El Ministerio de Exteriores israelí ha conseguido que la red social virtual Facebook cierre su página "Odia a Israel", que contaba con más de 300 mil seguidores.
Lamentablemente, hay muchas páginas de esta índole, pero esta era una de las principales y servía como plataforma para contenidos de tipo racista, que alentaban a la violencia contra israelíes y judíos y apoyaban el terrorismo", explicó a Efe el portavoz de Exteriores, Igal Palmor.
La página ya no es accesible, pero en el mismo Facebook pueden encontrarse otras iniciativas con carácter similar, como las páginas "Odio al estado sionista de Israel", "Odio el sionismo", "We stand against Israel" (Nos oponemos a Israel), "Yo también pienso que Israel practica el terrorismo de Estado" y una de las más populares, con 70 mil seguidores, "I do hate Israel" (Yo sí que odio a Israel).
También existen en la red social las versiones contrarias como "Odio a los que odian a Israel" o "Paren el odio a Israel", además de páginas de apoyo y muestras de afecto al Estado judío.
"Hay mucho material antiisraelí en Internet, parte del cual es legítimo. Es muy importante diferenciar el diálogo y la crítica legítimos, incluso si las críticas son muy duras, del discurso de odio y la incitación a la violencia, como era el caso", explica a Efe Haim Shahan, director del Departamento de Internet e Información del Ministerio de Exteriores.
La página que Facebook ha cerrado suponía, a su entender, "una violación manifiesta de la política y términos de referencia de Facebook. Su contenido era muy problemático: deslegitimación del derecho de Israel a existir, antisemitismo, negación del holocausto, discurso de odio e incitación al terrorismo contra civiles".
Tras dos meses de presionar a Facebook, finalmente el gigante de las redes sociales ha aceptado echar el candado a la página.
Exteriores espera que este paso sea un "precedente importante" para que Facebook tome responsabilidad sobre el contenido de páginas de este tipo haga cumplir su propia política contra el material que incita al odio y continuará trabajando para conseguir el cierre de grupos similares en esta y otras redes sociales.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.

ESTADO DE ISRAEL. LA TIERRA BIBLICA PROMETIDA
LA TORA .GENESIS. 12:7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.
LA TORA GENESIS 35:11 También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.
35:12 La tierra que... he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra.
35:13 Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado con él.
35:14 Y Jacob erigió una señal en el lugar donde había hablado con él, una señal de piedra, y derramó sobre ella libación, y echó sobre ella aceite.
35:15 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Bet-el.
LA TORA DEUTERONOMIO .1:8 Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehová juró a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que les daría a ellos y a su descendencia después de ellos.
1:9 En aquel tiempo yo os hablé diciendo: Yo solo no puedo llevaros.
1:10 Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud.
1:11 ¡Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!
DEUTERONOMIO 34:4 Y le dijo Jehová: Esta es la tierra de que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasarás allá.
34:5 Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová.
JOSUE 1:10 Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo:
1:11 Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.
El Templo del rey Salomón PERIODO BIBLICO (circa 3000 AEC-538 AEC). La historia judía comienza en la primera mitad del segundo milenio AEC, con los Patriarcas: Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob. El hambre comenzó a extenderse, y esto forzó a Jacob y a sus hijos – los antepasados de las 12 tribus de Israel – a emigrar a Egipto, donde sus descendientes fueron esclavizados. Varios siglos más tarde, Moisés sacó a su gente de ese país – de la esclavitud a la libertad – y los guió de vuelta a la Tierra de Israel. Durante 40 años erraron por el desierto del Sinaí, donde se forjaron como nación y recibieron la Ley de Moisés, que incluye los Diez Mandamientos, que dio forma y contenido a la fe monoteísta de sus patriarcas ancestrales.
A pesar de su pequeño tamaño, Israel abarca las distintas características topográficas y climáticas de un continente. En el norte las boscosas alturas de la Galilea se mezclan con verdes y fértiles valles; las dunas y tierras labradas marcan la planicie costera que bordea la costa del Mediterráneo; las colinas en el centro de Israel se elevan hacia el este, las cimas rocosas de las cadenas montañosas de Judea y Samaria en el centro del país descienden abruptamente hacia el subtropical Valle del Jordán y el Mar Muerto, el punto más bajo de la tierra. Desiertos montañosos, extendiéndose a través del Néguev y la Aravá hacia el sur, terminan en la punta más septentrional del Mar Rojo.Bajo el comando de Josué, las tribus israelitas conquistaron la tierra, se asentaron en ella, uniéndose especialmente en tiempos de amenazas exteriores, durante el liderazgo de los llamados Jueces. Se instituyó la monarquía bajo Saúl (c. 1020 ABC); su sucesor, David, unificó las tribus y convirtió a Jerusalem en la capital de la nación (circa 1000 AEC). El hijo de David, Salomón, transformó el reino en una floreciente potencia comercial y construyó en Jer
ESTADO DE ISRAEL. LA TIERRA BIBLICA PROMETIDA
LA TORA .GENESIS. 12:7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.
LA TORA GENESIS 35:11 También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.
35:12 La tierra que... he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra.
35:13 Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado con él.
35:14 Y Jacob erigió una señal en el lugar donde había hablado con él, una señal de piedra, y derramó sobre ella libación, y echó sobre ella aceite.
35:15 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Bet-el.
LA TORA DEUTERONOMIO .1:8 Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehová juró a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que les daría a ellos y a su descendencia después de ellos.
1:9 En aquel tiempo yo os hablé diciendo: Yo solo no puedo llevaros.
1:10 Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud.
1:11 ¡Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!
DEUTERONOMIO 34:4 Y le dijo Jehová: Esta es la tierra de que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasarás allá.
34:5 Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová.
JOSUE 1:10 Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo:
1:11 Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.
El Templo del rey Salomón PERIODO BIBLICO (circa 3000 AEC-538 AEC). La historia judía comienza en la primera mitad del segundo milenio AEC, con los Patriarcas: Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob. El hambre comenzó a extenderse, y esto forzó a Jacob y a sus hijos – los antepasados de las 12 tribus de Israel – a emigrar a Egipto, donde sus descendientes fueron esclavizados. Varios siglos más tarde, Moisés sacó a su gente de ese país – de la esclavitud a la libertad – y los guió de vuelta a la Tierra de Israel. Durante 40 años erraron por el desierto del Sinaí, donde se forjaron como nación y recibieron la Ley de Moisés, que incluye los Diez Mandamientos, que dio forma y contenido a la fe monoteísta de sus patriarcas ancestrales.
A pesar de su pequeño tamaño, Israel abarca las distintas características topográficas y climáticas de un continente. En el norte las boscosas alturas de la Galilea se mezclan con verdes y fértiles valles; las dunas y tierras labradas marcan la planicie costera que bordea la costa del Mediterráneo; las colinas en el centro de Israel se elevan hacia el este, las cimas rocosas de las cadenas montañosas de Judea y Samaria en el centro del país descienden abruptamente hacia el subtropical Valle del Jordán y el Mar Muerto, el punto más bajo de la tierra. Desiertos montañosos, extendiéndose a través del Néguev y la Aravá hacia el sur, terminan en la punta más septentrional del Mar Rojo.Bajo el comando de Josué, las tribus israelitas conquistaron la tierra, se asentaron en ella, uniéndose especialmente en tiempos de amenazas exteriores, durante el liderazgo de los llamados Jueces. Se instituyó la monarquía bajo Saúl (c. 1020 ABC); su sucesor, David, unificó las tribus y convirtió a Jerusalem en la capital de la nación (circa 1000 AEC). El hijo de David, Salomón, transformó el reino en una floreciente potencia comercial y construyó en Jerusalem el templo al Dios único de Israel. Restos arqueológicos testifican que importantes centros de comercio urbanos fueron fundados durante su reinado, incluyendo las ciudades fortificadas de Hatzor, Meguido y Guezer. Tras la muerte de Salomón, el país se dividió en dos reinos: Israel (capital: Samaria) y Judá (capital: Jerusalem), los cuales coexistieron durante los dos siglos subsiguientes, gobernados por reyes judíos y exhortados por los Profetas hacia la justicia social y la observancia de la Ley.
La Tierra de Israel ha sido sagrada para el pueblo judío desde tiempos bíblicos, albergando los lugares más sagrados del judaísmo. De acuerdo con la Torá, fue prometida por Yahveh a los tres Patriarcas del pueblo judío como su patria;[20] [21] algunos estudiosos han situado este período en los inicios del segundo milenio a. C.[22] En tiempos de Akenatón (c. 1350 a. C.) existían numerosas tribus hebreas situadas en la ribera oriental del río Jordán, tratando de cruzarlo y asentarse en las tierras más fértiles de la ribera occidental. En los últimos tiempos de Ramsés II, con Canaán dividida entre egipcios e hititas, nuevas tribus hebreas llegaron a orillas del Jordán. Varias de ellas se aliaron para invadir Canaán, realizando esta coalición a la manera tribal, identificándose como los descendientes de los hijos de Jacob, Yisra’el, nieto del patriarca Abraham, por lo que se autodenominaron hijos de Israel.
Durante los últimos tres mil años, Israel ha identificado, en el uso común y en el religioso, tanto la Tierra de Israel (Eretz Israel) como todo el pueblo judío, quien ha seguido refiriéndose a la anterior como su patria, Tierra Santa o la Tierra Prometida, pese a que posteriormente los romanos cambiaron la denominación del territorio por la de Siria Palestina tras aplastar la rebelión de Bar Kojba.
Jerusalem, la capital de Israel, se encuentra en el corazón del país, recostada entre los Montes de Judea. Las antiguas piedras de la ciudad, saturadas de milenios de historia y sus numerosos sitios históricos, santuarios y lugares de culto, están llenas de significado para judíos, cristianos y musulmanes. Su moderna arquitectura, amplios parques, paseos, zonas industriales y suburbios en expansión pregonan sus esperanzas para el futuro.Los días que reinó David sobre Israel fueron cuarenta años;
siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalem.
(I Reyes 2:11)
Después de diversas sublevaciones, los romanos destruyeron Jerusalén y obligaron a casi la totalidad de los judíos a huir de Israel, comenzando un largo periodo de exilio conocido como Diáspora. Los judíos de la diáspora anhelaron regresar a Israel durante siglos. Por ejemplo, en 1141 el sefardí Yehuda Halevi realizó un llamamiento a los judíos para regresar a Eretz Israel, efectuando él mismo el regreso a Sión, donde encontró la muerte. Un siglo después, el rabino español Nahmánides emigró a Jerusalén y desde entonces se mantuvo una presencia constante de judíos, especialmente en Jerusalén. El también sefardí Yosef Caro emigró a la gran comunidad judía de Safed en 1535. Oleadas migratorias tuvieron lugar, por ejemplo, en el periodo 1209-1211. Fue también famosa la «aliyá de los rabinos de Francia e Inglaterra» hacia Acre en 1258 y 1266. En 1260 Jehiel de París emigró a Acre junto a su hijo y un numeroso grupo de seguidores. Pequeñas olas migratorias judías tuvieron lugar durante el siglo XVIII, como la de Menachem Mendel de Vitebsk y 300 de sus seguidores, Judah he-Hasid y alrededor de 1000 discípulos y más de 500 discípulos (y sus familias) de Gaón de Vilna conocidos como Perushim. Oleadas de estudiantes rabínicos inmigraron en 1808-1809, aséntandose en Tiberíades, Safed y después en Jerusalén.
En 1860, la antigua comunidad judía de Jerusalén comenzó a construir barrios de viviendas fuera de los muros de la Ciudad Vieja. En 1878, se fundó el primer asentamiento agrícola moderno
El surgimiento del sionismo, fundado por Theodor Herzl, dio lugar a la segunda