Neurocientíficos de California han verificado finalmente lo que hasta ahora era una hipótesis: que el cerebro humano no sólo percibe las actividades de los otros, sino también la intención que los motiva a hacerlas. Han comprobado que las áreas del cerebro donde se encuentran las neuronas espejo, que se activan durante la ejecución y observación de una acción, también añaden intenciones a las acciones presentadas en un contexto. Hasta ahora, se pensaba que este tipo de neuronas sólo estaban implicadas en el reconocimiento de acciones, no en su interpretación. Por Vanessa Marsh de Tendencias Científicas.
En la corteza cerebral existe un grupo de neuronas que tienen la
facultad, desconocida hasta hace poco para una neurona, de
descargar impulsos tanto cuando el sujeto observa a otro realizar
un movimiento, como cuando es el mismo sujeto quien lo hace.
Las neuronas espejo forman parte de un sistema de percepción y de
ejecución cerebral que activa las regiones específicas de nuestra
corteza motora cuando vemos que se mueve una mano u otra parte del
cuerpo de otra persona, como si nosotros mismos también nos
moviéramos aunque no lo hagamos.
Gracias a estas neuronas, entre otros factores, se producen los
procesos de identificación esenciales para que los padres y
cuidadores pasen sus caracteres a los niños, al mismo tiempo que
los movimientos de los lactantes son registrados por sus
cuidadores, hasta el punto de sentirlos como suyos.
Sin embargo, el descubrimiento de las neuronas espejo va más allá
de que el movimiento del otro, al ser observado, genere un
movimiento igual en el observador. Los investigadores que trabajan
en el sistema percepción y ejecución de las "neuronas
espejo" se planteaban desde hace tiempo la hipótesis de que
este sistema integrara un circuito que permitiese atribuir y
entender también las intenciones de los otros, que es lo que han
verificado ahora los neurocientíficos de California.
Espejo e interpretación
Según publica la revista online PloS
Biology, el equipo de investigación ha descubierto que
las áreas del cerebro pre motor donde se encuentran las neuronas
espejo, que se activan durante la ejecución y observación de una
acción, también añaden intenciones a las acciones si son
presentadas en un contexto. Hasta ahora, se pensaba que este tipo
de neuronas sólo estaban implicadas en el reconocimiento de
acciones, no en su interpretación.
Además de aumentar el conocimiento de las funciones cerebrales,
este descubrimiento proporciona pautas para el desarrollo de
determinados tratamientos basados en la imitación, tratamientos que
serán aplicables a pacientes con autismo y desórdenes similares, y
que estimularán la función de las neuronas espejo, ayudándolas a
desarrollar su capacidad para entender las intenciones de otras
personas, de manera que los pacientes puedan empatizar con sus
pensamientos y sentimientos.
Según explica el director del estudio, el doctor Marco
Iacoboni, profesor asociado de psiquiatría y ciencias
del comportamiento, en un comunicado
difundido por el UCLA Neuropsychiatric Institute, este
descubrimiento demuestra por primera vez que las intenciones en las
acciones de los otros pueden ser reconocidas por un sistema motor
utilizando un mecanismo cerebral que haría de espejo.
Imágenes de resonancia magnética
Para el experimento fueron analizados 33 sujetos con un sistema
funcional MRI, que genera imágenes de resonancia magnética del
cerebro. Se trata de una de las tecnologías más avanzadas para
examinar la estructura, tejidos y fluidos internos del cuerpo
humano, capaz de producir imágenes nítidas en dos o tres
dimensiones. Estas imágenes se realizan utilizando un poderoso imán
y ondas radiales.
Estos 33 voluntarios visualizaron alternativamente tres tipos de
estímulos en vídeos cortos: primero una mano que agarraba una taza
sin que este movimiento se encontrara enmarcado en un contexto;
después sólo el contexto: un servicio de té completo con la comida
y la bebida servidas; y finalmente los movimientos de beber o de
limpiar dentro del contexto reflejado.
Se descubrió que las acciones realizadas dentro de contexto, en
comparación con las realizadas fuera de él, aumentan el flujo de la
sangre en la parte posterior del gyrus frontal inferior del
cerebro, conocido por su importancia en la ejecución del control, y
también en los sectores adyacentes del la corteza ventral
premotora, donde las acciones de las manos se representan. El
incremento del fluido sanguíneo es siempre un indicador de la
actividad neuronal.
Este hecho implica que las neuronas espejo se activan en mayor
grado cuando las acciones motoras que vemos no son aisladas, sino
que se encuadran en un entorno que para nosotros tiene un
significado determinado, lo que implica cierta capacidad de
interpretación neuronal de identificación de las intenciones de la
persona que tenemos enfrente.
Teoría de la mente
Este descubrimiento está en la base de lo que hoy se conoce como
teoría de la mente, según la cual se supone en el comportamiento de
otro determinadas intenciones. Cuando somos testigos de cualquier
tipo de actividad o secuencia de actividades llevadas a cabo por
una persona o grupo de personas, según la Teoría de la Mente en
general tendemos a asignarle algún significado. Tendemos a
explicarnos los comportamientos de los demás de tal manera que nos
resulten consistentes y que otorguen cierta continuidad al devenir
de las acciones de los otros y al discurrir de nuestros propios
pensamientos.
De esta forma, cuando un sujeto realiza acciones -simples o
complejas-, estas acciones van acompañadas de la captación de las
propias intenciones que impulsan a hacerlas. Se forma así una
articulación en el psiquismo de modo que la propia acción queda
asociada a la intención que la puso en marcha. Cada intención queda
asociada a acciones específicas que le dan expresión, y cada acción
evoca las intenciones asociadas, según esta teoría.
Lo que ha comprobado el equipo de California es que, una vez
formado ese complejo asociativo "acción/intención" en un
sujeto, cuando el otro realiza una acción, las neuronas espejo
provocan en el cerebro del observador la acción equivalente, al
mismo tiempo que el observador integra también la intención que
llevó al otro a realizar determinada acción. De esta forma, el otro
atribuye naturalmente al observador la intención que tendría la
acción si la realizase él mismo.
El estudio ha sido patrocinado, entre otros, por la Brain Mapping
Medical Research Organization, la Pierson-Lovelace Foundation, el
National Center for Research Resources, la National Science
Foundation y el National Institute of Mental Health
norteamericanos.
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muy interesante!
hola
que bueno
que fantastico
BUENO A SEGUIR DESARROLLANDO LA MENTE Y DESPERTANDO O GANADO NEURONAS , LA BUENA NUTRICION AYUDA TENER MEJORES NEURONAS NO CREES, TE MANTENES SANO Y CAPTAS MEJOR LAS IDEAS Y PENSAMIENTOS ESO EN UN TIPO DE PERSONAS
CLARO DONDE DICEN QUE HAY OTRAS PATOLOGIAS MEDICAS DEBE SER BUENO INVESTIGAR ESTO Y PODER AYUDAR EN DONDE EXISTE ALGUN BLOQUE Y PORQUE , CORDIALMENTE.
MXLVEj Unbelievable. Class..!!