La Comisión Europea ha desatado una furiosa reacción de Alemania y de sus fabricantes de automóviles al proponer una norma que pretende recortar las emisiones de dióxido de carbono de los coches a partir de 2012, con fuertes multas a los fabricantes que no cumplan.
a Comisión establece un periodo con multas aplicadas escalonadamente a partir de 2012 para los fabricantes cuyas flotas sobrepasen una media de 120 gramos por kilómetro de los principales gases de efecto invernadero a los que se culpa del calentamiento climático.
"Esto enviará una fuerte señal al mundo sobre la determinación de la Unión Europea para tomar medidas valientes sobre el cambio climático", dijo en una rueda de prensa, el comisario Stavros Dimas.
Del objetivo obligatorio, una media de 130 gr/km debe conseguirse mediante una tecnología mejorada en los motores, y el resto mediante biocombustibles y neumáticos, marchas y aire acondicionado más eficientes. El nivel medio de emisiones de los coches en la UE fue de 163 gr/km en 2004.
Pero la canciller alemana, Angela Merkel, censuró duramente el plan como "no favorable económicamente", y dijo a la prensa en Berlín que pesará desproporcionadamente sobre Alemania y sus fabricantes de automóviles.
Su ministro de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, que suele apoyar las iniciativas ecologistas de la Unión, lo calificó de "guerra competitiva" contra la industria automovilística alemana para beneficiar a sus rivales de Italia y Francia.
En cambio, la portavoz de Transportes de Greenpeace, Franzisaka Achrterberg, dijo que la UE luchó como un león en la cumbre de la ONU en Bali, pero que "ahora se rinde como un cordero y pone los beneficios a corto plazo de los fabricantes de coches por delante de nuestra supervivencia".
Las multas comenzarán a partir de 20 euros por coche nuevo por cada gramo excedido por kilómetro en 2012 de media sobre toda la flota, y se elevarán hasta 95 euros por g/km en 2015.
Una tabla elaborada por la Comisión mostró que las francesas Peugeot y Renault, así como la italiana Fiat, serían las que menos recortes tendrían que hacer para cumplir los objetivos, mientras que los mayores corresponderían a las alemanas BMW, DaimlerChrysler y Porsche - que es el que tiene más emisiones con diferencia -, así como Subaru.
Sin embargo, las compañías podrían unirse e intercambiar sus emisiones, con lo que los fabricantes de los coches más pesados podrían comprar créditos a aquellos cuyas flotas estén por debajo del límite.
Dimas recordó que el transporte por carretera es la segunda mayor fuente de emisiones, tras la generación de energía, y que los recortes voluntarios habían fracasado.
Pero la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) denunció el plan y lo que dijo son multas excesivas respecto a otros sectores, y añadió que presionarán a los estados miembros y al Parlamento Europeo para que lo cambie.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
