Jeff Barbour explora los orígenes y desarrollo de este instrumento de la larga vista. Si se lo piensa bien, la invención del primer telescopio era sólo una cuestión de tiempo. Por milenios, la gente había estado fascinada por los cristales. Muchos de ellos (el cuarzo, por ejemplo) son completamente transparentes. Otros (como los rubíes) absorben algunas frecuencias de luz y dejan pasar otras.
Aunque tanto los lentes de visión como los segmentos de cristal son
convexos, los lentes para presbicia tienen curvas menos
pronunciadas. Los rayos de luz se ven desviados ligeramente de la
paralela. A causa de esto, el punto en que se forma la imagen está
mucho más lejos de la lente. Esto genera una escala imagen lo
suficientemente grande como para la inspección humana.
El primer uso de lentes para aumentar la visión puede ser rastreado
hasta el Medio Oriente del siglo XI. Un texto arábigo (Tesauro
Óptico, escrito por el científico y matemático Al-hazen) muestra
que los segmentos de bolas de cristal podían ser usados para
magnificar objetos pequeños.
A fines del siglo XIII, se dice que un monje inglés (que
probablemente se basó en la Perspectiva escrita por Roger Bacon
en 1267) creó los primeros lentes de foco cercano para ayudarse a
leer la Biblia.
No fue hasta 1440 en que Nicolás de Cusa pulió la primera lente
para corregir la miopía (1). Y pasarían otros
cuatro siglos antes de que los defectos de forma de la propia lente
(el astigmatismo) pudieran ser corregidos por un conjunto de lentes
(ésto fue logrado por el astrónomo George Airy en 1827, unos 220
años después de que otro astrónomo más famoso, Johannes Kepler,
describiera correctamente por primera vez los efectos de las lentes
sobre la luz).
Una vez que apareció el telescopio, se presentaron dos nuevos
problemas ópticos. Las lentes que recolectan luz crean imágenes
virtuales curvadas. Esta curva tiene una forma ligeramente parecida
a un cuenco con el fondo dirigido hacia el observador. Esto es, por
supuesto, exactamente lo opuesto a como el ojo ve el mundo, puesto
que los ojos ven las cosas como si estuvieran ordenadas en una gran
esfera cuyo centro se encuentra en la retina. De modo que había que
hacer algo para llevar los rayos perimetrales de vuelta hacia el
ojo. El problema fue resuelto parcialmente por Christiaan Huygens
hacia 1650. Lo logró combinando varias lentes como una unidad. El
uso de dos lentes trajo más rayos perimetrales de un lente
recolector hacia la paralela. El nuevo ocular de Huygens acható
efectivamente la imagen y permitió que el ojo lograra enfocar un
mayor campo de visión. Pero ese campo sigue induciendo
claustrofobia a la mayoría de los observadores de hoy.
El problema final era mucho más complicado: las lentes refractantes
curvan la luz según la longitud de onda o la frecuencia. Cuanto
mayor la frecuencia, más se curva un color de la luz en particular.
Por esta razón, los objetos que muestran luces de varios colores
(luz policromática) no se ven en el mismo punto focal a lo largo
del espectro electromagnético. Básicamente, las lentes actúan en
formas similares a los prismas, creando una dispersión de colores,
cada uno de ellos con su propio y único punto focal.
El primer telescopio de Galileo únicamente resolvió el problema de
colocar al ojo lo suficientemente cerca como para magnificar la
imagen virtual. Su instrumento estaba compuesto por dos lentes
separables por una distancia controlada para lograr el enfoque. El
objetivo tenía una curvatura menos pronunciada para recoger luz y
llevarla a varios puntos focales, dependiendo de la frecuencia de
color. La lente más pequeña, poseedora de una curvatura más
pronunciada con longitud focal más corta, permitió al ojo
observador de Galileo acercarse lo suficiente a la imagen como para
ver detalles magnificados.
Pero el telescopio de Galileo únicamente podía enfocarse
correctamente cerca del centro del campo visual de ocular. Y ese
foco solamente podía ajustarse basado en el color dominante que
fuera emitido o reflejado por lo que fuera que Galileo estaba
observando en ese momento. El científico observaba comúnmente
objetos brillantes, como la Luna, Venus y Júpiter, utilizando una
regulación de apertura, y ostentó el orgullo de haber tenido esa
idea.
Christiaan Huygens creó el primer ocular luego de Galileo. Su
ocular consiste en dos lentes plano-convexas que enfrentaban a la
lente recolectora, en lugar de una única lente cóncava. El plano
focal de las dos lentes se encuentra entre los elementos del
objetivo y del ocular. El uso de dos lentes acható la curvatura de
la imagen, pero solamente sobre una veintena de grados del campo
aparente de visión.
Desde la época de Huygens, los oculares se han vuelto mucho más
sofisticados. Comenzando con el concepto original de multiplicidad,
los oculares actuales pueden agregar más o menos media docena de
elementos ópticos reacomodados tanto en forma como en posición.
Ahora, los astrónomos aficionados pueden adquirir oculares
comerciales con campos razonablemente achatados que excede los 80
grados de diámetro aparente (2).
El tercer problema (el de las imágenes multicolores cromáticamente
matizadas) no fue resuelto para los telescopios hasta que se diseñó
y construyó un telescopio reflector funcional, logro de Sir Isaac
Newton hacia la década de 1670. Ese telescopio eliminó del todo a
la lente recolectora, aunque todavía requería el uno de un ocular
refractor (que contribuye mucho menos que el objetivo al problema
del color falso).
Mientras tanto, los primeros intentos de mejorar al telescopio
refractor consistieron simplemente en hacerlos más largos. Se
diseñaron telescopios de hasta más de cuarenta metros. Ninguno de
ellos tenía lentes de diámetros exorbitantemente grandes. Tales
dinosaurios espigados requerían un observador verdaderamente
aventurero para ser utilizados, pero disminuyeron el problema del
color.
A pesar de eliminar el error de color, los reflectores primitivos
también tenían sus problemas. El telescopio de Newton utilizaba un
espejo de vidrio pulido esféricamente. Comparado con el
revestimiento de aluminio de los reflectores modernos, esos espejos
eran bastante pobres.
Con aproximadamente tres cuartos de la capacidad recolectora de luz
del aluminio, perdían casi una magnitud en su captura de luz. Así,
el instrumento de 15 centímetros diseñado por Newton se comportaba
aproximadamente como un modelo contemporáneo de 10 centímetros.
Pero no era ésto lo que hacía que el instrumento de Newton fuera
difícil de vender; sencillamente, proporcionaba una calidad de
imagen realmente pobre. Y ésto se debía al uso de un espejo
primario pulido esféricamente.
El espejo de Newton no llevaba todos los rayos de luz a un foco
común. El problema no estribaba con el vidrio, sino que estaba en
la forma del espejo que, si se lo extendiera 360 grados, haría un
círculo completo. Un espejo de ese tipo es incapaz de llevar los
haces centrales de luz al mismo punto focal de los haces cercanos
al borde.
No fue hasta 1740 que el escocés John Short corrigió este problema
al hacer un espejo parabólico. Shor lo realizó de una manera muy
simple: ya que los rayos paralelos cercanos al centro de un espejo
esférico sobrepasaban a los rayos marginales, ¿por qué no
simplemente hacer que el centro fuera más profundo y de esa forma
ponerlos en vereda?.
No fue hasta la década de 1850 en que la plata reemplazó al
espejeado (una mezcla de cobre y estaño) como elección para la
superficie del espejo. Por supuesto, los más de mil reflectores
parabólicos construidos por John Short tenían espejos de ese tipo Y
la plata, como el espejeado, perdía muy rápidamente su
reflectividad a causa de la oxidación. Hacia 1930, los primeros
telescopios profesionales fueron recubiertos con el más durable y
reflectivo aluminio. A pesar de esta mejora, los reflectores
pequeños llevan menos luz al punto focal que los refractores con
aperturas comparables.
Mientras tanto, los refractores también evolucionaban. Durante la
época de John Short, los ópticos lograron algo que Newton no había
conseguido: hacer que la luz roja y la verde se unieran en un mismo
punto focal por refracción. Ésto fue logrado primeramente por
Chester Moor Hall en 1725 y redescubierto un cuarto de siglo
después por John Dolland.
Hall y Dolland combinaron dos lentes diferentes, una convexa y otra
cóncava. Cada una de ellas consistía en un tipo diferente de
cristal, denominados crown y flint, que refractaban la luz en
forma diferente (a causa de sus índices de refracción).
La lente convexa de cristal crown realizaba la tarea inmediata de
recolectar luz de todos los colores. Ésto desviaba los fotones
hacia el centro. La lente negativa dispersaba el haz convergente
ligeramente hacia afuera. Allí donde la lente positiva hacía que la
luz roja sobrepasara al punto focal, la lente negativa hacía que
quedara corta. El rojo y el verde se unían y hacían que el ojo
viera el color amarillo.
El resultado fue un telescopio refractor acromático, un tipo
preferido por muchos astrónomos aficionados actuales por ser
económico, de apertura pequeña, y de gran campo de visión, aunque
en los focales más cortos da una imagen de calidad menor a la
ideal.
No fue sino hasta mediados del siglo XIX que los ópticos lograron
hacer que el azul-violeta se uniera al rojo y al verde en el punto
focal. Ese desarrollo surgió inicialmente con el uso de materiales
exóticos (fluorita) como un elemento de los objetivos dobles de los
microscopios de alto poder, y no en los telescopios. Los diseños de
telescopios que utilizan tres tipos de cristal estándar resolvieron
el problema unos cuarenta años más tarde, justo antes del siglo
XX.
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una guia muy especial
y su importancis
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ola pauuuu tk
me podrias decir ciando nacio el telescopio mas actul del mundo
todos los q escriben son tontos menos io
esta super chido
ellllll teeelllescopio hayyyyy
aa
kulikitakaa
pa verga peluda es un palo qe tiene pelos jajaja
oiiendoo mUsiicaaH
ii hacCiiendooP thareaaH........
mi msm
es the_chamakita_del11@
uh,11
me podrias decir qien invento el primer telescopio porfis siiiiiiiii
totototiiii
no entendi nada