Recientes investigaciones realizadas con personal recluso y alcohólicos violentos han descubierto que un déficit en ácidos graso omega-3 propicia el surgimiento de comportamientos agresivos, depresión, suicidios y violencia. Los acidos grasos omega-3, que consumimos sobre todo con el pescado, propician óptimas conexiones neuronales, pero su consumo se ha reducido considerablemente en la dieta de los países desarrollados como consecuencia de los hábitos de vida. A cambio, ha subido el consumo de otros ácidos grasos que impiden conexiones neuronales apropiadas. Las dietas modernas podrían estar cambiando por tanto la arquitectura y el funcionamiento de nuestro cerebro, lo que explicaría en gran parte los niveles de violencia de la población occidental y señala asimismo que estas tendencias son reversibles con sólo un cambio en la dieta diaria. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
nos 80 voluntarios acudieron a la
llamada, se sometieron a un periodo de desintoxicación de tres
semanas, y después a la mitad de ellos -elegida aleatoriamente- se
le suministraron dos gramos al día de ácidos grasos omega-3 (EPA y
DHA) durante tres meses, mientras que al resto se les dieron
placebos. Esta prueba, casi terminada, ha demostrado que los
voluntarios que realmente tomaron los ácidos grasos esenciales
cambiaron de actitud en mayor medida que los que consumieron el
placebo.
Otro estudio piloto con 30 pacientes con comportamientos violentos
había demostrado anteriormente que gracias al consumo de estos
ácidos grasos dichos comportamientos se habían reducido en un
tercio. Los resultados surgieron de las mediciones de los grados de
hostilidad e irritabilidad de los voluntarios.
En el Reino Unido, otro estudio llevado a cabo en una prisión de
alta seguridad para jóvenes delincuentes, demostró que los
comportamientos violentos podían ser atribuibles, al menos en
parte, a deficiencias nutricionales.
La prueba se realizó en la prisión de Aylesbury. En ella, se
suministraron a 231 jóvenes presos multivitaminas, minerales y
ácidos grasos esenciales, lo que provocó que el número de delitos
violentos registrados dentro de la propia prisión disminuyera en un
37%. El resto de los delitos también se redujo en un 26%.
A raíz de estos descubrimientos, el gobierno alemán ha puesto en
marcha un proyecto con el que intentará conocer el efecto de estos
suplementos nutricionales en sus propios presos.
Efectos en el cerebro
Según las investigaciones realizadas, los efectos de estos
nutrientes en nuestro cerebro pueden explicarse desde el punto de
vista bioquímico y biofísico. Las deficiencias de las grasas
esenciales que el cerebro necesita, así como de los nutrientes
necesarios para metabolizarlas, origina una serie de problemas
mentales que van desde la depresión hasta la agresividad.
Los ácidos grasos esenciales no pueden obtenerse más que
consumiéndolos, porque el organismo humano no los elabora. Estos
ácidos forman parte de la estructura cerebral, y suponen el 20% de
las membranas de las células nerviosas. La sinapsis o enlaces de
conexión entre las células nerviosas contienen una proporción mayor
de ácidos grasos, con un 60% de ácidos grasos omega-3 DHA.
Por lo tanto, resulta esencial para que las señales entre las
neuronas circulen de manera eficiente. Si no es así, los
neurotransimores dejan de funcionar como debieran, con un aumento
del riesgo de suicidio, depresión y de desarrollo de
comportamientos violentos e impulsivos.
Dietas inadecuadas
Diferentes especialistas señalan al respecto que las dietas
modernas podrían estar cambiando profundamente la arquitectura y el
funcionamiento de nuestro cerebro. Durante el último siglo, los
países desarrollados han reducido drásticamente el consumo de
ácidos grasos omega-3, sobre todo porque ha aumentado el consumo de
aceites industriales como el de la soja, el maíz y el girasol.
Hibbeln y sus colegas han estudiado el aumento en el consumo de
otros ácidos grasos, los omega-6 de aceites de semilla en 38 países
desde 1960, comparándolo con el aumento de las tasas de delitos
violentos en el mismo periodo. Y en todos los casos el consumo de
estos ácidos grasos, estaba relacionado con un ascenso progresivo
de la tasa de homicidios.
Por el contrario, las sociedades en las que el consumo de ácidos
omega-3 se ha mantenido más alto que el de los ácidos omega-6
porque la gente sigue comiendo pescado, como en Japón, las tasas de
homicidios y depresión se mantienen bajas.
Evidentemente, la dieta no es la única causa del aumento de la
violencia en Occidente, señalan los investigadores. Sin embargo,
conviene tener en cuenta que sí podría tener cierta influencia.
Pruebas en los laboratorios del National Institute of Health
demostraron asimismo que la composición de las membranas de las
células nerviosas del cerebro de personas de Estados Unidos era
diferente a la de personas japonesas, que consumen más ácidos
grasos omega-3.
Las membranas de las células nerviosas de los americanos contenían
mayor cantidad de ácidos grasos omega-6, menos flexibles y, por lo
tanto, menos propiciadores de las sinapsis, mientras que los
japoneses tenían en sus membranas celulares mayor cantidad de
ácidos grasos omega-3.
Por lo tanto, el cerebro también padece los efectos de la
industrialización. Los cambios en nuestra dieta no sólo afectan a
la salud del organismo, sino también a la mental.
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Muy interesante.....
considero que esto no es totalmente serio, porque en japon hay enormes cantidades de suicidios por exceso de trabajo, son adictos a ello, agresividad contra delfines, ballenas, y seres humanos, tienen muy baja autoestima, incluso en tokio, tienen en varias esquinas, espejos para mirarse y reir, para recuperar la alegria y vencer la inseguridad y autoestima..-
son crueles en exceso, no lo demuestran, son aparentemente serenos y toman mucho te y ceremoniosos, pero son hipocritas, pese a que comen mucho pescado azul, omega 3.- La agresividad siempre fue una constante en el ser humano, pero hoy aumentada por muchas causas,una de ellas el hacinamiento en grandes ciudades, cantidad de gente amontonadas, ondas electromagneticas, por celulares, satelites, programas ocultos de los gobiernos, ej; haark, en alaska, vean.- (antenas que han producido en un pueblo español, aumento de la temperatura en cinco minutos de 24 a 42 grados y bajando rapido.- como efectos en cerebro, con agresividad, depresion, confusion.- Por ello, japon y el oriente, no estan excentos de violencia por consumir pescado, ojo es una gran mentira estadistica.-
El ser humano, aun educado, y aun en paises ricos, es un gran depredador.-gracias, albertario.-
Como sea denle al sanguinario de BUSH litros de Omega 3 para terminar las guerras.
Estoy de acuerdo el ser humano siempre sera un depradador, tenemos en el adn las caracteristicas de el hombre crogmanion de la epocas de las cavernas, claro llegaron los genetistas del universo y nos clonaron y nos hicieron hibridos, pero seguimos siendo depradadores, !tenemos mas de 5,000 años y no hemos aprendido a vivir en comunion con nuestros semejantes ! imaginense eso, claro cambiaremos en el futuro como raza por que si no lo hacemos dejaremos de existir como raza aqui en este planeta tierra . ..
No lo creo
eso depende de como este uno.