La sonda espacial Cassini, antes de iniciar su misión en el planeta Saturno, efectuó un sobrevuelo a Júpiter a finales del año 2000. Las imágenes entonces tomadas por su cámara de campo estrecho los días 11 y 12 de diciembre de dicho año han servido para construir los mejores mapas en color de la superficie gaseosa de Júpiter, en los que los detalles más pequeños observables tienen un tamaño de 120 kilómetros.
os mapas están han sido realizados a partir de 36 imágenes: cada hora y durante nueve horas se obtuvieron pares de imágenes de los hemisferios norte y sur de Júpiter, al tiempo que el planeta iba rotando sobre sí mismo. Aunque las imágenes fueron tomadas sólo en dos colores, 750 nanómetros (infrarrojo cercano) y 451 nanómetros (azul), el color de los mapas es cercano al que apreciaría el ojo humano si pudiésemos acercarnos a Júpiter.
En los mapas son visibles una gran variedad de nubes de totalidades distintas, incluyendo bandas paralelas blancas y rojizas, la Gran Mancha Roja, regiones caóticas, óvalos blancos y un gran número de vórtices pequeños. Las formas de color azul grisáceo a lo largo del borde septentrional de la banda central brillante corresponden a "puntos calientes" ecuatoriales, sistemas meteorológicos similares a los que estudió la subsonda de entrada y descenso de la Galileo hace más de una década. Los pequeños puntos brillantes en la banda anaranjada al norte del ecuador son tormentas eléctricas. Las regiones polares no son visibles con tanta claridad debido a que la sonda espacial las observaba relativamente de perfil y a través de neblina atmosférica muy expresa.
Los mapas redondeados son proyecciones estereográficas polares que muestran los polos norte y sur en el centro de cada mapa y el ecuador en el borde.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
