Ingenieros de la Ohio State University están desarrollando superficies que repelen el agua e imitan la textura de las hojas de loto. La tecnología podría llevarnos a la elaboración de cristal auto-limpiable para ventanas, y podría también reducir la fricción entre las diminutas partes móviles de los microdispositivos.
os científicos han conocido desde hace tiempo las propiedades de la hoja del loto, o lirio de agua. Bharat Bhushan cree que es un buen modelo para una superficie que repela el agua. Sus hojas son cerosas y están cubiertas de pequeños bultos, lo que hace que el agua no se quede sobre ellas.
Estudiando estas hojas, Bhushan se dio cuenta de que la misma
textura podría ser explotada para reducir la fricción entre las
partes móviles de las máquinas. Las más pequeñas, como las que se
están desarrollando en los campos de la micro y la nanotecnología,
no pueden ser lubricadas de forma normal, por lo que se verían muy
beneficiadas por estas investigaciones.
Pero copiar una hoja de loto para fabricar parabrisas de
automóviles o articulaciones de baja fricción para micromáquinas no
es tan fácil. De hecho, las superficies cerosas y con bultos pueden
resultar pegajosas bajo algunas circunstancias. Para descubrir cuál
es la superficie óptima en cada caso, Bhushan y sus colegas
elaboraron un modelo por ordenador que calcula la mejor opción para
diferentes materiales y aplicaciones.
Con la textura adecuada, los fabricantes podrían diseñar ventanas
auto-limpiables. Dado que los bultos sólo medirían unos nanómetros
de alto y estarían hechos de material transparente, el aspecto de
la ventana sería el mismo que el de cualquier otra, con la
particularidad de que repelería la suciedad y el agua.
Por ahora, el equipo de Bhushan ha estado diseñando bultos de
diferentes tamaños y formas. Todos evitan que las gotas de agua
toquen directamente la superficie. Son mucho más pequeños que las
propias gotas y están tan cerca unos de otros que no pueden
romperlas, como ocurre cuando nos tumbamos sobre una cama de
clavos. El modelo de Bhushan calcula cómo y dónde deben colocarse
los bultos en la superficie del cristal, de manera que la gota
contacte con ella de la manera apropiada para ser rechazada.
En los automóviles, los parabrisas capaces de repeler el agua
aumentarían la seguridad, sobre todo durante los momentos de mal
tiempo meteorológico. Hoy en día se puede lograr esto con un
pulverizador especial, pero estos recubrimientos se desgastan y
caen.
Información adicional en: Ohio State University
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Será este el fin de los "limpia-ventanas"?
ojala
Yo quiero uno. Adios limpia parabrisas, llenar la botellita de agua.
Esto evitaría la congelación también?