Dos ingenieros del Departamento de Electrónica e Ingeniería Electromecánica de la Universidad de Extremadura (UEx) han creado una cereza electrónica con el objetivo de estudiar y evitar los numerosos impactos que sufre este fruto durante su paso por la cadena de clasificación.
a Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, en Cáceres, recurrió a la UEx ante la considerable merma de calidad y de presencia que sufrían las cerezas, uno de los "buques insignia" del mercado exterior extremeño, señala la entidad universitaria en una nota.
El deterioro del fruto viene dado, según los investigadores Rafael
Leal y José Manuel Mangas, por los cambios de velocidad que se
generan al pasar el fruto de una cinta a otra de la cadena, que
llega a tener una extensión cercana a los 20 metros.
Este problema ha preocupado a los responsables de las cooperativas
del Jerte durante los dos últimos años, al ser la causa de
importantes pérdidas económicas.
"Desarrollar el proyecto ha sido más complejo de lo que en
principio puede parecer", apuntan los investigadores, ya que,
aunque visualmente sí se puede apreciar en qué puntos de la cadena
se producen los golpes, el proyecto de la UEx cuantifica esos
impactos y propone las mejoras que se deben acometer sobre la
cintas de selección.
El deterioro de las cerezas comienza desde un primer momento, al
verter las cajas procedentes del campo, y se agrava en momentos
puntuales del proceso.
El "pico" más destacado es precisamente cuando la cereza
transita de la primera a la segunda cinta, por lo que, según los
investigadores, es imprescindible reducir la diferencia de
velocidades de ambas cadenas.
La réplica de cereza ha sido diseñada a partir de un proyecto de
investigación anterior, también generado en los laboratorios de la
Universidad de Extremadura, y que consistía en un fruto electrónico
del tamaño de una naranja.
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