En un laboratorio de Phillips Electronics en los Países Bajos, se busca la solución a uno de los grandes problemas de la vida moderna: tener que luchar contra cientos de canales de televisión en busca de algo que nos interese ver. La respuesta del laboratorio a este problema es la siguiente: un nuevo concepto de televisión inteligente.
egún la idea del laboratorio Phillips, la televisión nos reconocerá en cuanto entremos a la habitación y sabrá que tenemos pasión por las películas de ciencia ficción, por ejemplo. Ella misma buscará una película que previamente puede haber grabado durante el día, y la pondrá en la pantalla al mismo tiempo en que nos acomodemos en el sofá.
¿Queremos algo más? Es por todos conocido que cuanto más canales, más cansino se hace el hecho de tener que buscar canal por canal para ver qué es lo que hay en ese momento. Si esta tarea te resulta aburrida, no tienes más que decirle a la televisión qué es lo que nos apetece ver y ella lo buscará por nosotros.
Quizá lo mejor que tenga este invento es que podremos comprarlo dentro de unos siete años por el mismo precio que cuesta hoy día un televisor convencional.
Phillips demostró hace unas semanas las virtudes de este nuevo invento, y recientemente se puso ver un pequeño prototipo semi inteligente de lo que será el televisor inteligente.
La industria electrónica sigue innovando y mejorando productos para nosotros, los consumidores, y tiene pinta de que no va a ser diferente de aquí a un futuro cercano, afortunadamente.
Precisamente la industria está decidida a sacar las próximas tres generaciones de microprocesadores en un periódo previsto de seis años. De acuerdo con los avances actuales, una de las características a destacar sería la miniaturización de los más rápidos procesadores de silicio de 90 nanómetros.
Antes de que acabe el 2005, las manufactureras esperan realizar transistores de 65 nanómetros, y aún más, piensan reducirlos a 45 nanómetros de aquí a 2007.
La miniaturización implica que un chip contiene una cantidad mucho mayor de transistores en el mínimo espacio. Esto hace que el procesador sea más rápido, en parte porque los electrones tienen menos distancia para viajar entre los transistores. Eso hace que los chips tengan una mayor capacidad.
Actualmente los microprocesadores más rápidos del mercado tienen alrededor de 180 millones de transistores y operan a una velocidad de unos 3 Gigahertzios.
En 2007, los procesadores contendrán más de un billón de transistores a una velocidad de 10 gigahertzios y también varios gigas de RAM. Con este tipo de tecnología, con tanta velocidad, potencia y memoria, los ordenadores serían capaces de transportarnos a mundos virtuales ultrarrealistas, de mantener conversaciones o hacer búsquedas realmente rápidas entre horas y horas de vídeos, entre otras cosas, sin que el PC lo note lo más mínimo. De aquí a unos años, prometen que esto será una realidad.
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