A cinco años del estallido de la burbuja tecnológica, todo ha cambiado y al mismo tiempo todo sigue igual. El Índice Compuesto Nasdaq, que reúne a la mayoría de acciones tecnológicas, sigue un 59% a la baja, en comparación con su cierre récord de 5.048,63 el 10 de marzo de 2000, fecha de la que se cumplirán cinco años este jueves. El Nasdaq cerró el viernes en 2.070,61. Los ahorros para la jubilación se han visto diezmados.
isco Systems cerró un 75% por debajo de su precio máximo. El precio de Microsoft ha quedado en la mitad de lo que fue. JDS Uniphase, antaño una de las acciones más importantes del mercado en US$90.000 millones, está un 98% a la baja.
Entonces, ¿adónde van a acudir ahora los inversionistas cuando se sientan optimistas y quieran apostar a acciones de rápido crecimiento? Pues a las acciones tecnológicas.
"Ya no es fascinación. Es aflicción o adicción", dice Pip Coburn, estratega de tecnología global en UBS. Coburn considera que todo va a terminar mal otra vez.
Han vuelto a surgir indicios de nuevos problemas en el Nasdaq. Basta comparar el desempeño más reciente del Nasdaq con el del Promedio Industrial Dow Jones. La semana pasada, en momentos en que la economía estadounidense crecía pero no se aceleraba en exceso, el Dow Jones salió al fin de sus tribulaciones y alcanzó su nivel máximo en 3 años y medio, con 10.940,55, cerca de los 11.000 puntos que alcanzó en junio de 2001.
Por otra parte, el Nasdaq creció sólo el 0,3% la semana pasada y está un 4,8% a la baja este año, a la zaga de las acciones de las compañías estadounidenses más importantes. A medida que los altos precios del petróleo estremecían al mercado, los inversionistas, inquietos, se iban alejado de las tecnológicas por temor a que las empresas no fueran a tener dinero suficiente para comprar nuevos equipos tecnológicos.
Para asombro de muchos de los que sufrieron con el estallido de la burbuja, las acciones tecnológicas han jugado un papel importante durante buena parte del actual mercado alcista, a menudo estando a la cabeza de las ganancias en períodos de solidez y liderando la retirada en etapas de desaceleración. Esto no quiere decir que los inversionistas han regresado a la "exuberancia irracional" de fines de los 90, cuando las ganancias y otros indicadores fundamentales apenas contaban.
Aun así, desde el inicio del actual mercado alcista en octubre de 2002 hasta el 30 de diciembre del año pasado, el Nasdaq subió un 96%. Esto casi duplicó el avance del 49% del Promedio Industrial Dow Jones. De las diez mayores acciones del Nasdaq, ocho son nombres tecnológicos conocidos (Microsoft, Intel, etc.). Las otras dos son Comcast y Amgen, según Birinyi Associates, firma de Westport, Connecticut.
Aunque las acciones tecnológicas generalmente distan de los niveles récord de 2000, es aún más sorprendente que se coticen a precios elevados en comparación con el resto del mercado, calcula Coburn. A nivel mundial, dice, las acciones tecnológicas grandes se negocian a alrededor de 21 veces las ganancias esperadas por los analistas este año. Mientras tanto, las acciones grandes en general se negocian en el mundo a 15 veces las ganancias proyectadas. "Debido al control mágico y místico que las tecnológicas tuvieron sobre nosotros en los 90, no hemos cambiado nuestra posición primaria sobre las valoraciones", dice Coburn. "Creo que es poco saludable".
Aunque los analistas no estadounidenses se han vuelto más cautelosos sobre las perspectivas de las empresas tecnológicas, dice, las proyecciones de los analistas de EE.UU. son sospechosamente altas.
Durante buena parte del año pasado, cuando el alza del petróleo provocó inquietudes sobre la inversión en nuevos equipos tecnológicos, las acciones del sector estuvieron a la zaga del mercado. Las petroleras fueron las grandes ganadoras. Pero en los últimos tres meses del año los inversionistas se sintieron esperanzados brevemente y los precios del petróleo retrocedieron. ¿Quiénes fueron entonces las grandes ganadoras? Las tecnológicas.
Ahora, pese al raquítico despegue del Nasdaq este año, algunos analistas creen que éste podría estar preparado para una breve recuperación al menos. Las acciones de chips de computadoras han repuntado últimamente y suelen subir al inicio de cualquier recuperación tecnológica, dice Russ Koesterich, jefe de estrategia bursátil en América del Norte de State Street Global Markets, de Boston. Algunos profesionales de la inversión que estaban vendiendo títulos tecnológicos hace unas semanas están comprando otra vez, dice, mientras buscan acciones que se beneficien de un dólar débil y cuyos negocios no usen mucho petróleo.
Sin embargo, desde una perspectiva más a futuro, coincide con Coburn en que las acciones tecnológicas probablemente no van a mantener el mismo ritmo. "No creo que las grandes acciones tecnológicas que la gente ha aprendido apreciar merecen negociarse con una prima sobre el mercado", dice. El experto cree que el Nasdaq podría demorar 15 años en regresar a los niveles récord de 2000.
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