En un estudio llevado a cabo utilizando el telescopio espacial Hubble de la NASA/ESA, los investigadores estadounidenses han descubierto que la Vía Láctea se chocará con su vecina, M31 (la galaxia de Andrómeda), en un evento frontal.
"Después de casi un siglo de especulaciones sobre el futuro destino de Andrómeda y nuestra Vía Láctea, por fin tenemos una imagen clara acerca de qué sucederá en los próximos miles de millones de años", comentó Sangmo Tony Sohn, un científico de STScI.
Los investigadores afirman que hay una oportunidad de que la galaxia del Triángulo (M33) llegue a la Vía Láctea antes de Andrómeda, pero de momento no se puede averiguar si ésta última chocará contra nuestra galaxia.
"En la simulación del peor escenario, la galaxia M31 choca contra la Vía Láctea y las estrellas se dispersan en diferentes órbitas", explica Gurtina Besla, el investigador de la Universidad de Columbia.
"Las poblaciones estelares de ambas galaxias serán atropelladas y la Vía Láctea perderá su forma aplanada, mientras que la mayoría de las estrellas estarán en órbitas casi circulares. Los núcleos galácticos se combinarán y las estrellas se posicionarán en órbitas aleatorios para crear una galaxia con forma elíptica", agregó el experto.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios