Con unos enjambres diminutos de hasta 180 abejas, modelos por ordenador y robots en miniatura, un equipo de investigadores de la Universidad de Graz, en el sureste de Austria, estudia el llamado "estómago social" de estos insectos como medio para comunicarse.
os científicos del Instituto de Zoología de Graz, capital de la región de Estiria, estudian el funcionamiento de la colmena -que carece de un punto central de mando-, y afirman que sus integrantes se comunican a través del estómago.
Cuando una abeja pasa hambre, lo sabe toda la comunidad, afirman los investigadores, que han cultivado unos enjambres compuestos por el mínimo de miembros necesarios para que funcione, en el que hay una reina, obreras y nodrizas.
Las observaciones de cómo estos himenópteros se comunican entre sí se archivan en un programa de simulación por ordenador.
Según subrayan los expertos, en la actualidad se conoce que la comunicación dentro del enjambre va más allá de la famosa danza de las abejas, descubierta en los años 20 del siglo pasado por el Premio Nobel Karl von Frisch (1886-1982), y que sirve para que la obrera recolectora pueda avisar a las compañeras cuando ha encontrado una fuente de alimentación especialmente rica.
Así, afirman que también existe el "estómago social", que constituye una especie de módulo de comunicación social en la colmena.
Resulta que las abejas no sólo dan de comer a las larvas sino también a los insectos más viejos, de modo que el 80 por ciento de los alimentos recogidos se distribuye entre todas. Al mismo tiempo, si una sola abeja pasa hambre, todas las demás lo saben.
Los biólogos del equipo de Karl Crailsheim han examinado las circunstancias en las que las abejas distribuyen los alimentos y han averiguado que, cuando hay escasez, las nodrizas matan a las larvas para alimentarse de ellas y como la reina sigue desovando no corren peligro de quedarse sin descendencia.
Para continuar sus estudios, los biólogos se dedican actualmente a desarrollar robots adicionales, unos pequeños dispositivos sobre ruedas que se comunican entre sí mediante señales luminosas, pero al igual que en la colmena auténtica, no poseen centro de mando e impera la necesidad de reaccionar individualmente.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.

jo veo por mi partes que se puedes disernil lo bueno y lo malo tu tienes que escojer lo bueno por supuesto rechasar lo malo aser todo lo corresto dejar que el mundo sea lo mejos parati y que lo corresto sea lo mejos parati no creo que dios sea incorresto sino corresto agamos lo corresto que tengamos suelte en lo y sepamos que si es corresto fue por suelte no fue que lo isimo junto
Las pícaras abejitas trabajan a veces con el estómago vacío y confunden a sus enemigos en vuelos sincronizados destinados a marearlos
kkkkk