Cuando el océano Pacífico habla, el clima global escucha en el fenómeno llamado El Niño. Científicos del MIT han encontrado ahora una conversación climática semejante entre las dos mayores cuencas fluviales tropicales: el Amazonas en Sudamérica y el Congo en África.
o que han descubierto los investigadores es que cuando la cuenca del Amazonas se inunda, la del Congo se seca, y viceversa. Elfatih A. B. Eltahir, del Massachusetts Institute of Technology, llama a este patrón previamente desconocido "oscilación en forma de diente de sierra".
Conocer detalles del fenómeno es importante, pues nos ayudará a predecir situaciones climáticas extremas en una cuenca o en otra, como sequías e inundaciones. Estas situaciones pueden tener consecuencias sociales y económicas, pues pueden significar hambre o abundancia para los habitantes de las regiones afectadas.
Eltahir está especializado en hidroclimatología, el estudio de los eventos del ciclo del agua que conectan fenómenos diversos, como la evaporación y la convección del aire húmedo con las condiciones climáticas, incluyendo los sistemas de precipitación. El científico explica que el mundo posee tres centros principales de precipitación donde se originan las intensas tormentas de alcance global: el océano Pacífico occidental, la cuenca del río Amazonas y la cuenca del río Congo. Los dos centros establecidos en tierra poseen asimismo los dos ríos más grandes del mundo.
A pesar de su importancia, los científicos tenían poca información de los patrones de precipitación en el Amazonas y el Congo, debido en parte a lo remoto de su situación. El satélite TRMM ha aportado datos sobre los trópicos, pero nadie había analizado aquellos pertenecientes a las dos cuencas citadas.
Se estudiaron los datos pertenecientes a los años 1998 a 2002. En el gráfico resultante, las líneas para las dos regiones formaban imágenes invertidas: mucha lluvia en el Amazonas/poca lluvia en el Congo, y viceversa, un auténtico diente de sierra.
Para certificar que el patrón era cierto a largo plazo, se analizaron datos más antiguos y de diferente tipo. Entre 1905 y 1985, los científicos habían hecho un seguimiento del flujo de ambos ríos. A partir de ello, se obtuvieron gráficos de actividad que mostraron el mismo comportamiento en forma de diente de sierra. La oscilación inundación/sequía entre las dos regiones es más patente durante la temporada húmeda del hemisferio sur, de febrero a abril.
Eltahir quiere ahora estudiar el mecanismo físico que se esconde tras este fenómeno y averiguar la naturaleza de su impacto global.
Información adicional en: MIT
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