Un nuevo modelo de avión supereficiente en el que trabaja actualmente la compañía estadounidense Boeing tiene una característica sencilla pero más importante de lo que podría creerse: será de un solo color. Los ingenieros han descubierto que los aviones monocromos permiten que haya una menor resistencia al aire en pleno vuelo, lo que permite un gran ahorro de combustible por año y avión. Aprovechando el llamado flujo laminar de las corrientes de aire, se evita el rozamiento con los flujos turbulentos, lo que deriva en un menor consumo de carburantes. El nuevo modelo monocromático saldrá al mercado en 2008. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
oeing anunció recientemente en un
comunicado su intención de incorporar un sutil aunque importante
cambio al recubrimiento de sus aviones para mejorar su
rendimiento.
Se trata de un método que permitirá mantener una leve corriente de
aire más amplia, del tipo conocido como flujo laminar, sobre la
superficie de carga o compartimento de pasajeros de su modelo de
avión 787-Dreamliner, una aeronave supereficiente en cuyo
desarrollo trabaja un equipo internacional de compañías
aeroespaciales líderes.
El flujo o corriente laminar es un tipo de movimiento de los
fluidos cuando éstos están perfectamente ordenados, estratificados,
de manera que se mueven en láminas paralelas. Mantener dicho fluido
sobre esa parte del avión puede reducir el rozamiento de la nave
con el viento y, por tanto, reducir también el consumo de
combustible.
Superficie continua
La zona de carga del 787 tiene una superficie fina, ajustadamente
controlada, que mantiene dicho flujo laminar a mayor distancia de
ella que los diseños estándar. Mantener así el flujo laminar reduce
el rozamiento de la nave en vuelo porque este flujo produce mucha
menos fricción en la superficie que los flujos turbulentos.
Para conseguir mantenerlo resulta necesaria una superficie continua
y fina, que no tenga irregularidades en la pintura, irregularidades
que suelen producir los cambios de color de los esmaltes o de los
detalles pintados que se añaden a los aviones.
Por tanto, deben desarrollarse modelos monocromos. Boeing ha
elegido el color gris para el 787 porque complementa la apariencia
metálica de la zona de carga o de pasajeros.
Miles de litros de ahorro
Según los cálculos de los ingenieros de Boeing, las capas de
pintura, comunes en los aviones para identificar las aerolíneas,
incrementan el consumo de combustible en 113.562 litros por año y
avión, por lo que un cambio así, teniendo en cuenta el precio
actual de los carburantes, contribuirá positivamente a las
economías de las aerolíneas.
El modelo 787-Dreamliner es la última apuesta de Boeing. Se espera
que sea comercializado en 2008, y presenta numerosos avances
tecnológicos, aparte del de la pintura.
Fuselaje y alas elaborados con materiales compuestos, motores de
tecnología superavanzada, peso reducido entre 13.600 y 18.150 kilos
gracias a la fabricación de fuselajes de una sola pieza, un gasto
de combustible reducido un 20% con respecto a modelos de la misma
gama y un mantenimiento un 30% más barato, son algunas de sus
ventajas.
Treinta y ocho aerolíneas han realizado ya 471 pedidos de este
modelo a Boeing, que espera fabricar 3.500 unidades en 20 años
(2004-2023), llegando a abarcar más de la mitad del mercado.
Se cree que nuevas generaciones de aviones monocolores reemplazarán
a medio plazo los actuales Boeing 737NG e incluso los Airbus
320.
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Solo leí el titular... me lo creo....
pero asi cuando valla volando no lo podre ver y chocare
Pobre pajaritos.. También ellos se los comerán... :)