El campo magnético terrestre potencia o inhibe el desarrollo de algunos microbios, según han comprobado científicos brasileños y portugueses abriendo el camino hacia la fabricación de antibióticos magnéticos. La bacteria en la que se ha comprobado esta influencia está implicada en las primeras manifestaciones del Sida, por lo que el descubrimiento puede tener una gran repercusión sobre la salud pública. Por Vanessa Marsh de Tendencias Científicas.
El campo magnético natural o estático se debe, según se cree, a las
corrientes que circulan en el núcleo de la Tierra. La intensidad
del campo magnético terrestre varía con la latitud. El campo magnético
terrestre provoca la orientación de las agujas de los
compases en dirección Norte-Sur. Los pájaros y los peces lo
utilizan a su vez para orientarse.
El odontólogo André Gasparetto, especializado en microbiología en
la Universidad de Sao Paulo, estaba cultivando unas colonias de la
bacteria llamada Candida
albicans, cuando descubrió que esta levadura se
desarrollaba siguiendo una orientación geográfica en el mismo
sentido.
La única explicación posible, según Gasparetto, es que su
desarrollo está asociado a la orientación del campo magnético
terrestre. Bajo ciertas condiciones, la agresividad de la Candida
albicans, que provoca la enfermedad de la candidiasis, aumenta
considerablemente, pudiendo favorecer la producción de enzimas o el
desarrollo de infecciones.
Bacteria asociada al Sida
La cándidasis es un crecimiento anormal de una levadura (hongo)
llamada "cándida". La cándida se encuentra normalmente en
la piel, el estómago, el colon, la vagina, el recto, la boca y en
la garganta. La cándida causa problemas con la salud sólo cuando
hay un crecimiento anormal en una de estas partes del cuerpo.
La candidiasis es un síntoma común en la etapa temprana de la
enfermedad del SIDA, que afecta a 38 millones de personas en el
mundo, por lo que el descubrimiento de los científicos brasileños y
portugueses puede tener un impacto considerable en la salud
pública.
Gasparetto afirma que su descubrimiento podría servir también para
lo contrario: volver inofensivos a determinados microorganismos.
Según él, en la práctica podría conseguirse a medio o largo plazo
generar un antibiótico magnético, es decir, que la exposición a los
campos magnéticos sirva de tratamiento contra procesos
infecciosos.
La dirección que han tomado las investigaciones de Gasparetto se ha
dado de forma casi accidental: el científico estaba cultivando sus
colonias de levadura en una estufa, cuando un día reparó en un
hecho sorprendente: las colonias crecían orientadas todas en la
misma dirección. El hecho despertó su curiosidad y pensó que podía
deberse a la influencia del campo magnético terrestre.
Antibiótico magnético
Para apoyar su conclusión, el odontólogo ha estudiado además la
influencia del campo magnético sobre los polímeros utilizados en la
composición de las bases de las dentaduras postizas. Comprobó que
la influencia del campo magnético aumentaba la absorción de agua de
este polímero, lo que facilita la formación de colonias de
microorganismos.
La absorción de agua hace que los microorganismos tengan una
adherencia mucho mayor al polímero, posibilitando que se desarrolle
una especie de filtro microbiano, que tendría diversos usos.
El próximo paso es utilizar la técnica para neutralizar la acción
de los microbios una especie de antibiótico magnético, como ha
dicho este investigador. Entre tanto, la técnica podría ya
utilizarse para aplicaciones como la simulación de enzimas
microbianas de interés comercial.
Nueva contribución
El trabajo de Gasparetto y de otros colegas brasileños y
portugueses fue publicado originalmente en los Abstracts
de la reunión anual de la Bioelectromagnetics Society celebrada en
Junio de 2003 en Hawaii (ver página 309). Según la agencia USP, el artículo
se publicará también en el Bioelectromagnethic Journal.
La ciencia viene prestando creciente atención en los últimos
tiempos a la influencia de los campos magnéticos sobre las
personas, tal como explica al respecto la Organización Mundial de la
Salud. La investigación acerca de la influencia del
campo magnético sobre el crecimiento microbiano añade nuevos
elementos para la comprensión de estos procesos.
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Candida albicans no es una bacteria. Es una levadura (un hongo)
si la tierra tieene magnetismo ¿se podr{a comparar con un magneto? y si se puede la ciencia ya habria descubierto la forma en que los medios de transporte no tocatan el suelo
Este organismo es un hongo y no una bacteria como es indicado en el comienzo del reportaje. La levadura es un organismo eucariota y las bacterias se clasifica como procariotas.
¿No será más bien que las bacterias se desarrollaron siguiendo los patrones térmicos de la estufa en la cual se estaban cultivando?...parece más plausible.
deven incluir graficos
amplien por favor la situacion de un posible antibiotico, gracias a este estudio.
Es una de las tantas aplicaciones que hoy en dia se le dan a lo campos magnéticos.
porque algunos afirman que hay vida en otro planeta