Según unos físicos teóricos en unos años podremos saber si la energía oscura realmente existe o si estamos situados en un lugar particularmente vacío de galaxias.
ace unos años el Universo parecía un objeto en suave expansión. Incluso se llegó a pensar que con la suficiente materia la expansión se detendría y se produciría una contracción. Sin embargo, las observaciones de explosiones de supernovas Ia lejanas nos dicen otra cosa. El Universo no solamente nunca detendrá la expansión, sino que el ritmo de la expansión se está acelerando. Para poder explicar este fenómeno los físicos teóricos sugieren que existe una fuerza que empuja esta expansión. Atribuyen esta fuerza a una energía misteriosa que denominan energía oscura. Se desconoce la naturaleza de esta energía oscura, pero parece actuar como si fuera una constante cosmológica. Factor que Einstein introdujo en una de sus primeras versiones de la Relatividad General y que posteriormente retiró.
Esta energía es uno de los misterios de la Física moderna, y su efecto tiene implicaciones filosóficas. Parece que vivimos un momento privilegiado en la vida del Universo. Dentro de unos miles de millones de años la velocidad de expansión habrá aumentado mucho y en el transcurso del tiempo el Universo se diluirá cada vez más rápido hasta que casi todas las galaxias desaparezcan de nuestro horizonte. Todo ello, si la idea de la energía oscura es correcta, claro.
Desde hace un tiempo se viene especulando con la posibilidad de que tal energía no exista y que los efectos que observamos sean producidos por una posición nuestra especial en el Cosmos. Según esta hipótesis nuestra galaxia estaría en el centro de un lugar del Universo particularmente vacío de galaxias, la densidad de materia sería, por tanto, inferior al promedio y por eso nos parecería que las otras galaxias se alejan de nosotros a una velocidad cada vez mayor. Ahora unos físicos teóricos de la Universidad de Oxford estudian esta posibilidad.
La idea no estaría nada mal si no fuera porque contradice dos presupuestos, uno filosófico y otro importante en la Cosmología moderna.
Según la tradición histórica que empezó con Copérnico nuestra posición en el Universo no es privilegiada. El centro del sistema solar está ocupado por el Sol y no por la Tierra. Esto sería el principio copernicano, que nos ha guiado durante todos estos años.
Además según el principio cosmológico el Universo es homogéneo e isótropo (igual en cualquier punto y en cualquier dirección). El bloque fundamental que construiría el Universo serían los cúmulos de galaxias y por encima de esa escala el Universo sería a groso modo estructuralmente aburrido. Si no se asume este principio es muy difícil aplicar nuestras teorías al Universo en su conjunto, ya que los "ladrillos" que los constituirían serían de un tamaño comparable al del mismo Universo. Un hueco en la estructura a gran escala del Universo perjudicaría la homogeneidad e isotropía del Universo (estemos no dentro de él).
La energía oscura sería compatible con ambas cosas, pero el supuesto vacío estaría en contra de ambos principios o postulados. Estos científicos sugieren que en los próximos años las observaciones podrán distinguir entre ambas alternativas.
Según ellos el corrimiento al rojo en función de la distancia luminosa (la distancia inferida a través de la luminosidad de la explosiones supernovas) puede ser usado para discriminar entre estas dos posibilidades. Futuras campañas de observación de supernovas Ia en la gama [0.1 - 0.4] serían ideales para comprobar esta hipótesis. Con ello se validaría el principio copernicano a una escala aún mayor y la energía oscura existiría, o bien nuestro lugar en el Cosmos es mucho más especial de lo que creíamos.
Claro está, todo depende de a lo que llamemos lugar privilegiado, porque la Tierra en sí ya es un lugar privilegiado situado en la zona de habitabilidad y con vida (aún) sobre ella. Que ocupásemos una posición especial en el Universo podrían llegar a ser soportable.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
hermoso.. me encantan estos temas..!
Es un tema muy interezante en la fisica de la actulidad por que permite saber si las teorias que estamos usando actualmente hacen predidciones correctas, de lo contrario nesecitamos hacer una nueva teoria.
Energía negativa, espacio de Higgs, espacio fantasma, espacio quintaesencia, constante cosmológica de Einstein… todos estos conceptos tienen que venir a ser lo mismo o por lo menos estar muy interrelacionados. Yo, desde hace bastantes años, he comprendido la necesidad de un espacio vibratorio en expansión para explicar la expansión de las partículas y de todo el Universo. Entonces se entiende que las partículas no se mueven porque sí, se entiende la exquisita cantidad de información y orden que les es propia que tampoco es porque sí, y se entiende la gravedad, la inercia y la masa a través del efecto frenado. El efecto frenado es debido al movimiento rotatorio propio del complejo vibratorio de la partícula, que deforma el espacio y, como fuerza centrípeta continua, atrae con un movimiento uniformemente acelerado. Todo esto lo explico en “Nueva Cosmología. Un giro copernicano”, de ed. Indigo. Espero que con la movida consiguiente a la búsqueda del bosón de Higgs pueda mostrarse pertinente esta concepción cosmológica. Ramon Marquès
PARA SUS INFORMACION primero q nada soy un venezolano hace años un extraterretre vino a mi casa y m inyecto una cantidad d energias oscuras, y gracia a esa energia ahora soy mas habil q superman mas rudo q ironman mas arrecho q batman,... m llaman el ANTIMATERIEMAN... soy a prueba d bala del fuego puedo volar mas rapido q una caza F-22... ahora soy el nuevo superheroe venezolana... uso mis poderes para salvar vidas
creo yo que tu debes ser el actual presidente de venesuea
Materia oscura
Creemos que todo es energía. Que la materia es también energía. Que la materia puede transformarse en energía. Si la energía se condensa conforma la materia. La materia es energía concentrada más densa y menos activa que la energía.
Hay dos tipos de materia dependiendo de su grado de organización, de su actividad interna y de su temperatura: la materia visible o activa, organizada en forma de átomos que emite radiaciones y la materia fría, desenergizada o materia oscura, inactiva, no organizada en átomos y que no irradia energía electromagnética.
En otras palabras: La materia muy fría es materia inactiva, que le falta energía para organizarse en forma de átomos y/o que no emite radiaciones, por eso también es llamada materia oscura.
La materia visible es materia relativamente caliente o medianamente energizada, organizada en átomos, o sea la materia conocida, es materia activa que emite radiaciones, no solo luz, como la emitida por los astros, sino todo tipo de ondas electromagnéticas y esta energía viaja por el espacio en todas las direcciones, es decir cubriendo el espacio tridimencionalmente.
Es lógico que el espacio cercano al conjunto material conocido donde nosotros habitamos esté muy saturado de la energía radiante emitida por el universo visible y que el espacio periférico más externo, más distante, más grande, más frío y más oscuro, presente menos densidad de radiación.
Allá en el espacio exterior frío, posiblemente a temperaturas más bajas a las registradas por el fondo cósmico de microondas, está irregularmente dispersa la mayor cantidad de materia oscura, la que todavía no ha alcanzado a ser activada ni por la energía radiante emitida y enviada hacia allá por la materia activa, ni por la energía en gestación en el interior de sus múltiples agujeros negros donde se va concentrando esa materia fría y densa, en espera de su reactivación por suficiente acumulación de presión, calor y posterior explosión debida su actividad nuclear.
Una parte de la materia oscura está distribuida, en forma de nodos, como agujeros negros, y otra parte se encuentra libre como partículas subatómicas entre la materia visible, pero la mayor cantidad de materia oscura está localizada en el espacio más exterior, orbitando como una corteza irregular que envuelve y atrae la materia visible, gracias a su mayor masa.
En esa oscura y fría corteza exterior proliferan los agujeros negros, capturando la energía-materia que se escapa irradiada del universo visible.
No hay energía oscura
Creemos que NO existe la energía oscura, creemos que solo existe materia oscura, pero que es la misma materia conocida, los mismos componentes subátomicos, disponibles como materia prima para ser reactivados y construir átomos, y que mientras tanto son solo eso, materia prima, materia oscura, inactiva, fría y desenergizada, a veces compacta en los jóvenes agujeros negros y a veces muy poco densa e irregularmente dispersa como “micro polvo cósmico” de partículas subatómicas, tan sutil, escaso de masa y tan poco denso, que no logra interactuar con la materia visible.
No creemos que exista la antigravedad o fuerza repulsiva que sea la responsable de la expansión acelerada del universo.
El total de masa-energía del universo no puede contraerse y colapsar, porque orbita aceleradamente alrededor de su centro de gravedad con una fuerza centrifuga cada vez mayor, aceleradamente gracias al continuo aporte de energía que se incorpora como energía cinética al acelerado proceso expansivo del universo, ya sea que dicha energía, sea el resultado de la nueva transformación de materia oscura en materia visible y en energía o que también gran parte de esa energía, sea creada, en caso de que sea válida la gran herejía.
Las explosiones de los agujeros negros y de las supernovas reimpulsan alternativa y per
Materia oscura
Creemos que todo es energía. Que la materia es también energía. Que la materia puede transformarse en energía. Si la energía se condensa conforma la materia. La materia es energía concentrada más densa y menos activa que la energía.
Hay dos tipos de materia dependiendo de su grado de organización, de su actividad interna y de su temperatura: la materia visible o activa, organizada en forma de átomos que emite radiaciones y la materia fría, desenergizada o materia oscura, inactiva, no organizada en átomos y que no irradia energía electromagnética.
En otras palabras: La materia muy fría es materia inactiva, que le falta energía para organizarse en forma de átomos y/o que no emite radiaciones, por eso también es llamada materia oscura.
La materia visible es materia relativamente caliente o medianamente energizada, organizada en átomos, o sea la materia conocida, es materia activa que emite radiaciones, no solo luz, como la emitida por los astros, sino todo tipo de ondas electromagnéticas y esta energía viaja por el espacio en todas las direcciones, es decir cubriendo el espacio tridimencionalmente.
Es lógico que el espacio cercano al conjunto material conocido donde nosotros habitamos esté muy saturado de la energía radiante emitida por el universo visible y que el espacio periférico más externo, más distante, más grande, más frío y más oscuro, presente menos densidad de radiación.
Allá en el espacio exterior frío, posiblemente a temperaturas más bajas a las registradas por el fondo cósmico de microondas, está irregularmente dispersa la mayor cantidad de materia oscura, la que todavía no ha alcanzado a ser activada ni por la energía radiante emitida y enviada hacia allá por la materia activa, ni por la energía en gestación en el interior de sus múltiples agujeros negros donde se va concentrando esa materia fría y densa, en espera de su reactivación por suficiente acumulación de presión, calor y posterior explosión debida su actividad nuclear.
Una parte de la materia oscura está distribuida, en forma de nodos, como agujeros negros, y otra parte se encuentra libre como partículas subatómicas entre la materia visible, pero la mayor cantidad de materia oscura está localizada en el espacio más exterior, orbitando como una corteza irregular que envuelve y atrae la materia visible, gracias a su mayor masa.
En esa oscura y fría corteza exterior proliferan los agujeros negros, capturando la energía-materia que se escapa irradiada del universo visible.
No hay energía oscura
Creemos que NO existe la energía oscura, creemos que solo existe materia oscura, pero que es la misma materia conocida, los mismos componentes subátomicos, disponibles como materia prima para ser reactivados y construir átomos, y que mientras tanto son solo eso, materia prima, materia oscura, inactiva, fría y desenergizada, a veces compacta en los jóvenes agujeros negros y a veces muy poco densa e irregularmente dispersa como “micro polvo cósmico” de partículas subatómicas, tan sutil, escaso de masa y tan poco denso, que no logra interactuar con la materia visible.
No creemos que exista la antigravedad o fuerza repulsiva que sea la responsable de la expansión acelerada del universo.
El total de masa-energía del universo no puede contraerse y colapsar, porque orbita aceleradamente alrededor de su centro de gravedad con una fuerza centrifuga cada vez mayor, aceleradamente gracias al continuo aporte de energía que se incorpora como energía cinética al acelerado proceso expansivo del universo, ya sea que dicha energía, sea el resultado de la nueva transformación de materia oscura en materia visible y en energía o que también gran parte de esa energía, sea creada, en caso de que sea válida la gran herejía.
Las explosiones de los agujeros negros y de las supernovas reimpulsan alternativa y permanentemente el movimiento de rotación expansiva del Universo en su conjunto.
Esas mayores concentraciones de energía oscura localizadas irregularmente en la periferia, orbitando también aceleradamente en el espacio más exterior, ayudan a la expansión acelerada del universo conocido, arrastrando hacia afuera, por efecto de la gravedad al conjunto menor de materia-energía visible que nos rodea y que está localizado más cerca del centro del Todo.
Se contradicen en muchas cosas los amigos del big bang y los creacionistas, al afirmar que el universo no tiene centro porque explotó simultáneamente en todas partes. A ellos les preguntamos: Entonces fue un punto el que explotó o fueron varios puntos. Si para ellos el universo es finito debe tener un centro como lo tiene todo lo que es finito.
La materia oscura muy densa como la de los agujeros negros no puede ocupar o saturar uniformemente todo el espacio vacío porque no sería posible la falta de fricción que viabiliza los movimientos orbitales de los cuerpos celestes. Sin vacío y sin inercia nada orbitaría.
Si es válida la “Gran Herejía” la energía se reproducirá siempre y si es válida la teoría del “Eterno Infinito” la energía-materia será infinita y siempre estará disponible. Y si no son válidas ninguna de las dos, será valida la “Teoría del Reciclaje Cósmico”.
Los agujeros negros y las supernovas son úteros cósmicos donde se acopian, gestan y/o reciclan las nuevas energías necesarias para la conquista futura del infinito, frío y oscuro espacio vacío.
El ciclo se repite indefinidamente, la cantidad de materia-energía visible será cada vez mayor y colonizará más el espacio infinito y así será durante el tiempo infinito.
La materia visible, actualmente activada por la energía es solamente el 4% del limitado universo aceptado por los amigos del big bang, y el cual es solamente lo poco que han podido ver por los telescopios. Falta mucho por descubrir.
Ya sea que la energía-materia sea infinita o que se reproduzca, porque sea valida la Gran Herejía, de todos modos el futuro del universo no será apocalíptico.
El universo crece y se va reciclando, por eso no habrá ni muertes térmicas ni desgarres. La materia y la energía tienen todas las propiedades físicas suficientes y necesarias para perpetuarse, ya sea creciendo o reciclándose.
La energía se reproduce ó la materia es infinita y/o se reciclan.
El universo conocido y visible será cada vez mas grande, cada vez se activará más materia oscura y se convertirá en materia activa, en materia visible y en energía, cada vez se iluminará más el infinito.
La cosmofísica, en la era de Einstein, ha permitido el posicionamiento de muchas interpretaciones cosmológicas propias de místicos y aficionados a la ciencia ficción, que la han sumergido en un laberinto de contradicciones y paradojas muy difíciles de resolver, a menos que se afiance toda una nueva corriente científica de pensadores e investigadores sensatos y anti-esnobistas que revolucionen paradigmas y reorienten el estudio del cosmos por el camino del descubrir científico, dejando de lado las modas y las corrientes excentricistas que menosprecian el sentido común y que erróneamente parece que han creído que lo más alejado de la lógica, les resulta ser “lo más sabio”, tal vez por ser lo más inentendible y lo más parecido a sus abstractas e incoherentes especulaciones de las corrientes de moda.
Cuando en el futuro, superemos la era Einsteiniana, comprobaremos y entenderemos varias verdades:
Que los axiomas deber continuar siendo la base del razonamiento. - Que todos los agujeros negros explotan. - Que los agujeros negros no se evaporan. - Que la materia oscura es la materia prima de la materia conocida. - La inexistencia de la energía oscura. - Sabremos que la energía se reproduce ó que es infinita. - Que todo lo infinito tiene que ser eterno. - Conoceremos el centro del Universo visible. - Que el universo es más grande de lo que siempre