Una modesta constelación es visible al norte de la bóveda celeste entre el Boyero y Leo: la Cabellera de Berenice, cuenta la historia que Berenice languidecía y estaba llena de temores por la vida de su esposo Ptolomeo III. En su desconsuelo, un día fue al templo de Venus y allí juró ante la diosa que sacrificaría para ella su hermosa cabellera, en el caso en que Evergetes regresara vivo y vencedor. Así fue, y ese mismo día, el día de su regreso, Berenice cumplió su promesa. Pero por la noche alguien llegó hasta el templo y robó la cabellera.
e rumoró que lo hizo un sacerdote del templo de Serapis, dios egipcio, indignado por el hecho de que la reina hiciera un sacrificio a una deidad griega. La desesperación de Berenice y el furor de Ptolomeo ante el hecho del robo fueron grandes.
Pero ante ellos llegó el astrónomo Conón de Samos para calmarlos. Su ciencia era muy venerada; había escrito siete libros sobre astronomía y todo el mundo conocía su gran amistad con el famoso Arquímedes de Siracusa. Conón mostró a los reyes una agrupación de estrellas, y les contó que esa agrupación acababa de aparecer en el firmamento y que sin duda se trataba de la cabellera de Berenice, que había sido transportada allí por la diosa Venus, a quien se le había ofrecido.
Después, el sabio Conón dibujó una larga melena de estrellas en el globo celeste del Museo de Alejandría.
Localice la Cabellera de Berenice lejos de la luces de la ciudad mediante un mapa celeste.
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