Una encuesta divulgada por el Foro Económico Mundial pone en evidencia la escasa contribución empresarial y la falta de conciencia de sus responsables sobre el impacto del sida, coincidiendo con el Día Mundial de lucha contra esa epidemia que ha matado este año a tres millones de personas.
l estudio, efectuado con ayuda de la agencia Naciones Unidas contra el
sida(ONUSIDA) y la colaboración con expertos de la universidad
estadounidense de Harvard, se llevó a cabo entre unas 8.000
empresas de 103 países.
En sus conclusiones, la encuesta señala que "la respuesta
empresarial a la epidemia ha sido hasta el momento limitada" y
precisa que sólo un 6 por ciento de las compañías afirman disponer
de directrices aprobadas por escrito acerca del comportamiento que
se debe tener con los empleados infectados con el virus del
SIDA.
Sin embargo, un tercio de los responsables de esas empresas con
reglas precisas considera que sus políticas y sus programas son
suficientes y efectivos.
La directora de esta iniciativa del Foro Económico Mundial, Kate
Taylor, considera que el resultado de la encuesta "muestra que
si bien los esfuerzos de muchos gobiernos son insuficientes, hasta
la fecha la respuesta del conjunto del sector privado es
inadecuada".
Taylor opina que "pese a los esfuerzos de algunas firmas
líderes, es necesario un importantísimo esfuerzo por parte del
conjunto de la comunidad empresarial" para frenar la
epidemia.
Una de cada cuatro empresas que dispone de un código de conducta
interno no prohíbe explícitamente la discriminación de los
afectados con el virus o enfermos de sida, tanto en cuestiones de
reclutamiento de personal como en la promoción, en temas salariales
o en otras decisiones, en contradicción con las normas de la
Organización
Internacional del Trabajo (OIT) de Naciones Unidas.
Sin embargo, en el conjunto de empresas encuestadas existe una
satisfacción generalizada acerca de sus políticas para hacer frente
al problema del sida y sólo un 20 por ciento considera que la
respuesta es insuficiente.
El director de ONUSIDA, Peter Piot, opina que la encuesta pone de
manifiesto "la enormidad de la tarea que debemos
afrontar" y subraya que "el sida es una amenaza para la
estabilidad económica y social del mundo, no sólo para el Africa
subsahariana".
" Este estudio destaca la urgente necesidad para los
empresarios de otras partes del mundo, particularmente de Asia, de
adoptar medidas ya", apunta Piot.
La encuesta muestra que un 47 por ciento de las empresas considera
que el virus del sida tendrá un impacto en sus negocios, aunque en
Africa subsahariana la preocupación asciende al 89 por ciento y en
los países de Africa del norte y de Oriente Medio sólo alcanza el
33 por ciento.
En conjunto, dos tercios de los empresarios consultados opina que
el virus del sida no afecta a sus costes operativos, según esta
encuesta, cuyo contenido más amplio será divulgado en enero próximo
coincidiendo con la reunión anual del Foro Económico Mundial en
Davos (Suiza).
Las empresas de las regiones con mayor incidencia de la epidemia
reconocen, sin embargo, problemas de absentismo laboral y de gastos
de reclutamiento y de formación de personal derivados de la
enfermedad, además de otros más graves como la muerte de los
empleados.
El documento indica también que la mayor parte de los empresarios
consideran que la incidencia de la enfermedad entre su personal es
inferior a la de las estadísticas, aunque un 36 por ciento de los
encuestados reconoce que no dispone de cifras sobre la verdadera
dimensión del problema.
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solo DIOS puede para todo este mal a que cultivar valores a las personas para disminuir esta flajelo que nos esta matando