La NASA ha descubierto el chorro de rayos X más distante de la tierra, lo que supone la posibilidad de obtener información sobre la radiación cósmica que existía hace unos 12.000 millones de años. Este fenómeno procede de un quásar muy lejano. Éstos son galaxias que albergan en su centro un enorme agujero negro, que es alimentado a su vez por estrellas y gas que caen dentro de su campo de atracción.
El chorro de rayos X ha sido estudiado por el telescopio espacial Chandra, especialmente preparado para la investigación de este tipo de rayos. Hasta ahora, el más distante que se conocía correspondía a unos 3.000 millones de años después del "Big Bang", la gigantesca explosión que los astrónomos creen que dio comienzo el Universo. "Este chorro es especialmente importante porque nos permite investigar la radiación de fondo que había 1.400 millones de años después del Big Bang", afirma Aneta Siemiginowska, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, en Cambridge (Massachusetts).
El nivel de brillo de los rayos X del chorro depende de la potencia del haz de electrones y de la intensidad de la radiación de fondo, por lo que el estudio de esos rayos permite a los científicos estudiar la radiación inicial, un resto de la creación del Universo. Los electrones de esos chorros chocan con la radiación de fondo que quedó flotando en el espacio tras la fase inicial del estallido del Universo, lo que genera un aumento de la emisión de rayos X.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
