Investigadores del Duke University Medical Center han creado por primera vez imágenes en movimiento de sangre desplazándose a través de vasos sanguíneos, de forma no invasiva y sin utilizar agentes de contraste o radiación. Han empleado una aplicación especial de la tecnología de resonancia magnética (MRI).
uizá lo más interesante de la técnica es que no requiere equipos nuevos, sino que se puede aplicar directamente a las actuales máquinas MRI.
La toma de imágenes por resonancia magnética emplea, como su nombre
indica, campos magnéticos y señales de radio-frecuencia para
observar los tejidos del cuerpo. Básicamente, los campos magnéticos
hacen que los núcleos de hidrógeno, o protones, que forman parte de
las moléculas de agua en los tejidos, se alineen. Después, los
pulsos de radio-frecuencia perturban esta alineación, de manera que
las moléculas proporcionan señales reveladoras a medida que pierden
energía. La firma de estas moléculas de agua difiere en función
del tejido, proporcionando el contraste que es la clave de la
habilidad de la MRI para obtener imágenes de tejidos de modo muy
sensible.
Los
investigadores de Duke han empleado una novedosa aproximación
llamada GCFP (global coherent free precession), que permite a los
científicos etiquetar selectivamente protones dentro del agua
presente en las células sanguíneas, con ondas de radio-frecuencia,
a medida que pasan por el plano del sistema de escaneado MRI. Dado
que todos los demás tejidos que rodean la sangre no pasan a través
de ese plano, no son etiquetados, obteniéndose imágenes sólo de la
sangre a medida que se mueve a través de un vaso sanguíneo.
Robert Judd y sus colegas creen que aún queda algún trabajo que
hacer para aumentar la precisión de la técnica, pero ya consideran
que será muy útil, porque es la única capaz de examinar los efectos
funcionales de las enfermedades cardiovasculares con una
interacción en tiempo real entre el médico y el sistema. Además, la
ausencia de procedimientos invasivos, agentes de contraste o
radiación, la hacen ideal para los pacientes. Se sabe que los
agentes de contraste pueden ocasionar problemas, como daños en los
riñones. Si tenemos en cuenta que los enfermos cardiovasculares ya
suelen tener riñones débiles, la nueva técnica se muestra
especialmente indicada.
Durante una sesión MRI, el paciente es guiado a través de la
cavidad de un gran imán con forma de donut. El resultado final
consiste en múltiples imágenes en forma de lonchas, que después
serán convertidas en un ordenador en imágenes tridimensionales.
Si bien la tecnología MRI ya hace 20 años que se emplea, ha sido
sólo hace unos pocos que ha mejorado lo bastante como para permitir
obtener imágenes precisas de tejidos en movimiento. Obtener
información en 3D de la anatomía del vaso sanguíneo, y de la
velocidad y dirección del flujo, servirá a los médicos para
determinar la gravedad de los bloqueos que pueden poner en peligro
nuestras vidas.
Las pruebas se han realizado con varios sujetos voluntarios, que
permitieron la observación de sus aortas. Se eligió la aorta porque
es uno de los vasos sanguíneos más grandes del cuerpo y porque es
fácilmente accesible.
Las arterias renales serán uno de los objetivos principales de la
nueva técnica. Cuando éstas se ven estranguladas, aparece la
hipertensión. En ausencia de agentes de contraste, los pacientes
tolerarán mucho mejor el procedimiento de observación de esta
zona.
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es muy interesante su inovacion cientifica, solo que deberia de contar con mas apollpo visual.
¿por que en esta maquina no hay lo que yo busco .
por que madare no pones imagenes wey