La Inteligencia Artificial (IA) está atascada porque, a pesar de que imita eficientemente algunas funciones cerebrales superiores, no ha sido capaz de duplicar el sentido común de un niño ni la capacidad sensomotora de un vulgar insecto. Es imposible avanzar si la IA, en vez de tener en su seno un modelo del mundo programado, no lo adquiere a través de su propia experiencia perceptiva. Eso significa que habrá que proporcionarle un cuerpo que le permita experimentar el entorno de manera directa y desarrollar complejas estructuras cognitivas que sean el resultado de su interacción física y social. En consecuencia, lo más probable es que esas máquinas en algún momento emprendan su propia evolución artificial, que sería mucho más rápida que la biológica, por lo que habría que ir pensando ya en los mecanismos adecuados para evitar que escapen completamente del control humano. Por Sergio Moriello de Tendencias Científicas.
a expresión inteligencia artificial (abreviada IA) suele aplicarse a la reproducción de los complejos procesos cognitivos que caracterizan al comportamiento del hombre, con el fin de volver más útiles a los sistemas informáticos.
Pero, a pesar de que esta disciplina ha sido capaz de imitar
eficientemente algunas de las funciones superiores de la
inteligencia humana como el razonamiento, la resolución de
problemas, la toma de decisiones y la manipulación y el
almacenamiento de enormes cantidades de datos; todavía no pudo
duplicar el sentido común de un niño de corta edad ni la capacidad
sensomotora de un vulgar insecto.
Y es justamente la ausencia de esta última habilidad lo que limita
su capacidad de desarrollo. De la misma forma que la mente de un
niño seguramente se atrofiaría de modo irreversible si fuese
encerrado en una celda sin contacto con el mundo, la ausencia de
comunicación directa con la realidad exterior de los sistemas de IA
-hasta ahora- no les ha permitido desarrollar todo su
potencial.
Lo deseable y lo posible
A fin de que participen activamente del mundo humano, se
necesitaría que las máquinas puedan reconocer su entorno, aceptando
información en formatos muy variados y no sólo estandarizados.
En el caso de los animales -y fundamentalmente en el homo sapiens-
la entrada de información se verifica a través de sus sentidos; por
este motivo, habría que conferirles a las máquinas sistemas
sensoriales equivalentes y potenciar su interacción con el
hombre.
Aunque todavía en una situación incipiente, los dispositivos
análogos a los sentidos humanos comienzan a estar presentes en las
máquinas, tornándolas mucho más efectivas. De esta manera, las
computadoras inteligentes ya pueden conversar con personas en
lenguaje natural y reconocer la escritura manual o las imágenes,
aunque dentro de un entorno muy restringido, acotado, específico,
limitado.
Por ejemplo, estas máquinas pueden reconocer la voz humana, pero es
necesario hablarles con una entonación correcta; también pueden
sintetizar voces en varios idiomas, con diferentes entonaciones
fonéticas (hombre o mujer, niño o viejo), y en diferentes estados
psicológicos (irritación, ansiedad, o miedo, entre otros), aunque
sus registros sonoros carecen de la calidez típicamente humana.
Incluso, son capaces de traducir frases simples, pero se
descarrilan por modismos, metáforas o expresiones no gramaticales.
Asimismo logran distinguir imágenes y reconocer objetos diseñados,
siempre y cuando estén claramente resaltados del fondo.
La comprensión
La comprensión tiene lugar por referencia al mundo; es mucho más
fácil saber de qué se habla o qué se ve si se tienen incorporados
conocimientos generales de sentido común y conocimientos
específicos propios del dominio que se encara.
Por ejemplo, si alguien dice: Jorge va al supermercado. Hoy es el
cumpleaños de Luis, es muy difícil deducir de manera lógica -si no
se cuenta con un conocimiento general acerca del mundo- que
normalmente se le hace un regalo a la persona que cumple años y que
los regalos pueden comprarse en los supermercados.
Estas respuestas no están explícitas en la frase, ni siquiera en
forma implícita. Igualmente, el sistema debería ser capaz de
establecer algunas referencias temporales, deduciendo que primero
hay que ir al supermercado y sólo después al cumpleaños; así como
inferir que Jorge y Luis mantienen una estrecha relación de
amistad.
De manera análoga, oraciones tales como el cuaderno está dentro
del cajón y el cajón está dentro del cuaderno, que un traductor
mecánico literal confundiría completamente, se traducen con suma
facilidad por una persona que tiene incorporado un modelo de mundo
en el cual, obviamente, los cuadernos se guardan dentro de los
cajones.
O, en el caso del reconocimiento de imágenes, por ejemplo en una
fotografía satelital, un pequeño rectángulo puede interpretarse
como una vivienda, pero también como un automóvil.
Sin embargo, un conocimiento más global de la situación permite
inferir que un rectangulito que se encuentra ubicado en un área
relativamente estrecha y larga tiene muchas chances de ser un
automóvil.
El conocimiento es poder
El empleo de sensores supone una ventaja considerable para las
inteligencias artificiales, ya que tienen mayor sensibilidad y
precisión que los sistemas sensoriales del hombre. Incluso pueden
medir variables extrañas a éste, como las radiaciones energéticas o
concentraciones de sustancias químicas. No obstante, para
interactuar adecuadamente con el mundo real en general, y con el
ser humano en particular, se necesita algo más que simples
sensores.
Las personas nacen con sistemas sensoriales apropiados para recibir
señales, con un cerebro adecuado para procesarlas y adquieren
rápidamente el conocimiento necesario para comprenderlas. Pero
nacen sabiendo muy poco y sólo después de bastante tiempo logran
aprender a construir una casa, a diseñar un automóvil o a
diagnosticar una enfermedad; para ello se precisa acumular
suficientes conocimientos durante muchos años.
Aparentemente la destreza (o la inteligencia, si se quiere) no
depende tanto de los métodos de razonamiento, como se creía antes,
sino fundamentalmente de la capacidad de utilizar -en formas
diferentes- grandes cantidades de conocimientos, de varios tipos.
Pero la mera acumulación de información no sirve; lo verdaderamente
útil es la competencia para actuar, para saber aplicar ese
conocimiento. Pero para eso, uno debe interiorizarlo, a fin de
que pase a formar parte de uno mismo.
Inconvenientes
El problema del conocimiento humano es que es -en gran parte-
implícito, tácito e intuitivo, fruto de la integración de las
percepciones, de la cultura y de la información contenida en su
material genético. Guardarlo no es lo difícil; lo complicado es
poder adquirirlo, representarlo y organizarlo adecuadamente.
Otro problema adicional es que no es estático, ya que se modifica
con el transcurso del tiempo. En efecto, la experiencia directa
transforma a la persona, moldeando su estructura de conocimientos y
sus esquemas de pensamiento. Es necesario encontrar formas
adecuadas para actualizar todo el saber, para que la nueva pieza
de información fluya en cascada a lo largo de la vasta red de
conocimientos interconectados.
Para que un sistema artificial sea considerado inteligente tendría
que ser capaz de mejorar su comportamiento de forma incremental,
tanto aceptando consejos del usuario como aprendiendo a partir de
su propia experiencia.
Por último, está el problema de la extracción de la información
pertinente; es decir, distinguir lo crucial de lo trivial. La red
de conocimientos debe estar organizada de manera tal que el sistema
no sólo pueda encontrar cada elemento de información con facilidad,
sino también que tenga alguna forma de saber qué hechos pueden ser
concernientes para ayudar a resolver el problema en cuestión.
Experiencias personales
Para algunos investigadores, en vez de tener un modelo del mundo
programado dentro de la máquina, es mejor que ésta lo pueda
adquirir a través de su propia experiencia perceptiva.
Según el filósofo americano Hubert Dreyfus, sin un cuerpo material
no se puede hablar de inteligencia general. En el ser humano, ésta
se asienta sobre un organismo, un cuerpo que es extremadamente
complejo: tiene percepciones, sentimientos y emociones
desarrolladas a lo largo de millones de años de evolución.
Sin embargo, el acercamiento que predominó -hasta ahora- fue el de
una inteligencia artificial descorporizada; es decir, máquinas sin
cuerpo, aunque quizás puedan llegar a alcanzar la capacidad de
razonamiento humana
o aun sobrepasarla holgadamente.
Nuevo enfoque
El enfoque basado en agentes considera que una inteligencia
auténtica y genuina sólo es posible si el agente físico a) está
corporizado (tiene un cuerpo y experimenta el entorno de manera
directa), b) está situado (está inmerso dentro de un entorno
tanto físico como social) y c) desarrolla un proceso epigenético
(va desarrollando complejas estructuras cognitivas que emergen como
resultado de su interacción dentro de un entorno físico y
social).
Para interactuar con el medio ambiente el agente debe ser capaz de
percibir, razonar y actuar. En otras palabras, debe poseer
adecuados sensores que le permitan recolectar información
(percibir); tiene que ser capaz de convertir esa información en
conocimiento y poder utilizarlo para alcanzar sus objetivos
(razonar); y debe disponer de apropiados efectores que le permitan
modificar el entorno (actuar).
Sin embargo, existe la posibilidad de que estas entidades emprendan
el camino hacia una evolución artificial, tomando a su cargo su
propia evolución. Sin duda, sería mucho más rápida que la
biológica, ya que las nuevas generaciones de máquinas surgen muy
deprisa. En consecuencia, habría que ir pensando en los mecanismos
adecuados para evitar que escapen completamente del control
humano
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ok
La inteligencai artificial es para mi una buena herramienta para las labores del ser humano pero tambien sirbe para la destruccion del propio ser humano pero es buena. Me gustaria estar en un laboratorio para poder crear maquinas con la inteligencia de un ser humano y con la posibilidad de amar y soñar como nosotros.
bueno, de cierto modo la inteligencia artificial (IA) se ve afectada en gran parte por la manufacturacion de la estructura social economica, la cual no permite a ciencia abierta trabajar y consolidar presupuestos administrativos con un riesgo mayor al acostrumbado.......
desde mi punto de vista....
mi nombre:
cabrera felipe de jesus
no tienen suficiente in formacion y escases de imagenes por lo cual la informacion muchas veces entra por los ojos
pue screo que la inteligenci artificial es otro gran paso que el hombre da.
Pero se deveria tener cuidado, ya que los humanos jamas nos paramos cuando tenemos en nuestro poder algun instrumento que nos beneficiaria y lo convierte en un arma para dañar a los demas.
Me gustaria saber(estudiar) sobre la inteligencia artifcial.