Hace 400 años o al menos así lo cuenta la historia, Galileo Galilei empezó a dejar caer objetos desde lo alto de la torre inclinada de Pisa: balas de cañón, balas de mosquetón, oro, plata y madera. Posiblemente él esperaba en un principio que los objetos más pesados cayeran más rápido. Pero no fue así. Todos tocaban tierra al mismo tiempo, y de esta manera hizo un gran descubrimiento: la gravedad acelera a todos los objetos del mismo modo, independientemente de su masa.
oy día esto se conoce como la Universalidad de la Caída Libre o Principio de Equivalencia, y es una de las bases de la física moderna. Pero, ¿qué pasaría si no fuera cierto? Algunas teorías modernas sugieren de hecho que la aceleración de la gravedad sí depende de una forma muy sutil de la composición del objeto, afirma Jim Williams, un físico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. Si fuese así, el Principio de Equivalencia tendría que reevaluarse; habría una revolución en la física.
Un grupo de investigadores financiados por la NASA van a probar el
Principio de Equivalencia disparando rayos láser a la Luna.
El cálculo de la distancia Tierra-Luna es una de las herramientas
más importantes que tenemos para buscar imperfecciones en el
Principio de Equivalencia, dice Slava Turyshev, un científico del
JPL que trabaja con Jim Williams y con otros investigadores en el
proyecto.
Este experimento es posible porque, hace más de 30 años, los
astronautas de las misiones Apolo pusieron espejos sobre la Luna
pequeños arreglos de retroreflectores que pueden interceptar
rayos láser provenientes de la Tierra y rebotarlos en la misma
dirección.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
hola