Los investigadores comprobaron que saber dónde van los pájaros en su primer invierno permite deducir el área, dentro de varios cientos de kilómetros, en la que se reproducirán el resto de sus vidas.
os autores del estudio son Colin Studds (de la Universidad de Maryland), Peter Marra (del Centro Smithsoniano para las Aves Migratorias) y Kurt Kyser (de la Queen's University, en Ontario).
El Setophaga ruticilla emigra desde sus tierras de reproducción en América del Norte, hasta sus puntos para invernar en el Caribe y América del Sur. El equipo estudió los pájaros que pasan el invierno en Jamaica en dos hábitats muy diferentes.
Uno es un manglar exuberante con agua y muchos insectos para alimentar a los pájaros. El otro es un hábitat seco bastante inhóspito, con muy poca agua y no muy bueno en cuanto al suministro de alimentos. Los investigadores encontraron que la diferencia entre pasar el invierno en el manglar o hacerlo en el sitio seco contribuye de manera importante a determinar un ciclo permanente en la ubicación de los hábitats utilizados por las aves.
Los pájaros que tuvieron la fortuna de pasar su primer invierno en el manglar se dieron una buena vida, mientras que los pájaros que tuvieron que invernar en el área seca solían afrontar un año más duro.
Los pájaros en el manglar tienen acceso a mayor cantidad de insectos, lo cual les ayuda a mantener su peso correcto. Esto contribuye a que estén listos más pronto para su migración primaveral y que lleguen antes a las áreas de reproducción más al sur, donde la primavera está comenzando.
Sin embargo, los pájaros en el área seca necesitan aproximadamente otros siete días para comer lo suficiente como para lograr desarrollar la masa muscular necesaria, un periodo que resulta muy largo teniendo en cuenta sus circunstancias. Emprender más tarde el viaje significa que para cuando se dirigen al norte, el hábitat para la reproducción situado más al sur ya está ocupado, y los pájaros tienen que seguir volando, algunos a lugares tan lejanos hacia el norte como Canadá, para encontrar las condiciones primaverales adecuadas para la reproducción.
También parece que el lugar donde un pájaro Setophaga ruticilla pasa su primer invierno puede en parte estar determinado por su capacidad de adueñarse de un territorio y conservarlo. Aproximadamente el 70 por ciento de los pájaros en el manglar son machos. En el hábitat más hostil se observó fundamentalmente a hembras y a machos jóvenes.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
