La Agencia Espacial Europea ha lanzado con éxito y sin contratiempos su primera sonda espacial hacia el planeta Venus. Denominado Venus Express, este orbitador ha sido diseñado y preparado para su lanzamiento en un tiempo inferior a los tres años, siguiendo muy de cerca el modelo conceptual de su antecesora Mars Express. El cohete ruso Soyuz-Fregat despegaba con éxito a las 3:33 T.U. del 9 de noviembre de 2005 desde el cosmódromo de Baikonur, para alivio de los asistentes al inicio de esta misión y para los equipos de científicos y responsables de la sonda que trabajarán durante los próximos años con ella.
l día 8 de noviembre se iniciaban las preparaciones finales para la cuenta atrás, nueve horas y media antes del lanzamiento, después de haberse retrasado pocos días tras una pérdida y contaminación con combustible, carente de mayor importancia. El equipo encargado de la cuenta atrás, formado por especialistas de la ESA y socios industriales de Astrium SAS y Alcatel Alenia Space Italia se situaban en el bunker de seguridad próximo a la rampa de lanzamiento, desde la cual se podría observar con detalle la ignición y ascenso del cohete Soyuz-Fregat, según informa Astroenlazador.
Previamente a esto, otro equipo había trabajado en la monitorización del estado de la sonda espacial durante las 24 horas anteriores. Los responsables de la cuenta atrás habían dispuesto a la Venus Express en su configuración final, a excepción de su sistema de energía interno, que se pondría en marcha 10 minutos antes de la ignición, con lo cual la sonda no se encontraría conectada con fuentes de suministro energético externas y dependería de sus baterías internas hasta llevar a cabo el despliegue de sus paneles solares.
A las 23:05 del 8 de noviembre de 2005 y tras 15 minutos de deliberación, se daría luz verde al inicio del llenado de combustible del cohete Soyuz. Esta decisión partiría de la Comisión Estatal Rusa, compuesta por todas las autoridades encargadas de este lanzamiento (empresas Soyuz, Fregat, los responsables de seguridad y el equipo de control de meteorología, así como los representantes del propio equipo de la Venus Express). Este proceso de llenado de combustible se efectuaría hasta hora y media antes de la ignición.
El despegue, impecable, situaría la sonda en su trayectoria inicial. Tras varios chequeos para asegurarse de que su equipamiento se encuentre en buenas condiciones, se llevarán a cabo contactos diarios, las primeras correcciones de trayectoria y la puesta en marcha de la antena de alta ganancia. Hasta el 13 de diciembre se realizarán las primeras labores de comprobación de subsistemas e instrumental, llevándose a cabo posteriormente un chequeo pormenorizado y la calibración de todo el instrumental que estudiará el planeta Venus. La inserción orbital de la sonda espacial está prevista para el 11 de abril de 2006, tras la cual seguirán casi dos meses de preparación antes de comenzar las labores científicas rutinarias.
Una compleja red de estaciones de seguimiento han estado siguiendo la trayectoria de la sonda espacial con la finalidad de recibir señales de la misma, lo cual ha ocurrido -tal y como se había previsto- tras una hora y 56 minutos del lanzamiento, 20 minutos después de la separación de la tercera etapa del cohete Fregat. No ha resultado una labor sencilla, pues la configuración inicial de la sonda -en rotación sobre si misma- dificulta este tipo de operaciones. Esta tarea no sólo ha sido necesaria para comprobar que la Venus Express se encuentra en buen estado, sino para asegurar que las estaciones de seguimiento funcionan eficazmente a la hora de comunicarse y servir de apoyo a la misión. En total, seis han sido las estaciones que han participado en este lanzamiento: las estaciones de la ESA en Perth y New Norcia (Australia); la antenas DSS 34 y DSS 46 de la NASA en Canberra (Australia); la estación de la ESA en Kourou (Guayana Francesa) y la DSS 24 de la NASA en Goldstone (California). Posteriormente, las antenas de 35 metros de la ESA en Cebreros (España) trabajarán en la toma de datos rutinarios.
Precisamente la antena de Perth ha sido la que ha llevado a cabo la labor más importante, consistente en detectar la posición exacta de la sonda -que tras el lanzamiento siempre presenta cierta incertidumbre- y enviar estos datos de trayectoria y orientación hacia la estación de New Norcia, con un campo de seguimiento más estrecho, pero capaz de obtener señales del vehículo con mayor sensibilidad y detalle.
Venus Express transporta innovadores instrumentos capaces de investigar detalladamente la atmósfera venusiana -su dinámica y química, así como las interacciones con la superficie del planeta y el medio interplanetario- con la finalidad de comprender mejor la evolución de este cuerpo. El estudio que esta sonda espacial realice pretende averiguar cómo tiene lugar la compleja dinámica global atmosférica, incluyendo los fenómenos de superrotación y la naturaleza de los vórtices polares; también se desea saber los procesos que gobiernan el comportamiento atmosférico, el papel del efecto invernadero y los procesos de escape de la atmósfera al espacio. Algunas de las preguntas que pretenden contestar los científicos con la información que obtengan de la Venus Express es saber si existen ciclos de agua, de dióxido de carbono o de ácido sulfúrico en Venus; qué causó la renovación de la superficie de este planeta hace 500 millones de años o si aún puede existir actividad sísmica o volcánica. Para efectuar estas investigaciones, Venus Express cuenta con un analizador de plasma y átomos energéticos, un magnetómetro y un espectrómetro Fourier, espectrómetros en ultravioleta, visible e infrarrojo, un experimento de radio y un sistema de imágenes.
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