Los ingenieros de los Sandia National Laboratories han desarrollado el radar de apertura sintética (SAR) más pequeño del mundo, cinco veces más que cualquier otro disponible en la actualidad. En el plazo de un año, esperan tenerlo instalado y volando a bordo de aviones de reconocimiento UAV (vehículos aéreos no tripulados), y más adelante, controlando armas guiadas de alta precisión.
El llamado miniSAR pesa menos de 14 kg, una cuarta parte de lo que pesan sus predecesores que ya están volando en UAVs grandes, como el Predator de General Atomics, y ocupa sólo una décima parte de su volumen. A pesar de todo, tiene las mismas prestaciones que sus primos operativos, es decir, será capaz de obtener imágenes en alta resolución (hasta 4 pulgadas) sean cuales sean las condiciones meteorológicas.
También puede operar de noche y a través de tormentas de arena. La única diferencia es su alcance. Un SAR puede obtener una imagen con un alcance de 35 kilómetros, gracias a su mayor antena y su potencia de transmisión superior, mientras que un miniSAR alcanzará unos 15 km, más que suficiente para aplicaciones UAV.
La miniaturización de sistemas SAR empezó hace años en Sandia. Ha sido impulsada por George Sloan, Dale Dubbert y Armin Doerry, quienes para tener éxito tuvieron que incorporar un buen número de tecnologías claves, como el diseño mecánico, la miniaturización digital y RF, etc.
El pasado mes de noviembre, cuando los equipos de electrónica y de rotación mecánica consiguieron colocar al miniSAR por debajo de los 14 kg, lo presentaron en sociedad. Desde entonces, más de 30 potenciales clientes se han interesado por él, entre ellos agencias de inteligencia, vendedores de sistemas de radar y fabricantes de UAVs.
El nuevo miniSAR consiste en dos subsistemas principales: el AGA (Antenna Gimbal Assembly), que es el sistema que posee la antena, el sistema de orientación de ésta y el transmisor, y el REA (Radar Electronics Assembly), que contiene el generador de señal, el receptor y los procesadores. El AGA emite la radiofrecuencia y la recibe. El REA, por su parte, es el paquete electrónico que genera las señales de radar, controla el sistema, procesa la información y la transforma en una imagen.
Sus aplicaciones serán diversas, pero entre ellas sobresalen dos en especial. La primera es el reconocimiento aéreo, a bordo de pequeños UAVs como el Shadow, de AAI Corp., cuya carga útil es de poco más de 20 kg, lo que impide instalar un radar como los actuales y limita su uso a transportar cámaras de video e infrarrojas. Con el miniSAR, incluso un Shadow podría obtener imágenes de radar de sus objetivos. La segunda aplicación son las armas guiadas de alta precisión. Los actuales sistemas de guiado para este tipo de armas utilizan métodos que pueden ser interferidos o no pueden funcionar bajo mal tiempo o tormentas de arena. El miniSAR, en cambio, es inmune a estos problemas.
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