Científicos chinos han planeado poner en órbita el Haiyang 1-B, una versión mejorada del satélite oceánico Haiyang 1-A, a finales de este año para monitorear el ambiente marítimo y los desastres naturales.
l satélite Haiyang 1-B está siendo sometido a pruebas, dijo Sun Laiyan, subdirector de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Industria para la Defensa Nacional.
En una conferencia nacional sobre ciencia y tecnología oceánicas, Sun destacó que los fallos técnicos del Haiyang 1-A han sido eliminados en su nueva versión y que la calidad de datos recogidos será mejor.
Bai Zhaoguang, científico en jefe del proyecto del Haiyang 1-B, afirmó que la principal función del Haiyang 1-B es observar la altura de la superficie del mar, olas, corrientes y temperaturas.
La expectativa operacional del nuevo satélite llegará a tres años, un año más que el Haiyang 1-A, según Bai.
El Haiyang 1-A, el primer setélites experimental de China para detectar el color oceánico, fue lanzado en mayo de 2002 con una vida diseñada de dos años.
El "color" del océano es determinado por las interacciones de luz con el agua. El satélite puede medir una extensión amplia de sombras para determinar niveles de fitoplanctón, sedimentos y químicos orgánicos disueltos, que afectan mayormente al color.
El satélite oceánico constituye uno de los satélites más importantes de China, junto con una serie de satélites meteorológicos y de recursos, añadió Sun Zhihui, director de la Administración Estatal de Océano.
La administración participará activamente en el plan espacial
del país y desarrollará proyectos de satélite con el fin de
realizar el monitoreo tri-dimensional del océano, agregó
Sun.
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La comunidad internacional debiera garantizar que este atrevido proyecto de satélite no oculte planes de espionaje. No ha de pasar inadvertido que los basamentos que dieron origen a la novela de Ian Fleming "Dr. No", hallaban sustento en reales informes obtenidos por Fleming durante su permanencia en el Servicio Secreto Británico.