La compañía europea Eumetsat lanzará el miércoles el nuevo Meteosat-9, de la segunda generación de satélites meteorológicos, que perfeccionará las previsiones climatológicas.
n cohete genérico Ariane 5 lanzará el próximo miércoles a las 22.33 horas GMT el Meteosat-9 desde la base de Kourou, en la Guayana francesa, con cuatro meses de retraso ya que el lanzamiento estaba previsto inicialmente para finales de agosto.
Ariane Space, la compañía gestora del cohete lanzador, no precisó a EFE los motivos de este retraso de cuatro meses, así como sus posibles costes financieros.
La responsable de comunicación de la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (Eumetsat), Elivia Briese, dijo que "esta nueva versión de satélites Meteosat contribuirá a perfeccionar las previsiones climatológicas que supongan peligros para el Planeta".
Los Meteosat, desarrollados por la Agencia Espacial Europea (ESA), están colocados en una órbita geoestacionaria, que mantiene al satélite prácticamente inmóvil a 36.000 kilómetros de altura sobre el punto de intersección del Ecuador y del meridiano de Greenwich.
El 29 de agosto de 2002 se puso en órbita el Meteosat 8, el primero de los cuatro satélites de segunda generación que sustituirán a los siete Meteosat más antiguos.
Estos satélites, que llevan funcionando veinticinco años, controlan continuamente las condiciones meteorológicas sobre Europa, parte de Africa y Oriente Medio y proporcionan imágenes e informaciones.
Todos estos satélites giran alrededor de la Tierra con la misma velocidad que ésta gira sobre sí misma, lo que les permite observar siempre la misma zona de la atmósfera y de la superficie terrestre.
La segunda generación de satélites Meteosat, que serán operativos hasta 2018, transmite veinte veces más información que sus predecesores e imágenes con una resolución tres veces superior.
"Los nuevos satélites, de mayor potencia y tamaño, captan imágenes en más longitudes de onda y a intervalos más breves que sus antecesores", según la ESA, por lo que son adecuados para "la previsión a corto plazo de fenómenos meteorológicos problemáticos como nevadas, temporales y formaciones de niebla".
Para ello, el nuevo satélite, lleva un potente radiómetro llamado "Seviri", uno de sus principales instrumentos de exploración por barrido giratorio, que suministra imágenes más detalladas de la atmósfera de día y de noche.
Este instrumento obtiene las imágenes en 12 canales espectrales u "ojos", frente a los 3 que tenían sus antecesores, y puede fotografiar la atmósfera a una distancia máxima de hasta un kilómetro en la región visible, frente a la de 2,5 kilómetros anterior.
Al mismo tiempo, la velocidad de barrido es mayor y proporciona las imágenes actualizadas a la Tierra cada quince minutos, frente a los treinta minutos de la primera generación.
Esto es favorable para detectar los cambios meteorológicos repentinos, que suelen ser los más peligrosos, lo que incrementa las posibilidades de predecir la evolución de fenómenos extremos, como huracanes o fuertes tormentas.
Los nuevos satélites son de forma cilíndrica con una altura de 3,8 metros, un diámetro de 3,2 metros y un peso en órbita de 2.000 kilogramos. Son más grandes y pesados que la primera generación de Meteosat y necesitan mayor consumo de combustible.
El coste de este proyecto de cuatro satélites es de unos 2.000 millones de euros (2.400 millones de dólares), según Briese.
Eumetsat, fundada en 1986 para la explotación de estos satélites, contribuye a la financiación con 1.700 millones de euros (2.040 millones de dólares) y la ESA con los 300 millones de euros restantes (360 millones de dólares).
Eumetsat, que está formado por 18 estados miembros y 12 estados de cooperación, gestiona actualmente los Meteosat-6, -7 y -8 sobre Europa y Africa y el Meteosat-5 sobre el Océano Indico.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios