El primer tramo de una red de ultra alta performance será inaugurado esta semana en lo que sus partidarios definen como el mayor experimento de redes desde la Arpanet, la red militar que sentó las bases para la creación de Internet. La National LambdaRail (NLR) es la red más grande y más veloz jamás creada para la investigación científica.
El primer tramo se inaugurará el lunes, y enlazará las instalaciones de la TeraGrid, ubicadas en Chicago, y el Pittsburgh Supercomputing Center. El resto de la red estará en funcionamiento para fines del 2004.
"Es una red experimental que podría ser o no la próxima Internet", señaló Ron Johnson, integrante de la junta directiva de la NLR y CIO/CTO (director de informática y tecnología) de la Universidad de Washington, sede Seattle. "Esto es algo radical y nuevo... Estamos tratando de volver a lo que estábamos haciendo en la década de 1970, que es revigorizar la experimentación".
La NLR tiene como base 10.000 millas de fibra óptica no utilizada, u "oscura", que forma parte de la red backbone de Estados Unidos. Este proyecto prevé la utilización de alrededor de 40 canales, o longitudes de onda, cada una de las cuales será capaz de transmitir 10.000 millones de bits por segundo (10 Gbps).
"Los proyectos como éste son esenciales para la salud futura de la industria de la computación y de las comunicaciones, así como también... de nuestra base industrial", señaló David Farber, profesor de computación de la Universidad Carnegie Mellon.
Haciendo una analogía con las líneas férreas, Johnson explicó que la NLR es similar a la red ferroviaria Maglev de alta velocidad que corre de forma paralela a la línea férrea tradicional. Mientras que el tráfico de Internet es como un puñado de vagones de carga que van tomando por distintos ramales y playas de maniobras, la NLR estará conformada por vías de alta velocidad de punta a punta, sin congestionamientos ni interrupciones.
Johnson señaló que la analogía con el sistema ferroviario se ajusta tan bien al modelo que este proyecto en un principio iba a ser denominado "National LightRail" (Sistema Nacional de Ferrovías Livianas). Pero ese nombre ya está registrado como marca, y optaron por lambda -la letra griega que se utiliza como símbolo de la longitud de onda-.
Johnson dijo que si bien la NLR tendrá varios usos, es un primer paso hacia el tipo de redes necesarias para dar paso a la nueva era de la "e-ciencia".
Una gran cantidad de disciplinas científicas -desde la astronomía hasta la genómica- se están embarcando en ambiciosos proyectos sustentados en el increíble poder de las computadoras. La Sloan Digital Sky Survey, un mapa en 3D de toda la bóveda celeste, y el proyecto genoma humano son sólo algunos ejemplos.
Estos proyectos generan enormes volúmenes de datos, que muchas veces quedan aislados en distintas instituciones ya que las conexiones de red no tienen la velocidad suficiente para garantizar un acceso a distancia fácil y rápido.
"La cantidad de cálculos y cantidad de información que se puede almacenar, transmitir y utilizar está creciendo a una velocidad impresionante, casi crítica", señala un informe sobre ciberinfraestructura de la National Science Foundation (Fundación Nacional de Ciencias) publicado en enero. "Estas poderosas técnicas de data-mining que operan a través de enormes conjuntos de datos multidimensionales posibilitan nuevos abordajes del descubrimiento. Las redes globales permiten lograr una interconexión total, una mayor interactividad y un mayor nivel de colaboración".
La NLR es un primer paso hacia estas "redes globales", señaló Johnson.
"Vamos a tener funcionalidades de data-mining y descubrimientos realmente extraordinarios, pero necesitamos estos tipos de conexiones de red para que los científicos puedan pescar datos dentro de estos enormes volúmenes", señaló Johnson.
Uno de los primeros objetivos será implementar una ethernet de 10 Gb en todo el sistema. Tom West, CEO (director ejecutivo) de NLR, señaló que la ethernet permitirá que los científicos conecten sus computadoras a la red con la misma facilidad que si estuvieran conectando una PC a una red corporativa.
"La mayor parte del tiempo, el problema ha sido poder lograr las conexiones", señaló West. "Si una persona de Berkeley quiere trabajar con alguien de San Diego, no tiene que perder tiempo tratando de dilucidar cómo conectarse".
Johnson señaló que la NLR también brindará la posibilidad de contar con "(recursos) multimedia extremos", tales como la "telepresencia real" o la posibilidad de realizar videoconferencia con calidad HDTV -mil millones de bits por segundo-. En lugar de utilizar una webcam, que se entrecorta, los científicos de distintos continentes podrían comunicarse a través de HDTV.
"Sería como hablar con la otra persona en el pasillo", comentó Johnson.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios