El objetivo de este trabajo, es establecer cómo la
"indemostrabilidad" de la existencia de la ciencia de la
comunicación y el establecimiento de propuestas para una auténtica
teoría de la misma, no son un asunto teórico que pueda abordarse de
una manera sencilla -sustentada en una lógica meramente discursiva-
la cual resulte completamente satisfactoria. A la luz de resultados
de la lógica moderna -tales como el llamado Teorema de
Incompletitud de Gödel - del siglo XX, sabemos que no resulta
posible buscar fundamentos definitivos y absolutos del conocimiento
científico -ni siquiera en el ámbito de las ciencias formales- lo
cual impone limitaciones considerables a todas las ciencias.

Incursionar en la comprensión del aparato conceptual sobre el cual se han sostenido las ciencias -desde la antigüedad hasta los inicios del siglo XXI- inevitablemente nos lleva a considerar varios detalles en lo concerniente al método axiomático .
Desde que la lógica -iniciada por Aristóteles - se ha convertido en un instrumento para estructurar las teorías, estas siempre se han desarrollado partiendo de un número finito y bien delimitado de aseveraciones que se toman como punto de partida, a los cuales se les llama postulados (o incluso axiomas).
Estableciendo con ello, que todo lo que se afirme en el marco de alguna teoría, se desprenda como consecuencia lógica de sus postulados. Se dice que una teoría es consistente, si no es posible demostrar una afirmación y su contraria, partiendo de los mismos supuestos. Una teoría es completa si en ella siempre puede decidirse la verdad o falsedad de algún enunciado o proposición. Aquello que se afirme o niegue, pero que no pueda demostrarse, recibe el nombre de proposición formalmente indecidible .
Si bien las matemáticas, constituyen un claro ejemplo de ciencia de carácter axiomático, el consenso de varios científicos -Piaget y Kolmogorov , entre ellos- considera que ésta se ocupa esencialmente del estudio de los esquemas mediante los cuales opera la inteligencia humana, siendo el estudio de las magnitudes, proporciones y cantidades un caso particular y limitado de las mismas.
Hasta el siglo XIX, se llegó a pensar que la axiomatización era un recurso pleno para la fundamentación de las teorías. No fue, sino hasta el año 1931, cuando el matemático y lógico austriaco Kurt Gödel demostró que la consistencia y la completitud no pueden darse simultáneamente en un sistema lógico finito. Esto es, si una teoría no admite contradicciones, entonces da pie al establecimiento de proposiciones indecidibles.
Por otro lado, si todo lo que se afirma puede demostrarse o refutarse, necesariamente admitirá contrasentidos. En otras palabras: siempre que hagamos cualquier formulación teórica, existirán aseveraciones cuya verdad o falsedad no vamos a poder demostrar. Gödel no se interesa en saber si una aseveración es falsa o verdadera.
Lo que afirma es que en cualquier sistema lógico basado en axiomas, existen aseveraciones cuya verdad o falsedad no vamos a poder decidir. Antes de Gödel esto ni siquiera se consideraba, pues lo interesante de una aseveración era poder demostrar que era verdadera o bien que era falsa.
A partir de Gödel aparece una diferencia muy sutil entre verdad, falsedad y "demostrabilidad". La existencia de estas paradojas o proposiciones no decidibles deja al sistema lógico de referencia debilitado. Nos gustaría tener un sistema basado en unos cuantos postulados, siendo lo suficientemente poderoso, completo y consistente para que fuera posible decidir formalmente sobre la verdad o falsedad de cualquier proposición. Aparentemente, bastaría ampliar el sistema lógico en el que estamos trabajando con un postulado adicional que permita demostrar que la tal aseveración indecidible es en efecto verdadera o falsa, creyendo que el problema queda resuelto. No, porque el teorema de Gödel vuelve a operar en este nuevo sistema lógico aumentado ya que van a existir otras nuevas aseveraciones cuya verdad o falsedad no van a poder decidirse.
Cada vez que aumentemos nuestro sistema con un nuevo postulado reparando así el problema de las proposiciones no decidibles, aparecerán otras nuevas proposiciones no decidibles. Para resolver todo este embrollo tendríamos que seguir añadiendo postulados y más postulados hasta llegar a un sistema lógico con un número infinito de postulados, lo cual es imposible. Gödel demostró que en un sistema formal suficientemente rico y poderoso para que la verdad o falsedad de cualquier aseveración siempre pueda decidirse, existirán proposiciones contradictorias y paradójicas.
Esta vertiente se conoce como el Teorema de Incompletitud de Gödel. Relacionando lo anterior, con el campo de la comunicación, cualquier elaboración teórica siempre será insuficiente, debido a su naturaleza lógico conceptual y no al carácter del campo de estudio considerado. Al hacer mención de los aspectos claves de los textos de Felipe López Veneroni y Manuel Martín Algarra (a los cuales nos referiremos explícitamente más adelante), podremos darnos el gusto de citarlos y no ahondar exhaustivamente en su contenido. Estos autores, por el simple hecho de pretender una elaboración teórica con bases sólidas para explicar la comunicación y sus teorías, ya están afectados por el planteamiento de Gödel. No podrán salvarse de tener en su esquema algún enunciado que no se pueda probar ni refutar.
De esta manera, inevitablemente las nociones -una vez más- de consistencia y completitud, se adecuan de manera inmediata para dilucidar la naturaleza global -que depende en gran medida de aspectos lógicos-de lo que en términos filosóficos y semánticos pueda estar ocurriendo.
"Indemostrabilidad" de la Existencia de la Ciencia de la Comunicación. Pongámonos de acuerdo, puntualizando cómo vamos a delimitar lo que entendemos por ciencia y la noción de indemostrable. La ciencia es -más que un conjunto de teorías- un quehacer humano, y, como tal, está marcado por la finitud: el sujeto humano conoce teóricamente, y actúa con medios técnicos, siempre con categorías y capacidades que son limitadas.
La finitud humana se enfrenta con la complejidad de lo real, que plantea a la razón retos que ésta nunca puede afrontar de manera plenamente satisfactoria. Lo indemostrable es lo que tácitamente no podemos probar ni refutar dentro de un sistema lógico, axiomático o formal. Va de la mano con la factibilidad de que "algo" pueda asumirse como imposible. Dentro del ámbito de las ciencias sociales, tenemos el antecedente de dos resultados científicamente aceptados en torno a la imposibilidad en el terreno de las ciencias de la comunicación y de la política.
Cabe siempre preguntarnos: ¿Hasta qué punto, la realidad supera los recursos descriptivos del lenguaje y excede los recursos explicativos de la elaboración de teorías? Además, los límites del empirismo -al parecer- resultan claros, toda vez que los datos observados siempre son finitos, las hipótesis posibles son -presumiblemente- infinitas, y -claramente- lo finito no puede forzar lo infinito. Cualquier teoría formalizada de modo preciso admite una variedad de realizaciones concretas, puede ser representada por una variedad de modelos diferentes. Por ende, ninguna teoría puede prescribir su propia interpretación, pues al admitir necesariamente proposiciones formalmente indecidibles nada impide que estén esencialmente ligadas a alguno de sus aspectos claves.
Lo indemostrable de la existencia, en la ciencia (o el campo) de la comunicación, adquiere relevancia como tema de reflexión ligado a los más diversos campos del conocimiento actual. En torno a este concepto , López Veneroni señala con claridad:
En relación a estos seis puntos podemos señalar:
El ser humano es también por naturaleza, un ser capaz de crear símbolos y evolucionar socialmente sin prescindir de ellos. Propuestas para una Auténtica Teoría de la Comunicación. No resulta posible buscar fundamentos definitivos y absolutos del conocimiento científico. Cualquier teoría que se pretenda -sobre algún aspecto de la realidad material- siempre será insuficiente, en el sentido de que no responderá a todas las interrogantes que se puedan hacer al respecto. De esta manera, podemos darnos cuenta que el ideal de una teoría plenamente acabada de la comunicación es una verdadera utopía.
Existen varios planteamientos y resulta materialmente imposible ocuparnos de todos. Basta discutir alguno de ellos -al cual nos abocaremos- y establecer comentarios críticos que nos lleven a valorar la magnitud de tal empresa. En lo que concierne al establecimiento de propuestas para una auténtica teoría de la comunicación, Martín Algarra plantea:
Las ocho consideraciones anteriores pueden considerarse aceptables. No obstante, conviene remarcar el hecho de que la madurez y la estabilidad de otras disciplinas es también algo relativo, las distintas ciencias y el campo de la comunicación -sea un ciencia o no- estarán siempre limitadas en los alcances de su elaboración teórica.
Consistencia y completitud no se dan simultáneamente, razón por la cual todas las disciplinas del conocimiento siempre tendrán una fundamentación insuficiente. La ciencia siempre será un sistema de pensamiento en constante y paulatino desarrollo.
A manera de conclusión:
La naturaleza meramente científica o conceptual de la comunicación y de las áreas del conocimiento que -interdisciplinariamente- interactúan para la comprensión de ésta, necesariamente dependen más de aspectos formales de tipo lógico y semántico.
No obstante, su carácter meramente simbólico -en términos intuitivos y fenomenológicos- depende más de la acumulación de experiencias sustentadas en la dialéctica propia de su historicidad. Esto es, el fenómeno de la comunicación va de la mano con la explicación de lo que es el hombre y el significado de su existencia, asunto que va más allá de las cuestiones planteadas a nivel solamente epistemológico.
El ser humano evoluciona -no es estático, sino dinámico-,junto
con la naturaleza y la historia, lo que se explica más con ayuda
del materialismo histórico -el cual rebasa las limitaciones
impuestas por la lógica formal- al oponerse a explicaciones
esquemáticas (estáticas), parciales y limitadas.

exelente informacion.
buenas noches
y adios
no me sirbe para nada la informacion ke tu tienes pero y gual esta bkn