Por fin se ha materializado el propósito de Europa de desarrollar redes eléctricas capaces de reducir notablemente el impacto medioambiental de esta industria y de ofrecer a los consumidores la posibilidad de regular el sistema. Parte de este logro se debe al proyecto ADDRESS (Active Distribution Network with Full Integration of Demand and Distributed Energy Resources).
Todas nuestras ambiciones, pecados, deseos y logros terminarán el día en el que se termine nuestra civilización y nadie se acordará nunca más de nosotros. Pero, incluso aunque hayamos aprendido a convivir con nosotros mismos y con los demás seres que pueblan esta biosfera a la que pertenecemos y de la que no podemos escapar, llegará un día en el que la vida en este planeta no sea posible, sea por razones geológicas o por porque el Sol se transforme en una gigante roja. Una vez ocurra eso el Sol englobará a Mercurio y Venus y, cómo mínimo, abrasará lo que quede de la Tierra. Luego habrá una fase de nebulosa planetaria y finalmente el Sol se transformará en una enana blanca.
Elias Konstantopoulos consigue ver el mundo en sombras cada día durante cuatro horas, o el tiempo que deje su prótesis de retina Argus II encendida. El residente de Maryland (EE.UU.) de 74 años perdió la vista por culpa de una enfermedad progresiva de retina hace más de 30 años, pero es capaz de percibir algunas cosas cuando enciende el sistema de visión biónica.
Neith es el nombre que recibió un hipotético satélite natural del planeta Venus cuya existencia fue discutida durante los siglos XVII, XVIII y XIX. Ya en 1645, el astrónomo italiano Francesco Fontana afirmó haber descubierto un satélite alrededor de Venus, si bien su anuncio no tuvo ningún eco o repercusión. Sin embargo en 1672, el astrónomo Giovanni Cassini creyó localizar también un satélite de Venus. Al no estar seguro de su observación dejó pasar el acontecimiento, pero en 1686, tras volver a observarlo, hizo público su descubrimiento, estimando que el cuerpo tenía aproximadamente 1/4 del tamaño de Venus.
Uno de los ecosistemas más ricos de este planeta es la selva del Amazonas, que en su mayor parte está en Brasil. Este ecosistema tan rico está desapareciendo rápidamente, debido a las talas para obtener madera, tierras de cultivo y pastos para el ganado. La selva brasileña está bajo una intensa presión. A veces la fronteras entre Brasil y los países vecinos se puede ver desde el espacio debido a la diferencia en la tala de la selva (basta usar Google map en visión satélite para comprobarlo).
