paciente con un grave y misterioso problema de salud que, como siempre, ponía en peligro su vida. Cuando Dr. House se dio cuenta de que el paciente era una quimera pudo resolver el caso. Naturalmente no nos referimos aquí al significado metafórico de esa palabra "quimera", ni tampoco al significado mitológico, sino al significado biológico.
Los investigadores dicen que esta técnica de inyección en el blastocito falla porque las células madre que se inyectan no consiguen integrarse. Esto sugiere que quizás estas líneas de células madre, que han venido cultivándose durante dos décadas en el laboratorio han perdido de algún modo la capacidad de integrarse en un embrión. No serían, por tanto, tan potentes como se cree. En el caso de los ratones se trata de células madre "frescas" y éstas, al parecer, sí se pueden integrar fácilmente.
Esto levanta dudas sobre la investigación con células madre
humanas, pues se vienen usando las mismas líneas de estas células
por motivos políticos, sobre todo en EEUU.
Por tanto, lo interesante de este experimento no es el haber
obtenido estos macacos, sino el no haberlos podido obtener mediante
otras técnicas, pues esto obliga a investigar las causas y a saber
cómo se organizan las células para comunicarse con otras y formar
un embrión y qué características de esas se pierden en el caso de
usar líneas de células madre antiguas. Además señala las
diferencias entre células embrionarios totipotentes y pluripotentes
cuando se usan en animales "superiores" a los
ratones.
Obviamente la meta es conseguir nuevas terapias para humanos, como
en el tratamiento de paraplejias o en el Parkinson en los que se
planea la implantación de células embrionarias, algo que quedaría
muy limitado si nos circunscribimos a experimentos con ratones. De
ahí la necesidad de hacer experimentos en primates.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

