¿Qué tienen en común la biblioteca del Vaticano, las entradas de la Copa del Mundo de fútbol y algunas llamas peruanas? Las 'etiquetas inteligentes' han llegado para transformar hasta los aspectos más insignificantes de la vida diaria.
e basan en el desarrollo de una tecnología alcanzada hace décadas, la identificación por radiofrecuencia (RFID), que ya utilizan los usuarios de autopistas para pagar el peaje sin parar o los esquiadores en las pistas nevadas.
Pero la auténtica revolución en esta tecnología ha sido la reciente reducción del tamaño de las antenas de radio, que pueden ser como un grano de sal, lo que puede terminar con los códigos de barras y dar un giro a la venta al público, dijeron los ejecutivos reunidos en la feria nuevas tecnologías CeBIT, en la localidad alemana de Hanover. Esta tecnología aumentará la precisión de cualquier proceso y sus aplicaciones se extienden a casi cualquier actividad. Todas las entradas para los partidos del Mundial de Fútbol de Alemania de este año llevarán una 'etiqueta inteligente' en un intento por acabar con el fraude en este tipo de eventos. La Biblioteca del Vaticano ha puesto estas etiquetas en sus dos millones de volúmenes para tenerlos controlados. Incluso algunos ganaderos de Perú han comenzado a implantar los 'chips' detrás de las orejas de las alpacas, una clase de llama apreciada por su lana, para ahuyentar a posibles ladrones. Los pasaportes estadounidenses llevarán esta tecnología desde octubre, los delincuentes sexuales de Taiwán de alto riesgo lo llevarán al salir de la cárcel, e incluso algunos grandes comercios de EEUU y Alemania han comenzado a usarlo en sus almacenes. Esto ha hecho que algunos piensen en un futuro en el que todos llevarán 'chips' implantados en su cuerpo, como ya llevan algunos clientes del Baja Beach Club de Barcelona, que entran sin tener que pagar en efectivo su entrada. De hecho, este es el mayor obstáculo para una tecnología que llegó a los 1.850 millones de dólares el año pasado y que podría estar en los 26.000 millones de dólares en 2010, según investigaciones de Deutsche Bank. La posibilidad de que esta tecnología pueda minar los derechos civiles y la intimidad de las personas puede hacer huir a los consumidores de estos productos.La comisaria europea de la UE para la Sociedad e la Información y los Medios, Viviane Reding, dijo en un discurso durante el CeBit que la legislación para proteger al consumidor podría ser el bálsamo para los miedos de los usuarios de las 'etiquetas inteligentes'.
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yo ni madres que me lo pongo ya quieren dominar al hombre y tenerlo bien controladito
_MMM me parece una buena idea para los productos de consumo pero no para implantarlos en personas por aquelloa de la invación ala privacidad con ecepción de aquellos que allan cometido crimenes sexuales y salgan por algun motivo de la carcel.