La imagen que muchas personas tienen de los robots no se ajusta a la realidad. Influidas por la televisión y el cine, piensan en ellos como en máquinas de poderes sobrehumanos, inteligencia y fuerza superiores e incluso aspecto humanoide. Pero los científicos saben muy bien que los humanos somos sistemas muy robustos y adaptables. No se necesitan robots que compitan con nosotros, reemplazándonos, sino robots que complementen nuestro trabajo.
ajo esta premisa, la incorporación del robot a la sociedad es imparable. En los próximos 10 años, un mayor número de ellos se incorporará a nuestra vida cotidiana, haciéndola más sencilla y satisfactoria. Los robots personales se harán habituales, realizando tareas de la casa y participando en nuestro entretenimiento. Y si bien ya existen aspiradoras y máquinas cortacésped, los robots mejorarán mucho más, haciéndose más fiables y ubicuos. Robots como el perro AIBO de Sony, o aquellos que sirven como guías turísticos, serán cada vez más frecuentes.
Los militares también usarán más sistemas robóticos. Los misiles
crucero y los vehículos aéreos no tripulados (UAVs) ya pueden ser
considerados como tales. Otros tendrán aplicaciones fuera de las
fuerzas armadas, y serán empleados en trabajos peligrosos, como la
limpieza de residuos tóxicos, manipulación de explosivos, o
retirada de minas.
Una tendencia creciente en este mundo es el diseño de equipos de
robots que pueden trabajar juntos para conseguir un objetivo, ya
sea ganar un partido de fútbol o realizar una misión de
reconocimiento militar. Se comunican entre ellos, resuelven
problemas y cooperan aportando sus virtudes y flaquezas.
Los diseñadores más avanzados trabajan para que los robots
reaccionen frente a situaciones y planeen sus acciones futuras.
También prestan mucha atención a lo que ya nos ofrece la
naturaleza. La biología es una fuente de inspiración en la que
encontrar soluciones perfeccionadas durante millones de años de
evolución. Por ejemplo, algunos ingenieros investigan cómo en una
gran colonia los individuos colaboran entre sí para el bien del
grupo. Es el caso de los insectos sociales, como las hormigas, cuya
inteligencia individual es mínima, pero que colectivamente son
capaces de hacer cosas muy complejas.
La fiabilidad es uno de los principales obstáculos que encuentran
los expertos en robótica. Ha mejorado mucho, pero aún continúa
desafiando a los investigadores. El objetivo es construir robots
que funcionen día y noche, como un automóvil.
En el pasado, limitaciones en las comunicaciones, los sistemas de
energía y una escasa fiabilidad mecánica, redujo el progreso de la
robótica. Hoy en día, estas áreas han avanzado mucho hasta el punto
de que ya empiezan a aparecer sistemas controlados por verdadera
inteligencia artificial.
Los retos actuales residen en dotar a los robots de sensores que
les permitan percibir el mundo que les rodea. Las sombras no
siempre son correctamente interpretadas, y de hecho una percepción
limitada es un problema crónico en la carrera hacia la concepción
de mejores dispositivos robóticos.
Mientras, el principal y mayor reto será el desarrollo de una
inteligencia óptima, que abra las puertas a que los robots puedan
pensar, reaccionar, planear, tomar decisiones, etc.
Más información en Georgia Tech.
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me gustaria que tuvieran mas informacion de robotica puesto que tengo demaciada tarea sobre este tema y la verdad esta informacion no es suficiente por eso no les pido les exijo que le llene mas de informacion e imagenes. gracias por entender mi situacion.
Eh, tú, Tito!
No se te pilla nada. Lo único, que tu situación mental ,aunque nada comprensible, es penosa...
dame mas!
de parte de Ronald chamorro del colegio Cordillera, Puente alto, para comer mucha mierda, enviame mucha mierda o si no me quedare con el Jorgito. Soy del 8º B.
Soy gay, me gusta el pico y chuparlo.