Los hackers han accedido repetidamente al más costoso programa armamentístico del Pentágono, el proyecto Joint Strike Fighter, de unos 300.000 millones de dólares (unos 229.000 millones de euros), informó el Wall Street Journal el martes
l objetivo del programa Joint Strike Fighter es desarrollar un avión de diseño de tecnología furtiva para reemplazar a todos los cazas y aviones de ataque ligeros.
El diario citaba a diferentes cargos gubernamentales, actuales y antiguos, relacionados con esta cuestión, que habrían afirmado que los intrusos pudieron copiar y conseguir datos relacionados con los sistemas electrónicos y de diseño que facilitarían la defensa contra un avión.
Los espías no pudieron acceder al material más delicado, que se guarda en ordenadores que no están conectados a internet, añadió el periódico.
El diario afirmó que, según declaraciones de personas informadas sobre el asunto, los intrusos penetraban a través de las vulnerabilidades en las redes de dos o tres de los contratistas relacionados con la construcción del avión de combate.
Lockheed Martin es el contratista principal. Northrop Grumman y BAE Systems también tienen papeles importantes dentro del proyecto. Lockheed Martin y BAE no quisieron hacer comentarios, y Northrop pasó el testigo a Lockheed, según el periódico.
El Journal dijo que los encargados en el Pentágono tampoco habían querido hacer comentarios al respecto, pero que las Fuerzas Aéreas habían empezado una investigación.
La identidad de los atacantes y los daños provocados al proyecto no están claros, dijo el diario, pero que antiguos cargos habían dicho que el espionaje parecía provenir de China, aunque es difícil determinar el origen debido a la facilidad que supone esconder la identidad en línea.
La embajada china dijo que el país "se opone y prohíbe todo tipo de delitos informáticos", afirmó el Journal.
Los cargos añadieron que también había habido brechas en el tráfico aéreo de las Fuerzas Aéreas estadounidenses en los últimos meses.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Los proyectos top secrets deben estar sin conexión a internet o al resto del planeta, por algo son ultrasecretos, parece ser un error de administración.
Hackers son genios que desarrollan, entienen e innovan, los crackers en cambio son los que usan herramientas ya creadas por otros para hacer "travesuras", quienes se introdujeron al proyecto top secret bien pudieron ser unos muchachos desde un colegio pero no unos hackers.