Las zonas del cerebro que utilizamos para percibir o imaginar objetos se superponen de tal forma que un hecho únicamente imaginado puede dejar en nuestra memoria la misma marca que un hecho realmente ocurrido. Esta constatación permite que nos resulte difícil, pasado algún tiempo, determinar si nos hemos imaginado alguna situación determinada o si, por el contrario, la hemos vivido realmente. Un nuevo ingrediente para la polémica psicológica sobre los falsos recuerdos... y un poderoso recurso para guiones cinematográficos como el de "Misteriosa Obsesión". Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
Investigadores de la universidad estadounidense de Northwestern, en
Chicago, han descubierto que la imaginación puede llegar a adquirir
en nuestra memoria tanta verosimilitud como los hechos, hasta tal
punto que es posible confundir lo imaginado con lo real dentro de
nuestros recuerdos.
Estos investigadores han estudiado los llamados "falsos
recuerdos" para intentar conocer cómo se forman, empleando
para el estudio escáneres de resonancia magnética conectados a los
cerebros de un número determinado de voluntarios.
El desafío consistía en descubrir en qué circunstancias la gente
recuerda hechos que realmente no han ocurrido. Para ello, se midió
la actividad cerebral de los voluntarios mientras éstos, o bien
observaban imágenes de objetos, o bien se imaginaban objetos que
los investigadores les pedían que visualizaran.
Visualización vívida
De esta forma, los investigadores se dieron cuenta de que las
partes concretas del cerebro destinadas a generar imágenes visuales
se activaban con mucha fuerza cuando los voluntarios tan sólo
imaginaban los objetos.
Después, cuando los participantes en el estudio recordaban lo que
habían imaginado, a menudo pensaban que lo habían visto, en lugar
de saber que había sido producto de su imaginación.
Los investigadores piensan que las zonas del cerebro que utilizamos
para percibir objetos y aquéllas que usamos para imaginar objetos
se superponen. De esta manera, un hecho imaginado los
suficientemente vívido puede dejar en nuestro cerebro la misma
marca o similar que un hecho realmente ocurrido.
Cuando la memoria almacena lo percibido o lo imaginado, algunas de
las zonas cerebrales implicadas en el esfuerzo coinciden. Según los
expertos, este hecho hace que nos resulte difícil, pasado algún
tiempo, determinar si ciertas cosas han pasado o no, si nos hemos
imaginado alguna situación determinada o si, por el contrario, la
hemos vivido realmente.
Durante el estudio, publicado en la edición de octubre de la
revista Psychological
Science, los participantes tuvieron que imaginar una
imagen visual por cada objeto que les nombraban. La otra mitad de
estos objetos les fueron presentados en fotografías o imágenes.
Además, se les pidió que emitieran juicios acerca de la medida de
cada uno de los objetos. Por ejemplo, si la palabra era
"gato", tenían que decir si el gato era mayor o menor que
una televisión.
Partes implicadas
Tres partes del cerebro (precuneus, corteza parietal inferior
derecha y giro cingulado anterior) mostraron una gran respuesta en
la fase del estudio en que se decían las palabras que luego eran
recordadas como fotos, a pesar de que sólo habían sido
imaginadas.
Asimismo, a través del escáner se podía prever qué imágenes serían
recordadas y cuáles no, dada la actividad del hipocampo izquierdo y
de la corteza prefrontal izquierda activados durante la imaginación
o presentación de imágenes. Estas dos zonas del cerebro están
altamente relacionadas con la creación de los contenidos de la
memoria.
Según los expertos, del estudio se deriva que las imágenes mentales
dejan una marca en el cerebro que, si es lo suficientemente fuerte,
puede confundirse posteriormente con la marca dejada por imágenes
realmente vistas.
Por todo ello, tal como explica un comunicado
de la Northwestern University, puede decirse que lo que han
conseguido estos investigadores es una nueva evidencia de la
existencia de los falsos recuerdos y, lo que es más importante, la
observación de los procesos cerebrales que permiten su
formación.
Polémica en psicología
Las consecuencias del estudio no pasarán inadvertidas, ya que
existe una amplia polémica en el campo de la psicología acerca de
lo que se conoce como falsos
recuerdos, objeto también de base argumental para
algunas películas como Misteriosa
Obsesión o Abre los
ojos.
Muchas terapias psicológicas, particularmente indicadas en los
casos de traumas infantiles, tienden a revivir recuerdos de esas
experiencias para proceder a su curación mediante la integración
consciente del trauma en la psicología del sujeto.
Sin embargo, ha surgido una corriente, que puede personalizarse en
la False Memory Syndrome Foundation,
según la cual la recuperación de un recuerdo no significa que
realmente haya ocurrido, que es lo que acaban de verificar
experimentalmente los investigadores de la Northwestern University
con la ayuda de imágenes cerebrales de resonancia magnética.
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POR QUE OPINAN QUE EL CEREBRO NO PUEDE SER CAPAS DE IMAGINAR COSAS QUE NO PUEDEN SER POSIBLES
cual es el principal fundamento teorico que avala esta afirmacion.
Decidí buscar información sobre el tema, ya que me ha pasado ultimamente de manera muy recurrente que recuerdo cosas que no han sucedido y las confundo con la realidad. Sin embargo a diferencia de lo que dicen la mayoría de artículos que leí, no son recuerdos malos, sino buenos sobre propiedades y cosas que yo supuestamente debería tener y que no tengo.
yo tube que hacer un trabajo del cole y esto es lo mas relebante que pude encontrar , ademas que he tenido la experiencia e que hablo de evntos con mi familia y elolos me niegan la existencia de éstos
debe ser muy complicado vivir una situacion como esa , yo estoy pasando por algo asi , llegaron de golpe a mi mente , recuerdos de cosas , que no se si sucedieron o no , es algp dificil de manejar , porque de ser ciertos estos hechos , traba en mucho aspectos la vida de cualquiera