Gracias a un importante estudio internacional se ha logrado secuenciar el genoma del tomate cultivado (Solanum lycopersicum) y de su pariente silvestre más próximo, Solanum pimpinellifolium. Los resultados, presentados en la revista Nature, podrían conducir al desarrollo de herramientas innovadoras capaces de ayudar a aumentar la producción de tomate en todo el mundo y reducir costes. El estudio fue financiado en parte por el proyecto EU-SOL («Cultivos solanáceos de gran calidad en beneficio de consumidores, productores e industria de la transformación mediante la exploración de la biodiversidad natural»), que recibió fondos por valor de 18,7 millones de euros en virtud del área temática «Calidad y seguridad de los alimentos» del Sexto Programa Marco (6PM) de la Unión Europea.
A veces es casi más interesente el modo en el que se obtienen los resultados en ciencia que el propio resultado. El resultado que vamos a ver conecta cosas tan aparentemente opuestas como los ensayos nucleares de hace décadas con la creación de neuronas nuevas en humanos adultos. Los resultados sobre neurología nos parecen interesantes porque en el fondo hablan de la esencia del ser humano, de nuestros recuerdos, sentimientos y manera de ser. Puede que podamos retrotraer cierta circuitería neurológica a hace 450 millones de años, pero a algunas personas les parece algo lejano. Sin embargo, si hablamos del cerebro humano la cosa cambia.
La adaptación de las plantas al clima y su historia evolutiva desempeñan un papel importante en la evolución del número de cromosomas. A esta conclusión ha llegado un estudio liderado por la Universidad Pablo de Olavide, en el que a través de un novedoso método se profundiza sobre un aspecto importante para la biodiversidad y la selección natural de las plantas.
Investigadores del CISC han diseñado catalizadores artificiales capaces de realizar de los procesos biológicos que median las enzimas en condiciones más extremas que las normales. Según los científicos, estas moléculas podrían tener aplicaciones futuras en la producción de combustible derivado de biomasa.
Los animales, incluyendo los humanos, no solamente nos diferenciamos por la forma y aspecto de nuestros cuerpos, sino además por nuestro comportamiento. Hay incluso una rama de la ciencia denominada Etología dedicada en exclusiva al estudio del comportamiento animal. Hay vertebrados que tienen rituales de apareamiento, que tienen algún tipo de comunicación con otros miembros de su especie, que son agresivos hacia sus competidores, que son monógamos o que exhiben cualquier otro tipo de comportamiento social más o menos sofisticado. No importa que sean humanos, peces, ranas o lagartos.
En un estudio llevado a cabo utilizando el telescopio espacial Hubble de la NASA/ESA, los investigadores estadounidenses han descubierto que la Vía Láctea se chocará con su vecina, M31 (la galaxia de Andrómeda), en un evento frontal.
Un equipo formado por científicos de la Universidad de Sevilla ha detectado la resistencia de 43 especies distintas de nematodos o gusanos redondos a los tratamientos por cloro en los procesos de depuración de las aguas. Los investigadores afirman que determinados cambios en los métodos actuales podrían evitar que estos organismos llegasen a los cultivos. Los resultados de su trabajo sugieren que los nematodos desempeñarían un papel importante como indicadores de la eficacia actual de los procesos de depuración. Por Enrique Leite de Tendencias Científicas.
Astrónomos y aficionados tendrán la oportunidad mañana, martes, y el miércoles, de asistir a un fenómeno que se da sólo dos veces cada siglo y que no volverá a repetirse hasta 2117: el tránsito de Venus, en el que este planeta se interpondrá directamente entre la Tierra y el Sol.
La estatura del género Homo ha permanecido más o menos estable en el tiempo durante casi 2 millones de años, hasta la aparición hace tan solo 200.000 años en África del Homo sapiens, cuyos primeros representantes eran significativamente más altos que los de cualquier otra especie. Así se desprende de una investigación que ha comprobado que el Homo heilderbergensis, antepasado de los neandertales, tenía una altura similar a la de las actuales poblaciones mediterráneas.
Plantas y matorrales han colonizado partes de la tundra ártica en las últimas décadas, creciendo en pequeños árboles, según un estudio científico, agregando que el cambio podría llevar a un aumento en las presiones de calentamiento global si se replica a mayor escala.
