El polémico programa de escuchas del Gobierno estadounidense dentro de su país es útil para luchar contra la red terrorista Al Qaeda, que aprovecha las ventajas de internet y de los teléfonos móviles para organizar sus operaciones, según algunos expertos en seguridad.
a Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), encargada de llevar a cabo el espionaje telefónico, afirma que éste "ofrece ventajas únicas en un conflicto con un enemigo como Al Qaeda", que es un "conjunto informal y disperso de células 'pro-Guerra Santa' repartidas en todo el mundo", estimó en un análisis James Lewis, experto del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington.
La revelación de este programa de escuchas sin órdenes judiciales, autorizadas por el presidente estadounidense, George W. Bush, genera desde hace un mes y medio un intenso debate en Estados Unidos sobre la legalidad de esta operación y el espionaje de los estadounidenses por parte de las autoridades.
La Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) de 1978 exige que las escuchas en territorio estadounidense se conduzcan a partir de una orden judicial expedida por una Corte especial, pero el Gobierno consideró que este procedimiento sería demasiado lento y complejo. Según James Woolsey, que fue director de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA) durante el gobierno del ex presidente Bill Clinton, es necesario reconocer que el mundo en el que vivimos hoy en día no tiene nada que ver con el de la Guerra Fría, cuando los soviéticos eran los enemigos. Los soviéticos "eran enemigos previsibles", dijo en una conferencia en el centro de estudios Heritage Foundation. "Reclutaban espías de forma más o menos tradicional, no había internet ni correo electrónico", ni tampoco "foros de discusión en internet donde no es necesario dar tu dirección para comunicarte", destacó Woolsey. "Desgraciadamente, este campo de batalla electrónico no está sólo en el extranjero. Intentar comprender cómo funcionan las comunicaciones del enemigo en tiempos de guerra no es algo que se pueda hacer individuo por individuo, caso por caso, orden judicial por orden judicial", agregó Woolsey, actual vicepresidente de Booz Allen Hamilton, una compañía de asesores estratégicos. También el número dos de la inteligencia estadounidense, el general Michael Hayden, ex director de la NSA, defendió el programa afirmando que si éste se hubiera implementado antes del 11 de septiembre de 2001, "se habrían identificado los agentes de Al Qaeda en Estados Unidos". El actual director de la CIA, Porter Goss, se sumó a estas voces en un artículo publicado el viernes en el diario The New York Times, donde estimó que el Gobierno debe tener "la posibilidad de reunir información sobre organizaciones terroristas a través de fuentes y métodos secretos"."La lucha contra el terrorismo necesita que se reconsideren las leyes que se aplican a la inteligencia", agregó Lewis, al estimar además que se debe repensar el marco legal, tal vez con algún otro tipo de Corte encargada de las comunicaciones electrónicas.
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El verdadero problema es ¿Quién nos asegura que todo este desastre será usado racionalmente y solo contra los terroristas?
Si yo escribiese algo contra Bush pueden interpretarlo comoles plazca y en conswcuencia hacer tambiŽen lo que les plazca.
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