General Electric reveló esta semana el robo, a principios de septiembre, de un ordenador portátil de la compañía con los nombres y datos de la Seguridad Social de 50.000 empleados.
l ordenador, en manos de un directivo de General Electric autorizado a tener esos datos, fue sustraído de la habitación de un hotel que estaba cerrada con llave, dijo la empresa.
La compañía de Connecticut empezó a enviar, a principios de esta
semana, cartas electrónicas a todas
aquellas personas cuyos nombres y datos de la Seguridad Social
estaban en el portátil para notificarles el fallo y ofrecerles
acceso gratuito durante un año a un servicio de vigilancia de
crédito, aseguró el portavoz de GE Russell Wilkerson.
Wilkerson declinó dar más detalles sobre dónde y cuándo tuvo lugar el robo o si el ejecutivo sigue trabajando en General Electric.
Sin embargo, apuntó que las pruebas indicaban que el ladrón estaba más interesado en el ordenador que en los datos que contenía, y aseguró que no había indicios de que la información hubiese sido usada inadecuadamente.
La pérdida de datos, incluyendo el nombre de empleados y números de la seguridad social, despierta el fantasma de que puedan ser usados en robos, en los que los ladrones usan tarjetas de crédito y otros servicios con estas identidades.
El departamento que se ocupa de los asuntos de los veteranos de Estados Unidos fue objeto de escrutinio después de que en primavera fuese robado un portátil con datos de 26 millones de veteranos y miembros de servicio de la casa de un trabajador.
El año pasado, entre las importantes compañías estadounidenses
que denunciaron la pérdida de equipos informáticos con datos de sus
usuarios o clientes, estaban el fabricante de aviones Boeing, la
empresa de servicios financieros Ameriprise Financial y la empresa
estadounidense de préstamos hipotecarios Holding NV, propiedad del
banco holandés ABN AMRO.
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Debieran seguirle la pista a Bill Gates, pues necesariamente esto es parte de una operación de espionaje que busca analizar y captar empleados traidores