El problema de qué gobierna los movimientos de, por ejemplo, un papel que cae, había intrigado desde hace tiempo a los investigadores. Son un profesor de Cornell y su estudiante quienes creen haber resuelto la cuestión. Z. Jane Wang, experto en mecánica teórica y aplicada, y Umberto Pensavento, candidato al doctorado de física, han calculado los movimientos de una hoja de papel (convenientemente, de una revista científica) y han determinado que los mismos principios se aplicarían a cualquier cosa plana parecida, como las hojas de las plantas.
i tienen razón, Wang y Pensavento habrían resuelto el misterio de las hojas de otoño que acaban aterrizando muy lejos de su árbol (a menudo en el jardín de un enfurecido vecino), incluso en los días en los que no hay viento.
Según Wang, las hojas y el papel caen y se elevan de una forma aparentemente caótica. A medida que se precipitan, el aire se arremolina alrededor de sus bordes, lo que hace que ondeen y den vueltas. Dado que el flujo cambia dramáticamente alrededor de los bordes agudos de las hojas y el papel (singularidad de flujo), la predicción de la trayectoria de caída se convierte en algo muy difícil.
El insigne físico escocés James C. Maxwell ya se sintió intrigado por el comportamiento de un papel cayendo en 1853, mientras observaba lo que ocurría con unas cartas de baraja. Aunque Maxwell era un matemático brillante, carecía de las técnicas de modelado por ordenador de hoy en día. Wang y Pensavento, en cambio, usaron dichas herramientas y descubrieron que el comportamiento del flujo del aire y de otras fuerzas en un objeto plano que se precipita no puede predecirse con la teoría aerodinámica clásica.
Vieron, por ejemplo, que la fuerza debido al aire depende mucho del acoplamiento entre los movimientos de rotación y de traslación del objeto. También vieron que el efecto del papel que cae es casi el doble de efectivo a la hora de frenar su descenso que el conocido "efecto paracaídas" (caída vertical). Ello por supuesto beneficia a los árboles y otras plantas que necesitan dispersar semillas hacia una cierta distancia desde el punto de origen.
Información adicional en: Cornell University
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Esta investigación corre el riesgo no caótico de ser nominada a los Premios Ig Nobel.
Noserá que los objetos planos, planean y los redondos, redondean
aunque parezca -y lo es en estos momentos-, esta investigación es muy irrelevante. Pero como ya lo señalé, en un futuro seguramente va a ser algo realmente importante...,yo sé por qué se los digo!!!
deepspace tiene razon nominado para los Ig Nobel ya que los vecinos podran demandar a sus otros vecinos por el solo hecho de tener un arbol, a miles de dolares que van a caer con la descripcion de tal movimiento.
Andrés también tiene razón; es cierto que la investigación susodicha en un futuro tendrá aplicaciones en muchos campos, por ejemplo mejorar el diseño de las lanzaderas para que a su regreso no sean poco menos que ladrillos volantes difíciles de pilotar o para calcular ciertos aspectos de aterrizaje de sondas espaciales... no olvidemos que la explicación de por qué los abejorros pueden volar, otra excepción a las leyes de la aerodinámica, permitieron diseñar aviones más grandes.
Los Ig Nobel premian lo insólito, no necesariamente lo ridículo aunque ambos conceptos puedan llegar a darse la mano.
esto no me sirve para mi tarea
es una babosada