Representar el conocimiento de sentido común en ordenadores es un desafío aún no superado por la Inteligencia Artificial. Sin embargo, en la actualidad se elabora un programa con millones de microteorías sobre el mundo, que en el futuro servirá para reproducir en las máquinas el sentido común humano. Si finalmente se consiguen, estas máquinas podrán mejorar sus prestaciones en una gran cantidad de actividades "inteligentes", como tratamiento de lenguajes naturales, reconocimiento de imágenes y de patrones, resolución de problemas o toma de decisiones expertas. Por Sergio Alejandro Moriello de Tendencias Científicas.
¿Cómo se entiende esta aparente dicotomía? Es que la máquina
"razona" utilizando una lógica estricta. El hombre, en
cambio, no analiza las situaciones minuciosamente, sino que se basa
mucho en lo que se denomina "sentido común".
Del mismo modo que la mayor parte de un témpano se oculta debajo
del agua, el sentido común está tan profundamente
"entretejido" en el inconsciente que el hombre ni
siquiera se da cuenta de cómo lo usa en su vida diaria. Sólo una
muy pequeña fracción del pensamiento humano es consciente; la mayor
parte es, en realidad, pensamiento inconsciente (incluyendo el
sentido común).
Al contar con conocimiento de sentido común, las máquinas podrán
comprender el contexto y, en consecuencia, mejorar su desempeño en
una gran cantidad de actividades "inteligentes" como
tratamiento de lenguajes naturales (tanto oral como escrito),
traducciones desde y hacia otros idiomas, reconocimiento de
imágenes y de patrones, resolución de problemas o toma de
decisiones expertas.
Además, le permitirá contar con dos de las técnicas claves que usan
los humanos para pensar nuevas situaciones: ir del conocimiento
particular al general, y establecer analogías entre situaciones
aparentemente no relacionadas [Freedman, 1995].
No obstante, y a decir verdad, ya se ha logrado construir máquinas
con un cierto sentido común, pero sólo cuando el campo se
circunscribe en extremo y la aplicación es muy específica.
Así, por ejemplo, se podría decir que Deep Blue tiene sentido
común, pero sólo y únicamente para jugar al ajedrez. Lo que todavía
se torna muy difícil es lograr incorporarle a la máquina el
conocimiento general de sentido común del que dispone todo ser
humano.
¿De qué se trata?
Muchos definen al sentido común como ese inmenso caudal de
conocimientos "tácitos" (producto de la experiencia
acumulada durante millones de años por la especie) que facilita la
comprensión inmediata del mundo. Es ese enorme conjunto de pequeñas
nociones, ese trasfondo de presupuestos y creencias, ese
conocimiento cotidiano, amplio y general aunque poco profundo
sobre muchos campos especializados. En cierto sentido, todo ser
humano es físico, psicólogo, biólogo, sociólogo, abogado, médico e
ingeniero intuitivo, ya que cuenta con ideas elementales acerca de
esos campos del saber [Pinker, 2001].
Como ejemplos de este tipo de conocimientos se pueden mencionar:
que si algo se encuentra en un lugar no puede estar simultáneamente
en otro lugar. Que las causas preceden a sus efectos y que los
objetos caen al piso si se los suelta. Que si uno le roba algo a
alguien, ese alguien se enojará. Que las personas viven en casas,
los osos en cuevas, los pájaros en nidos y los zorros en
madrigueras.
Que si alguien va al supermercado, su cabeza también va con él y
que si alguien está dentro de una habitación, debe haber entrado
por algún lado. Que toda persona es menor que sus padres y que
cualquier líquido se congela con suficiente frío.
O también, el hecho de que cuando un gato va a dar un salto,
inconscientemente ejecuta millones de operaciones simultáneas que,
de forma consciente, sería incapaz de realizar. En efecto, el
animal sólo piensa en saltar, y su cerebro automáticamente recoge
toda la información captada por sus sentidos, busca en su memoria
casos similares y le dice qué tan rápido correr, en qué momento
ejecutar el salto, qué fuerza aplicar a sus patas traseras y cuándo
y cuánto estirar sus patas delanteras [Moriello, 2001].
El problema
Las investigaciones en IA comprobaron que el sentido común es muy
difícil de desarrollar en una máquina y además que proviene de un
bajo nivel de razonamiento asociado a una experiencia previa.
Representar el conocimiento de sentido común en una computadora
constituye un desafío aún no superado por la IA.
¿Por qué se torna tan difícil alcanzar dicho objetivo? Una de las
razones podría ser su extenso volumen. Aunque nadie lo sabe con
seguridad, se estima que serían necesarios cien millones de
conceptos (para un Sistema Experto es suficiente, a lo sumo, con
algunas decenas de miles) [Kurzweil, 1999].
Otra dificultad surge del hecho de que el conocimiento de sentido
común no tiene fronteras bien definidas; es muy fuerte la
interconexión y la interdependencia entre todos los diferentes
conceptos. La red conceptual humana no sólo es muy extensa, sino
también está muy interrelacionada. Tal como señaló el filósofo y
matemático Gottfried Leibniz, "no existe ningún término tan
absoluto o tan independiente que no contenga ninguna relación con
todos los demás" [Crevier, 1993].
Por último, existe el problema de que muchos conceptos son
aproximados, de naturaleza cualitativa, por lo que raramente
necesita medidas numéricas exactas. Si bien el sentido común parece
estar compuesto por reglas, cada una de ellas tiene tantas
excepciones que carece de utilidad. Una informática de sentido
común necesita el uso de conceptos aproximados y eliminar los
detalles irrelevantes.
Lo que se necesita
Como se puede apreciar, y si bien el dotar a las máquinas de
grandes volúmenes de información puede resultar relativamente
sencillo, el obstáculo fundamental es que se necesitan varias
formas para representar el conocimiento de sentido común.
Es decir, para cada concepto, para cada fragmento de información,
se debe elegir una clase de "estructura" y una forma
adecuada de relacionarlo con los demás conceptos a fin de edificar
el conocimiento dentro de la memoria de la máquina [Minsky,
1986].
No es suficiente almacenar y/o catalogar unos cuantos millones o
decenas de millones de hechos separados, también se necesitan
sistemas aptos para combinarlos entre sí, decidir qué hechos deben
tenerse en cuenta y cuáles no y contar con la capacidad de acceder
a conocimientos relevantes de forma rápida, sin esfuerzo y de forma
inmediata [Rich y Knight, 1994].
En pocas palabras, el problema es cómo organizar, implementar y
actualizar la "base de conocimientos de sentido común".
Un sistema que interaccione con el mundo real debería
"saber" algo sobre causa y efecto, tiempo y espacio,
procesos y materiales.
También tendrá que contener información sobre todo el conocimiento
que la mayoría de los niños saben (edificios, juguetes, comida,
emociones, leyendas, ropas, herramientas), y entender las
"funciones" o los "usos" de todo eso [Minsky,
1986].
La solución
A fin de dotar a una máquina con un cierto sentido común, se
barajan dos posibilidades: o se le inculcan miles de millones de
conceptos, o se construye un robot "bebé" que aprenda a
medida que se desarrolla.
Este es el camino que siguieron dos líderes de la IA: el matemático
Douglas Lenat, de la empresa Cyc, y el profesor Rodney Brooks, del
MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets). Conceptualmente sus
propuestas representan dos caminos opuestos (aunque no
incompatibles entre sí): Cyc es un acercamiento descendente o
Top-Down y Cog es un acercamiento ascendente o Bottom-Up [Moriello,
2001].
Cyc (de enCYClopedic) es un programa que cuenta con un enorme motor
de inferencias y una gran base de conocimientos. Esta última (en la
cual ya se invirtieron muchos años-hombre) contiene más de un
millón de "microteorías" acerca del mundo, así como
deducciones hechas por la misma máquina. Lenat cree que Cyc
comenzará a aprender por sí mismo y con mayor rapidez (leyendo
libros, diarios y revistas electrónicas) cuando cuente con 100
millones de microteorías que cubren el conocimiento general.
Mientras tanto algunas decenas de personas examinan y analizan,
oración por oración y sentencia a sentencia, artículos de libros y
revistas, noticias y novelas, definiciones en enciclopedias y
anuncios. Introducen en su base de conocimientos no sólo lo que se
expresa explícitamente, sino también -lo que es más importante- los
datos que un escritor asume que cualquier lector conoce. Es este
conocimiento previo, común y generalizado (y no el contenido del
texto), lo que hay que codificar.
En el otro rincón está Cog (por COGnitivo). Se trata de un
ambicioso experimento inspirado en estructuras biológicas -en vez
de lógicas- que consiste en dejar que un robot humanoide
"experimente" y descubra por sí mismo el complejo entorno
en el que está inmerso, al igual que lo hacen los niños (en lugar
de poblar su memoria con una detallada descripción del mundo desde
la particular perspectiva humana).
Cog es como un infante que debe aprender, por prueba y error, a
ver, caminar y tomar decisiones, así como también las normas de
conducta y la escala de valores de la sociedad. A través de sus
sentidos artificiales (de visión, audición y tacto) absorbe
información que alimenta su sentido común.
La idea es darle a la máquina unos conceptos básicos, situarla en
un entorno que pueda percibir y en el que pueda actuar y, de esa
manera, averiguar qué logra aprender por sí misma. Más adelante,
una vez que conozca los objetos del mundo que le rodean, podrá
aprender mediante las interacciones con los seres humanos.
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Me voy por la teoria COG, a ver quien da mas? COG a la una...
>>Esta muy bien tener sentido comun pero
>>Somos todos seres humanos ho solo llegamos
>>ha seres.
>>¿porque si le dotan el sentido comun de los
>>humanos a una maquina ?
>>Mama miedo.
>>¿Queremos encontrar planetas ho conquistar
>>El espacio?
>>No se equivoquen ho el espacio los >>conquistara ha todos esto si es sentido comun
y si le damos sentido comun a una maquina ¿puede haber la probalidad de que seamos victimas de nuestropropio invento con la revolucion de una maquina contra nosotros?
Hola!
Deque se trata la fleca
no tenemos sentido comun asi como 6 mil millones de seres?¿? pues supongo que proporcionarle sentido comun a una maquina ocasionaria el mismo problema que el tener un niño, otra cosa es de que mas dotemos a la maquina... pero me gustaria ver cuando llegara el dia en que la maquina nos supere, aunque como dice se dice en Matrix... una maquina tiene unos limites aunque amplios muy marcados, nuestro cuerpo aunque fragil nos sorprende de lo que es capaz y eso que ni mucho menos ha llegado a su limite!
arriba la águilas del américa
julieth
yesik
yurley
los queremos para nosotras