Todo está interrelacionado. Así por ejemplo, la vida en la Tierra está ligada su geología. Si no fuera por la tectónica no habría vida en este planeta o sería totalmente distinta a como la conocemos. El último ejemplo nos llega de una época muy remota, cuando existía un único supercontinente llamado Nuna. Se cree que hace entre 1600 y 1200 millones de años evolucionó la vida multicelular en la Tierra. Esto permitió que más tarde surgiera la vida compleja, la explosión del Cámbrico y finalmente nosotros. Durante todo el tiempo previo sólo había microorganismos sobre la Tierra que, como máximo, formaban tapetes o estromatolitos. La vida multicelular que conocemos necesita de proteínas muy especiales. Proteínas que no solamente están basadas en carbono, nitrógeno, fósforo e hidrógeno y otros elementos ligeros, sino que además necesitan de pequeñas cantidades de elementos pesados como cobre, níquel o molibdeno.
Ciertas teorías predicen la existencia de "nudos" en el tejido del espacio conocidos como texturas cósmicas, y que éstas podrían ser identificadas estudiando el fondo cósmico de microondas (FCM).
La Física puede ser realmente fascinante cuando los teóricos dejan volar su imaginación, sobre todo cuando hay fenómenos que todavía no se pueden explicar satisfactoriamente y se recurre a cierta física exótica. En la descripción de algunos de esos fenómenos se recurre a la palabra "anomalía" como en el caso de la supuesta velocidad anómala de la sonda Pioneer. Se propusieron incluso teorías que modificaban la ley de la gravedad para explicar esta anomalía. Pero al final una razón más mundana ha conseguido explicarlo.
Un equipo de científicos del CICbioGUNE ha descubierto que las llamadas "células asesinas naturales" o células NK son fundamentales en la inflamación del hígado durante la etapa temprana de la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), que es una de las causas fundamentales de cirrosis hepática. El hallazgo sugiere que la detección temprana de la activación de este tipo de células podría ayudar a contrarrestar la inflamación hepática derivada de este trastorno.
Un estudio desarrollado con ratones por especialistas del CSIC ha revelado que la exposición a ciertos contaminantes puede afectar al desarrollo y función de los testículos. Entre estos contaminantes dañinos se encuentran el ftalato (un plastificador), la zearalenona (una toxina presente en algunos cereales), el lindano (un plaguicida), el bisfenol A (empleado en la fabricación de plásticos) y el estradiol (una hormona esteroide sexual femenina). Todas estas sustancias provocan mecanismos de acción génica en los testículos en etapas muy tempranas del desarrollo embrionario.
La evolución musical en base a estadísticas y sistemas computarizados alcanzó un nuevo sitial gracias al proyecto "DarwinTunes", un sistema que permite componer éxitos radiales utilizando las leyes de selección natural popularizadas por Darwin.
Europa es un motor para la investigación y la tecnología, y ahora un estudio europeo ha revelado que las propiedades de las células madre embrionarias se ven afectadas por las condiciones del cultivo donde crecieron. En su innovador estudio, un equipo europeo de investigadores analizó el crecimiento de las células madre embrionarias en un estado indiferenciado puro. La avanzada tecnología de secuenciación empleada les permitió analizar la expresión génica (el transcriptoma) y las variaciones de la cromatina (el epigenoma). El estudio, publicado en la revista Cell, fue respaldado por cuatro proyectos financiados por la UE: Heroic, Plurisys, Eurosystem y ATLAS. Los resultados revelan diferencias clave entre células madre puras y células madre embrionarias cultivadas en el laboratorio.
La última actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, dada a conocer en la víspera de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro, Brasil, muestra que de las 63.837 especies evaluadas, 19.817 (el 31%) están amenazadas por la extinción, incluyendo el 41% de los anfibios, 33% de los corales formadores de arrecifes, 25% de los mamíferos, 13% de las aves y 30% de las coníferas. La Lista Roja de la UICN es un indicador crítico de la salud de la biodiversidad del mundo.
Una reordenación cromosómica en el genoma podría explicar el origen de las extremidades en los vertebrados. Así lo destaca una nueva investigación publicada on line en Nature Scientific Reports. Un gen ubicado en el brazo corto del cromosoma 7, el gen Sonic Hedgehog (Shh), se relaciona con la formación de las extremidades en vertebrados. Como explica el catedrático Jordi Garcia-Fernández, responsable del Reg-Volution Lab de la Universidad de Barcelona, "el gen Shh es un factor clave en la embriogénesis y en el desarrollo de varias estructuras (sistema nervioso, extremidades, aparato gastrointestinal). En los vertebrados, los principales lugares de expresión de este gen son el cerebro y las extremidades. Si lo eliminas, no se desarrollan las extremidades. Las alteraciones de este gen también se asocian a varias patologías del sistema nervioso".
Un nuevo fósil de equinodermo encontrado en el Parque Natural del Moncayo (Zaragoza), revela que los primeros representantes de este grupo fueron bilaterales, con una simetría que divide el cuerpo en dos partes iguales, y no radiales, con un patrón simétrico parecido a una rueda, como se había pensado hasta el momento.
