Ingenieros del MIT han fabricado sensores capaces de reconstruir con gran fiabilidad la imagen de un objeto a partir únicamente de sus radiaciones electromagnéticas. Estas imágenes, aunque no son perfectas, sí reflejan aproximadamente talla, formas y posición de los objetos cuyos campos magnéticos interceptan con los sensores. Para Motorola, estos ingenieros han creado incluso un chip de última generación que obtiene imágenes a partir de los campos eléctricos de los viajeros, con lo que el airbag detecta el tamaño y la posición de los ocupantes de los coches antes de activarse en caso de accidente. Pero en el horizonte de esta tecnología, copiada de algunas especies animales, figuran otras aplicaciones, como detectores antirrobo o sistemas de monitorización del sueño. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
n los años 90, la industria automovilística pareció hallar un invento nuevo y revolucionario, que en teoría iba a evitar numerosas muertes: el airbag. Sin embargo, en la práctica se vio que, desgraciadamente, el airbag podía también producir la muerte de niños y de adultos bajos, lo que revelaba que no era un invento tan perfecto como inicialmente se supuso.
A mediados de esa misma década, a un ingeniero del Instituto
Tecnológico de Massachussets (el famoso MIT), Philip H.
Rittmueller, se le ocurrió idear un sistema de sensores sin cable
capaz de determinar la medida y la posición de los pasajeros o de
los conductores de los coches, así como juzgar si éstos estaban en
peligro y era necesario desplegar o no el airbag.
Origen inesperado
Tal como explica al respecto la revista Science News, la
idea de Rittmueller tuvo un origen inesperado: el ingeniero vio en
un video al famoso dúo Penn y Teller hacer un número
sorprendente.
En el vídeo, Penn estaba sentado en una silla y, cuando gesticulaba
con exageración utilizando las manos y los pies, sin tocar nada,
empezaban a sonar estrepitosamente trompetas, tambores y otros
instrumentos de un sintetizador situado a cierta distancia, ya que
disponía de un sensor que registraba cada uno de sus
movimientos.
La tecnología de Rittmueller se basa por tanto en aprovechar los
sutiles campos electromagnéticos de los cuerpos y, sobre todo, su
capacidad para interrelacionarse. Sensores capaces de detectar
dichos campos y de producir una reacción determinada en aparatos de
diversos tipos, podrían generalizarse en los próximos años.
En el caso de los airbag, el sistema se está extendiendo ya por los
Estados Unidos, donde cada vez más coches lo incorporan. Marcas
como Honda o General Motors han sacado ya modelos con sistemas de
sensores para campos electromagnéticos, con lo que sus airbag
detectan el tamaño y la posición de los ocupantes de los
coches.
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nesecito comprar un aparato de uso manual , es como un pequeño rada para detectar la presencia de algun instruso dentro una finca boscosa sin que el se de de cuenta como de 100 a 200 metros de alcance
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