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    Ciencia

¿Son las ciencias de la comunicación esencialmente incompletas?

El objetivo de este trabajo, es establecer cómo la "indemostrabilidad" de la existencia de la ciencia de la comunicación y el establecimiento de propuestas para una auténtica teoría de la misma, no son un asunto teórico que pueda abordarse de una manera sencilla -sustentada en una lógica meramente discursiva- la cual resulte completamente satisfactoria. A la luz de resultados de la lógica moderna -tales como el llamado Teorema de Incompletitud de Gödel - del siglo XX, sabemos que no resulta posible buscar fundamentos definitivos y absolutos del conocimiento científico -ni siquiera en el ámbito de las ciencias formales- lo cual impone limitaciones considerables a todas las ciencias.

07 Feb 2008 | Arnoldo Moreno Pérez

Incursionar en la comprensión del aparato conceptual sobre el cual se han sostenido las ciencias -desde la antigüedad hasta los inicios del siglo XXI- inevitablemente nos lleva a considerar varios detalles en lo concerniente al método axiomático .

Desde que la lógica -iniciada por Aristóteles - se ha convertido en un instrumento para estructurar las teorías, estas siempre se han desarrollado partiendo de un número finito y bien delimitado de aseveraciones que se toman como punto de partida, a los cuales se les llama postulados (o incluso axiomas).

Estableciendo con ello, que todo lo que se afirme en el marco de alguna teoría, se desprenda como consecuencia lógica de sus postulados. Se dice que una teoría es consistente, si no es posible demostrar una afirmación y su contraria, partiendo de los mismos supuestos. Una teoría es completa si en ella siempre puede decidirse la verdad o falsedad de algún enunciado o proposición. Aquello que se afirme o niegue, pero que no pueda demostrarse, recibe el nombre de proposición formalmente indecidible .

Si bien las matemáticas, constituyen un claro ejemplo de ciencia de carácter axiomático, el consenso de varios científicos -Piaget y Kolmogorov , entre ellos- considera que ésta se ocupa esencialmente del estudio de los esquemas mediante los cuales opera la inteligencia humana, siendo el estudio de las magnitudes, proporciones y cantidades un caso particular y limitado de las mismas.

Hasta el siglo XIX, se llegó a pensar que la axiomatización era un recurso pleno para la fundamentación de las teorías. No fue, sino hasta el año 1931, cuando el matemático y lógico austriaco Kurt Gödel demostró que la consistencia y la completitud no pueden darse simultáneamente en un sistema lógico finito. Esto es, si una teoría no admite contradicciones, entonces da pie al establecimiento de proposiciones indecidibles.

Por otro lado, si todo lo que se afirma puede demostrarse o refutarse, necesariamente admitirá contrasentidos. En otras palabras: siempre que hagamos cualquier formulación teórica, existirán aseveraciones cuya verdad o falsedad no vamos a poder demostrar. Gödel no se interesa en saber si una aseveración es falsa o verdadera.

Lo que afirma es que en cualquier sistema lógico basado en axiomas, existen aseveraciones cuya verdad o falsedad no vamos a poder decidir. Antes de Gödel esto ni siquiera se consideraba, pues lo interesante de una aseveración era poder demostrar que era verdadera o bien que era falsa.

A partir de Gödel aparece una diferencia muy sutil entre verdad, falsedad y "demostrabilidad". La existencia de estas paradojas o proposiciones no decidibles deja al sistema lógico de referencia debilitado. Nos gustaría tener un sistema basado en unos cuantos postulados, siendo lo suficientemente poderoso, completo y consistente para que fuera posible decidir formalmente sobre la verdad o falsedad de cualquier proposición. Aparentemente, bastaría ampliar el sistema lógico en el que estamos trabajando con un postulado adicional que permita demostrar que la tal aseveración indecidible es en efecto verdadera o falsa, creyendo que el problema queda resuelto. No, porque el teorema de Gödel vuelve a operar en este nuevo sistema lógico aumentado ya que van a existir otras nuevas aseveraciones cuya verdad o falsedad no van a poder decidirse.

Cada vez que aumentemos nuestro sistema con un nuevo postulado reparando así el problema de las proposiciones no decidibles, aparecerán otras nuevas proposiciones no decidibles. Para resolver todo este embrollo tendríamos que seguir añadiendo postulados y más postulados hasta llegar a un sistema lógico con un número infinito de postulados, lo cual es imposible. Gödel demostró que en un sistema formal suficientemente rico y poderoso para que la verdad o falsedad de cualquier aseveración siempre pueda decidirse, existirán proposiciones contradictorias y paradójicas.

Esta vertiente se conoce como el Teorema de Incompletitud de Gödel. Relacionando lo anterior, con el campo de la comunicación, cualquier elaboración teórica siempre será insuficiente, debido a su naturaleza lógico conceptual y no al carácter del campo de estudio considerado. Al hacer mención de los aspectos claves de los textos de Felipe López Veneroni y Manuel Martín Algarra (a los cuales nos referiremos explícitamente más adelante), podremos darnos el gusto de citarlos y no ahondar exhaustivamente en su contenido. Estos autores, por el simple hecho de pretender una elaboración teórica con bases sólidas para explicar la comunicación y sus teorías, ya están afectados por el planteamiento de Gödel. No podrán salvarse de tener en su esquema algún enunciado que no se pueda probar ni refutar.

De esta manera, inevitablemente las nociones -una vez más- de consistencia y completitud, se adecuan de manera inmediata para dilucidar la naturaleza global -que depende en gran medida de aspectos lógicos-de lo que en términos filosóficos y semánticos pueda estar ocurriendo.

"Indemostrabilidad" de la Existencia de la Ciencia de la Comunicación. Pongámonos de acuerdo, puntualizando cómo vamos a delimitar lo que entendemos por ciencia y la noción de indemostrable. La ciencia es -más que un conjunto de teorías- un quehacer humano, y, como tal, está marcado por la finitud: el sujeto humano conoce teóricamente, y actúa con medios técnicos, siempre con categorías y capacidades que son limitadas.

La finitud humana se enfrenta con la complejidad de lo real, que plantea a la razón retos que ésta nunca puede afrontar de manera plenamente satisfactoria. Lo indemostrable es lo que tácitamente no podemos probar ni refutar dentro de un sistema lógico, axiomático o formal. Va de la mano con la factibilidad de que "algo" pueda asumirse como imposible. Dentro del ámbito de las ciencias sociales, tenemos el antecedente de dos resultados científicamente aceptados en torno a la imposibilidad en el terreno de las ciencias de la comunicación y de la política.

  • Claude Shannon demostró en 1948 que no es posible transmitir señales a un ritmo superior a C/H, donde C es la capacidad del canal (en bits por segundo) y H la entropía -tendencia natural de la pérdida del orden- de la fuente en bits por símbolo) : lo cual implica que el canal perfecto de comunicación no puede existir.
  • Kenneth Arrow probó -por primera vez- en 1952 -y se tiene noticia de que otros teóricos lo corroboraron en 1983- que existen límites objetivos a la posibilidad de perfeccionar la democracia, mostrando que el sistema perfecto de votación no existe.

Cabe siempre preguntarnos: ¿Hasta qué punto, la realidad supera los recursos descriptivos del lenguaje y excede los recursos explicativos de la elaboración de teorías? Además, los límites del empirismo -al parecer- resultan claros, toda vez que los datos observados siempre son finitos, las hipótesis posibles son -presumiblemente- infinitas, y -claramente- lo finito no puede forzar lo infinito. Cualquier teoría formalizada de modo preciso admite una variedad de realizaciones concretas, puede ser representada por una variedad de modelos diferentes. Por ende, ninguna teoría puede prescribir su propia interpretación, pues al admitir necesariamente proposiciones formalmente indecidibles nada impide que estén esencialmente ligadas a alguno de sus aspectos claves.

Lo indemostrable de la existencia, en la ciencia (o el campo) de la comunicación, adquiere relevancia como tema de reflexión ligado a los más diversos campos del conocimiento actual. En torno a este concepto , López Veneroni señala con claridad:

  • Como está planteada su existencia (lógica y metodológicamente) es indemostrable.
  • El hecho de no poder demostrar su existencia no implica su inexistencia.
  • El concepto de comunicación está mal planteado.
  • El empirismo es insuficiente para explicar la comunicación.
  • El problema de la comunicación no es de límites o fronteras, sino de métodos.
  • La comunicación viene a ser una actividad permanente de elaboración y reelaboración de símbolos y significados.

En relación a estos seis puntos podemos señalar:

  • La existencia de una ciencia de la comunicación es indemostrable -en términos lógicos- como consecuencia natural de las limitaciones formales inherentes a cualquier planteamiento teórico de la misma, al que se le quiera dar un carácter absolutista, en el sentido de caer en la falacia de que ya se tiene una teoría totalmente acabada. Y, no existe la metodología como un concepto ajeno a la lógica.
  • Los objetos y entes de la realidad existen independientemente de la elaboración conceptual que se tenga para describirlos. La cognición o conocimiento es solamente un proceso en virtud del cual el mundo circundante es reflejado en la conciencia del hombre.
  • El empirismo solamente puede proporcionarnos recursos de tipo esquemático, pero no dilucidar en su totalidad los aspectos fenomenológicos.
  • Los limites o fronteras de la comunicación son solamente acotaciones al modelo adoptado, pero no dan razón de cómo ampliar el panorama.
  • La esencia del fenómeno de la comunicación no sólo se limita a la visión aristotélica de hombre y lenguaje.

El ser humano es también por naturaleza, un ser capaz de crear símbolos y evolucionar socialmente sin prescindir de ellos. Propuestas para una Auténtica Teoría de la Comunicación. No resulta posible buscar fundamentos definitivos y absolutos del conocimiento científico. Cualquier teoría que se pretenda -sobre algún aspecto de la realidad material- siempre será insuficiente, en el sentido de que no responderá a todas las interrogantes que se puedan hacer al respecto. De esta manera, podemos darnos cuenta que el ideal de una teoría plenamente acabada de la comunicación es una verdadera utopía.

Existen varios planteamientos y resulta materialmente imposible ocuparnos de todos. Basta discutir alguno de ellos -al cual nos abocaremos- y establecer comentarios críticos que nos lleven a valorar la magnitud de tal empresa. En lo que concierne al establecimiento de propuestas para una auténtica teoría de la comunicación, Martín Algarra plantea:

  • La investigación sobre comunicación está experimentando un importante crecimiento en estos últimos años. Sin embargo, pese al incremento de la actividad teórica, el campo de estudio de la comunicación no ha alcanzado aún la madurez y estabilidad de otras disciplinas científicas. Quizá, el principal motivo de esta falta de solidez radique en la insuficiente fundamentación teórica de la comunicación.
  • Es factible, proponer un fundamento teórico de la comunicación como actividad y como objeto de estudio, sin que se trate solamente de un mero ejercicio académico sino de una necesidad pública.
  • Se puede partir de lo que conocemos como Teoría de la Comunicación y exponer los problemas para desarrollar toda una teoría coherente, con principios sólidamente fundados y, por ello, universalmente aceptable. Con base en esto, establecer las bases metodológicas y conceptuales sobre las que se asienta dicha propuesta y centrarse en el análisis del fenómeno de la comunicación, sus elementos y las acciones que han de realizarse para que realmente exista comunicación.
  • La Teoría de la comunicación debe librarse de dos viejos lastres: la indefinición de su objeto -todo es comunicación- y la identificación con la Comunicación de Masas. Si bien conceptualmente es sencillo desprenderse de este segundo, el primero representa una carga más compleja y a la vez más peligrosa. Si se considera la comunicación como cualquier tipo de contacto y se toma esa ambigüedad en el uso del término como punto de partida para la construcción de un saber, todo constituiría parte de ese saber, puesto que nada hay en el universo que sea solitario.
  • El realismo filosófico podemos entenderlo como realismo propio del sentido común. Siendo así, al definir el objeto de estudio de la comunicación, podemos optar por la perspectiva simbólica frente a la relacional. En lugar de entender la comunicación como mero contacto, podemos considerarla como una relación en la que se comparten contenidos cognoscitivos, es decir, la comunicación exige una acción que tenga como finalidad significar. Aunque las dos nociones no son excluyentes, esta segunda presenta una realidad más concreta. La comunicación entendida como compartir sin pérdida elementos cognoscitivos permite obtener sus características esenciales: la comunicación es humana, social, referencial, compleja y se da en presente vivido.
  • La naturaleza transaccional de la comunicación exige algo que compartir, la voluntad de compartir, alguien con quién hacerlo y las acciones de los que comparten: la expresión y la interpretación. Los símbolos de la comunicación son tácitamente los vehículos a través de los cuales se comparten elementos de conocimiento.
  • La percepción es una condición previa y necesaria de la comunicación pero no un elemento de la comunicación, como tampoco lo son los posteriores e inevitables efectos. Sólo desde la naturaleza simultáneamente social e individual del hombre se puede dar razón de la comunicación. Podemos pensar la comunicación a partir de su finalidad más evidente: la superación del aislamiento individual. Por eso, la comunicación solo se da cuando lo que se expresa es comprendido, cuando se supera el aislamiento y se produce la integración. Para que esa comprensión se produzca, debe interpretarse correctamente el producto expresado -lo que el otro dice- y la acción de expresar -lo que hace- (en el caso de una mentira, se interpreta el contenido expresado pero no la acción de expresar. En la mentira, por tanto, no hay comunicación sino pseudocomunicación, apariencia de comunicación).
  • La correspondencia entre lo expresado y lo interpretado nunca es perfecta. Siempre pueden conocerse mejor las cosas; pueden expresarse mejor y siempre puede interpretarse mejor lo expresado. Por ende, es mejorable la integración social y la convivencia entre las personas, los grupos, las culturas, etc.

Las ocho consideraciones anteriores pueden considerarse aceptables. No obstante, conviene remarcar el hecho de que la madurez y la estabilidad de otras disciplinas es también algo relativo, las distintas ciencias y el campo de la comunicación -sea un ciencia o no- estarán siempre limitadas en los alcances de su elaboración teórica.

Consistencia y completitud no se dan simultáneamente, razón por la cual todas las disciplinas del conocimiento siempre tendrán una fundamentación insuficiente. La ciencia siempre será un sistema de pensamiento en constante y paulatino desarrollo.

A manera de conclusión:

La naturaleza meramente científica o conceptual de la comunicación y de las áreas del conocimiento que -interdisciplinariamente- interactúan para la comprensión de ésta, necesariamente dependen más de aspectos formales de tipo lógico y semántico.

No obstante, su carácter meramente simbólico -en términos intuitivos y fenomenológicos- depende más de la acumulación de experiencias sustentadas en la dialéctica propia de su historicidad. Esto es, el fenómeno de la comunicación va de la mano con la explicación de lo que es el hombre y el significado de su existencia, asunto que va más allá de las cuestiones planteadas a nivel solamente epistemológico.

El ser humano evoluciona -no es estático, sino dinámico-,junto con la naturaleza y la historia, lo que se explica más con ayuda del materialismo histórico -el cual rebasa las limitaciones impuestas por la lógica formal- al oponerse a explicaciones esquemáticas (estáticas), parciales y limitadas.

Tags: axioma, ciencias, comunicacion, g?del, teorema_de_incompletitud
Comentarios
LaFlecha.net no se hace responsable del contenido de los comentarios publicados.
Editar | Borrar | #1 | 14 Feb 2008, 23:46
Roosevelth

exelente informacion.

Editar | Borrar | #2 | 03 Mar 2008, 02:48
mary

buenas noches y adios

Editar | Borrar | #3 | 20 Abr 2008, 23:41
sandy

no me sirbe para nada la informacion ke tu tienes pero y gual esta bkn

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