Un informe sobre tecnología espacial prioriza la propulsión nuclear. Michael Houts quiere que los astronautas vayan a Marte en un reactor nuclear. Está convencido de que pequeñas cantidades de uranio-235 - el cual tiene una densidad de energía un millón de veces mayor que la de los combustibles líquidos - podrían propulsar cohetes de manera eficiente, usando el calor de la fisión para acelerar pequeños almacenamientos de propelente de hidrógeno. Pero aunque Houts, director de investigación nuclear del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA en Huntsville, Alabama, tiene una fe inquebrantable en el potencial de la propulsión y energía nuclear espacial, el patrocinio para desarrollar dicha tecnología no ha sido consistente. Este año está dirigiendo un proyecto de propulsión nuclear con unos fondos de 3 millones de dólares - minúsculo en comparación con los 1300 millones que gastará la NASA en investigación y desarrollo de tecnología espacial en el año fiscal de 2012. "En ocasiones, el presupuesto ha llegado a ser cero", dice Houts. "Pierdes lo equipos y el momento".
Un equipo científico internacional ha concluido que Marte probablemente ha sido un planeta árido desde hace cientos de millones de años y por tanto demasiado inhóspito para que se desarrollase cualquier forma de vida durante este periodo.
Científicos de la Universidad de Granada han demostrado por primera vez que existe una relación genética entre la depresión y la obesidad, dos de las enfermedades con mayor prevalencia en nuestra sociedad. Su trabajo, pionero a nivel mundial, ha descubierto que la depresión modifica el efecto del gen conocido como "gen de la obesidad (FTO)" sobre el índice de masa corporal de un individuo.
Los primeros resultados del proyecto internacional The Drosophila Genetic Reference Panel, que se publican esta semana en Nature, trazan por primera vez el mapa detallado de la huella de la selección natural a lo largo de todo el genoma del organismo modelo de la genética, Drosophila melanogaster. El proyecto, con una participación destacada de la UAB, ha generado una "biblioteca viviente" que permite a cualquier científico analizar la relación entre las variaciones en el genoma y los rasgos observables de los individuos con una potencia estadística sin precedentes, lo que supone un gran avance para el estudio de las enfermedades de origen genético.
A veces la casualidad hace coincidir en el tiempo varias noticias sobre el mismo tema. Unas veces coinciden en sus conclusiones, otras veces no y en otras ocasiones se complementan. Justo ahora se publican dos resultados sobre Marte que indican que las posibilidades que haya surgido vida allí son más bien remotas. Los científicos implicados en la misión Mars Express de la ESA dicen haber encontrado pruebas de que una vez un océano cubrió parte de la superficie de Marte. Llegan a esta conclusión gracias al análisis de las ondas de radar rebotadas sobre el suelo, que revelan características que suelen estar asociadas a los sedimentos marinos. Las zonas analizadas en donde se ha descubierto esto previamente se habían identificado como las orillas de algún mar.
Eso que llamamos civilización o Historia tiene sólo unos 5000 años. Incluso la agricultura, que permitió la producción de excedentes alimentarios, y por tanto la invención del estado, los impuestos, la religión organizada y la política, tiene poco más de 10.000 años. Bajo el punto de vista astronómico o geológico esos 10.000 años no son nada. Hemos tenido suerte porque en ese periodo de tiempo no ha habido ningún gran cataclismo a escala planetaria. Bueno, quizás sólo el actual causado por nuestras emisiones y destrucción masiva del medio ambiente y las especies que lo pueblan. Pero no ha habido ningún fenómeno de erupciones volcánicas como las que causaron la extinción del Pérmico. Ni siquiera la erupción del volcán islandés de nombre impronunciable causó graves daños, aparte de la cancelación de unos pocos vuelos. Sin embargo sí parece que hubo algún efecto climático singular en el pasado histórico causado por volcanes.
Investigadores estadounidenses han planteado una nueva teoría de desplazamiento de los continentes que ubica el centro de un futuro supercontinente, denominado Amasia, en un lugar cercano al Polo Norte. Según esta hipótesis, el océano Ártico y el mar Caribe desaparecerán, la separación entre América del Norte y del Sur dejará de existir y se unirán por su zona norte a Asia y Europa.
Un estudio internacional en el que han participado científicos de Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) revela que preservar la biodiversidad de las plantas resulta crucial para mitigar los efectos que tienen el cambio climático y la desertificación en las zonas áridas.
Conforme el telescopio espacial Kepler empieza a encontrar sus primeros planetas del tamaño de la Tierra, con el objetivo final de encontrar los que realmente sean similares a la Tierra, parecería natural que el programa SETI echara también un vistazo a ellos, en la continua búsqueda de señales de radio alienígenas. Esto es exactamente lo que están haciendo los científicos de SETI, y han empezado a publicar parte de sus resultados preliminares. Están procesando los datos tomados por Kepler desde principios de 2011; se han hallado algunas señales interesantes (una señal candidata se conoce como KOI Kepler Object of Interest- Objeto de Interés de Kepler), pero como rápidamente señalan, estas señales por el momento pueden explicarse por interferencias terrestres. Si una única señal procede de múltiples posiciones en el cielo, como pasa con estas, es muy probable que sea una interferencia.
Hoy, dos de los principales experimentos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más potente del mundo, enviaron los resultados de sus últimos análisis. Los nuevos artículos apoyan la existencia, anunciada en diciembre, de una posible señal del Higgs, pero no nos emocionemos demasiado.