Los laboratorios Sandia acaban de hacer público un avanzado polígrafo que según comentan, es capaz de monitorizar las emociones y las capacidades de las personas. El sistema utiliza sensores, transmirores y un software para medir qué es lo que está ocurriendo dentro de esa persona.
a idea es mejorar sus características y posibilidades y que determine si las personas son o no son capaces de llevar a cabo una misión militar o un proyecto de gran riesgo.
Y es así como funciona: imagínate que estças en una reunión y cada persona de las presentes está enganchada a un ordenador que monitoriza su respiración y el ritmo de su corazón, leyendo sus expresiones faciales y sus movimientos de cabeza, analizando sus tonos de voz y finalmente persentando unas conclusiones en el ordenador sobre cómo se están sintiendo en ese momento. Esta información puede ser también transmitida a cualquiera que esté en la reunión.
¿Estás hablando demasiado? Pues una ventana pop up aparecerá en la pantalla avisándonos de que nos callemos.
¿Te sientes alterado? Pues un mensaje te recordará que te tranquilices.
Peter Merkle, líder del proyecto Mentor/PAL en los Laboratorios Sandia, comenta que la ciencia tiene todavía un largo camino para desarrollar sistema sde software que puedan predecir con poco margen de error qué es lo que las personas son capaces de hacer.
Los individuos y sus comportamientos no pueden ser descritos o recreados por un programa de ordenador realizado en código binario con un sustrato de silicio. Pero Merkle cree que la clave está en reunir información psíquica y relacionarla con una base de datos de probabilidades estadísticas.
"Nuestros cerebros y nuestros cuerpos son uno solo", comenta Merkle.
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