Ingenieros estadounidenses han diseñado el prototipo de un dispositivo capaz de hacer invisible cualquier objeto material, como una persona o un avión, según sus creadores. Basándose en una investigación anterior, según la cual la luz podría refractarse alrededor de los objetos, este equipo ha concebido un cono lleno de minúsculas agujas que permiten a la luz pasar a través de ellas. De esta forma, la presencia material oculta en el interior del cono desaparece porque no refleja la luz. De momento los cálculos indican que funcionaría sólo para una única longitud de onda, pero sus autores consideran posible conseguir su aplicación a todas las frecuencias del espectro visible. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
ngenieros de la Purdue University,
en Indiana (Estados Unidos), han conseguido dar un paso más hacia
la consecución de un sueño que hace tiempo que persiguen los
científicos: conseguir un material que vuelva la materia
invisible.
Basándose en una investigación anterior de la misma universidad,
según la cual la luz podría refractarse alrededor de los objetos,
este equipo ha concebido un cono lleno de minúsculas agujas que
permiten a la luz pasar a través de ellas. De esta forma, la
presencia material oculta en el interior del cono desaparece porque
no refleja la luz.
Se trata de la aplicación de la nanotecnología (tecnología a escala
nanométrica -un nanómetro es la billonésima parte de un metro-) en
el desarrollo de un camuflaje que ocultaría cualquier cosa que se
encontrara dentro de él.
Basándose en directrices matemáticas diseñadas en 2006 por físicos
del Reino Unido y de Estados Unidos (John Pendry, David Schurig,
David R. Smith y Ulf Leonhardt), un equipo de ingenieros, liderado
por Vladimir Shalaev, de la School of Electrical and Computer
Engineering de dicha universidad, ha concebido el prototipo de un
dispositivo que usa un conjunto de agujas nanométricas irradiantes
de luz a partir de un radio central.
El diseño, que se parece a un cono, doblaría la luz alrededor del
objeto encubierto. Los objetos del entorno serían visibles, pero no
el objeto rodeado por la serie cilíndrica de nano-agujas. Según
explica la universidad de Purdue en un comunicado, este diseño
permitiría refractar luz alrededor del objeto cubierto por el
"camuflaje", hasta hacerlo invisible. Pero aún presenta
una limitación, afirma Shalaev: funciona sólo para una única
longitud de onda, y no para todas las frecuencias del espectro
visible.
Futura invisibilidad macroscópica
Se ha calculado que este sistema, tal como explican los ingenieros,
funciona con una longitud de onda de 632.8 nanómetros, que se
corresponde con el color rojo, pero este mismo diseño podría
aplicarse para cualquier otra frecuencia de onda única del espectro
visible, asegura Shalaev. En principio, añade, este camuflaje
podría ser arbitrariamente grande, tan grande como una persona o un
avión.
El desafío ahora consistiría en generar un diseño que funcione para
todos los colores de la luz visible, pero al mismo tiempo. Los
científicos señalan que es un desafío tecnológico que puede
lograrse en cierto tiempo.
Según han publicado los investigadores en la revista Nature
Photonics este nuevo dispositivo permite hipotéticamente que
objetos macroscópicos se vuelvan invisibles, en lugar de objetos
microscópicos, objetivo alcanzado anteriormente.
Por ejemplo, ingenieros de la universidad de Filadelfia lograron en
2005 reducir la visibilidad a nivel microscópico de objetos
deteniendo la dispersión lumínica que éstos emitían gracias a un
recubrimiento con una capa de ondas de electrones (plasmones).
Para todos los tamaños
Según publicamos anteriormente en Tendencias21, cuando estos
objetos resuenan en sintonía con las emisiones de plasmones de la
capa, sencillamente no pueden ser vistos por el ojo humano. De
desarrollar todas las potencialidades del nuevo dispositivo, éste
podría tener diversos tamaños, aseguran los ingenieros.
Asimismo, en 2003 publicamos otro artículo informando que
ingenieros japoneses habían conseguido el efecto óptico de la
transparencia de los objetos mediante un visor que refleja imágenes
estereoscópicas sobre una prenda de ropa, ofreciendo la impresión
de que la persona que la viste es transparente.
Las matemáticas utilizadas en el nuevo modelo fueron enunciadas el
año pasado por otro equipo de la misma universidad, que publicó en
la revista Science un artículo en el que describían que las ondas
de luz pueden guiadas alrededor de un objeto específico, de tal
modo que el objeto sería invisible en su interior. Era sólo una
hipótesis matemática sin realización física que ha sido
desarrollada ahora por el equipo de Vladimir Shalaev.
Para conseguir que una "cosa" se vuelva invisible se
necesita, por un lado, que el objeto no refleje luz hacia fuera y,
por otro, que la luz sea reflectada alrededor del objeto, de manera
que cuando lo miramos veamos sólo el fondo y no el objeto en
sí.
Satisfaciendo sólo el primer requisito se consigue ver la forma del
objeto como si fuera una sombra, por lo que se piensa que puede
haber algo "ahí". Pero el segundo requisito es el más
difícil, explica Shalaev, porque se debe conseguir que el ojo pueda
ver el fondo sobre el que está situado el objeto, pero no el objeto
camuflado. Sería como ver a través de él.
Reducción del índice de refracción
El dispositivo de camuflaje puede ser fabricado con metamateriales
(materiales artificiales que no existen en la Naturaleza) no
magnéticos. Un factor clave para lograr que estos materiales
funcionen con estos fines sería poder reducir su índice de
refracción a menos de 1.
Cada material tiene su propio índice de refracción, que define la
velocidad de la luz sobre ellos. El índice de refracción de la luz
en el aire (que es transparente) es de algo más de 1, lo que
explica el interés por lograr que sea menor que el de éste.
Los materiales naturales tienen normalmente índices de refracción
mayores de 1, pero el nuevo diseño puede reducir este índice a
valores que van desde el cero en la superficie interna del
camuflaje hasta el 1 en su superficie externa.
Creación de las agujas
Para fabricar las finas agujas que refractarán la luz de los
objetos y que posibilitarán el logro, se utilizarán el mismo tipo
de equipos que actualmente se usa para fabricar artefactos de
nanotecnología.
Las agujas del diseño teórico miden unos 10 nanómetros de ancho y
varios cientos de nanómetros de largo. Podrían organizarse en capas
que surgirían de un radio central en una estructura cilíndrica.
De conseguir el resultado deseado, y aunque aún sólo funcione para
una frecuencia de onda, el camuflaje podría tener diversas
aplicaciones, como hacer invisibles a los soldados en el campo de
batalla, de noche, y ante unas gafas de visión nocturna, que sólo
detectan una frecuencia de onda específica.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Miedo me da....
Mmmm... si de momento funciona con una longitud de onda concreta,
seria suficiente con pintar previamente de un color concreto todo el
objeto antes de cubrirlo con las nanoagujas ¿no?
Caballeros, cuidado con las traducciones, un nanometro no es la billonesima parte de un metro, sino la milmillonesima parte de un metro. Los billones aqui en España tienen 12 ceros, en Estados Unidos 9.
Oh flifla flifla, como el recordado de la mujer maravilla, sumamente adecuado pues permitía que le vieramos las bellas piernas a Linda Carter.
Sí, pero ya que estos materiales dispersan la luz, el objeto al cual recubrirían se encontraría sin luz, oscuridad absoluta........
Que no sean bobos y le pregunten a Clark Kent, como es que hace Superman, ya que como es gringo seguro ya sabe todo para ver a traves de lo que sea.
poto