Un estudio de palmOne indica que la falta de una guía de comportamiento ante el correo electrónico hace perder mucho tiempo y trae conflictos. Sepa cuáles son y cómo evitarlos.
El trabajo se realizó en decenas de oficinas en Europa, aunque sencillamente podría trazarse un paralelismo con lo que ocurre entre los mensajes entre amigos.
El estudio, elaborado por Dynamic Markets sobre 750
trabajadores de empresas en cinco países europeos (España, Reino
Unido, Francia, Alemania e Italia) arroja entre sus conclusiones
que el e-mail es fuente habitual de conflictos.
Según el trabajo, el 61% de los encuestados cree que los correos no
respondidos retrasan las decisiones comerciales. Asimismo, los
mensajes confusos o descuidados pueden dañar las relaciones y ser
causa de enfrentamientos.
Por ejemplo, ante la ausencia de respuesta se bombardea con más
mails para conseguirla, se mandan correos urgentes sin ninguna
llamada de atención y se escriben otros con un exceso de palabrería
y una mala redacción que provoca malentendidos y daña las
relaciones.
En ese sentido, uno de cada diez encuestados tuvo enfrentamientos
por los malos entendidos generados a raíz del tono de los mensajes.
En el caso contrario, algunos admitieron que mintieron al decir que
no habían recibido un correo.
Según François Bornibus, vicepresidente de palmOne EMEA, se espera
que para este año la media de correos electrónicos enviados cada
día supere los 36.000 millones . El correo electrónico supone una
revolución en nuestra forma de entender la comunicación y los
negocios, pero cuando su uso se expanda aun más y el empleo de
teléfonos inteligentes para acceder a él se convierta en norma,
será necesario un cambio de comportamiento, una nueva actitud ante
el correo. De lo contrario, los siete pecados capitales
identificados por nuestro estudio sólo se agravarán.
Los siete
El estudio de palmOne identifica los siete pecados capitales más
sufridos por los trabajadores que emplean correo electrónico:
1. PASARLO POR ALTO: la tendencia a no responder.
Uno de cada diez encuestados se queja de recibir tantos correos que
no tiene tiempo de responderlos todos. Más de una quinta parte de
los encuestados residentes en España o Reino Unido teme volver a la
oficina después de alguna ausencia a causa de la montaña de correo
que sabe que les espera.
Con tanto correo, dejando aparte los que son inútiles o
irrelevantes, no es de extrañar que la cuarta parte de los
encuestados tenga que implorar una respuesta a más de la mitad de
los correos que envían. La situación es particularmente grave en
Italia donde el porcentaje de casos se dispara hasta el 70%.
2. NEGACIÓN: fingir no haber recibido un correo de
alguien. Cuanto menos respondemos, más culpables nos sentimos. Uno
de cada diez encuestados confiesa sentirse culpable en el trabajo
por no haber respondido el correo. En el Reino Unido hasta un 11%
de los encuestados recurrió a fingir no haber recibido un correo
cuando se les pidió contestación.
3. SUPOSICIÓN: la mala costumbre de suponer que
todo el mundo leyó un correo urgente. Demasiadas personas se
limitan a enviar un correo (y a confiar en que fue recibido y
leído) para comunicar información urgente. A un 27% de los
encuestados les molesta que el correo importante se envíe sin
ningún tipo de aviso especial adicional como una llamada
telefónica.
4. PALABRERÍA: la tendencia a extenderse más de lo
necesario. A los trabajadores les molesta también recibir páginas
de texto que requieren una búsqueda de la información que les
afecta. La tercera parte de los encuestados franceses destacó este
hecho como especialmente irritante, y es el personal de mayor nivel
de responsabilidad quien más lo sufre.
5. PARA TODOS: mandar el mismo correo a todo el
mundo, incluso a las personas a las que no incumbe. Más de la
cuarta parte de los encuestados se muestra frustrada por recibir
mensajes que no le incumbe, un problema al que se enfrenta el 30%
de los directores de alto nivel. Más de la tercera parte de los
encuestados italianos sufre una bandeja de entrada llena a causa de
estos correos irrelevantes.
6. DEJADEZ: los pecados de mala gramática y
ortografía, argumentos inconexos y lenguaje confuso. El 81% de los
encuestados tiene una opinión negativa de aquellos que envían
mensajes mal escritos y con errores ortográficos y gramaticales.
Este es particularmente el caso de Alemania, donde la tercera parte
de los encuestados considera que los remitentes son dejados y
descuidados. Y los jefes básicos y administradores de toda Europa
deben ir con pies de plomo ya que los directores de alto nivel
tienen una visión especialmente negativa de los correos mal
escritos y dejados, un 41% ve en ellos una muestra de pereza e
incluso de falta de respeto.
7. FALTA DE TACTO: no emplear el tono correcto.
Enviar mensajes cortos y bruscos sin atender a los modales
necesarios puede dañar una relación de forma no intencionada. Uno
de cada diez encuestados, y hasta un 23% en Alemania, confesó haber
tenido enfrentamientos con algún compañero o con terceros porque
malinterpretaron lo que se decía.
Asimismo, palmOne elaboró una guía de
actitud para hacer uso del correo electrónico de una
manera más inteligente y productiva.
1. CONFIRME SIEMPRE LA RECEPCIÓN: asegúrese de
contestar antes de 24 horas, aunque sea tan sólo para decir que
ahora está ocupado y que contestará más adelante.
2. NO REHUYA EL ASUNTO: si no puede dar una
respuesta satisfactoria inmediata, avise al remitente. No se ponga
en la vergonzosa situación de tener que fingir no haber recibido un
correo sólo porque no le prestó atención en su momento.
3. NO DE NADA POR SENTADO, LLAME: si su correo es
urgente, avise de su envío mediante una llamada para hablar del
tema, aclarar lo que se necesita hacer y fijar un plazo
realista.
4. VAYA AL GRANO: decida por adelantado qué quiere
decir exactamente y limite el número de elementos al mínimo
posible. Cuanto más largo sea su mensaje, menos probabilidades hay
de que lo lean.
5. PREGÚNTESE SI NECESITAN ESTAR TODOS COPIADOS:
si tiene que enviar un correo a una lista de personas, incluya sólo
a aquéllas a las que afecte directamente el asunto. Para acelerar
las respuestas, escriba directamente a cada individuo afectado.
6. EN FORMALIDAD, PEQUE POR EXCESO: escribir un
correo no debe ser excusa para saltarse la función "Revisión
ortográfica" ni para usar un lenguaje taquigráfico o de la
calle. Mantenga el respeto mutuo y escriba sus correos como si
escribiera una carta. Compruebe siempre los errores antes de enviar
el mensaje.
7. EVITE LOS JUICIOS PRECIPITADOS: algunos correos
pueden resultar ofensivos a primera vista; pero al observarlos más
detenidamente vemos que simplemente están mal escritos o con prisa.
No responda nunca cuando esté enfadado o emocionalmente herido; no
olvide que el correo se queda archivado y que su respuesta ofensiva
o desconsiderada puede tener consecuencias.
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Estoy muy de acuerdo con los resultados del estudio.
SIEMPRE HE MANTENIDO QUE NO HEMOS DE PERDER LA BUENA PRACTICA DE USAR EL TELEFONO.
El trato al telefono acerca mientras que el "frio" correo puede distanciar.
Una buena e inteligente combinación de ambas cosas ES PERFECTO
No escriba todo con mayusculas o casi todo, es como si estuviera gritando.
Perfecto en todos los órdenes. Muy interesante.
En definitiva, que las buenas formas son fundamentales, con correo electrónico y antes de él. Y que ahora se hacen más evidentes ciertas universales carencias porque el contacto personal y el intercambio de información se han multiplicado espectacularmente.
Y me ha encantado que haya tanta sensibilidad hacia la gramática y la ortografía.
elsexo con una mejer es como comer si no comes no puedes cojer y si comes no pudes cojer o comes o cojes
ANDO BUSCANDO UNA NOVIA QUE LE GUSTE ASER EL AMOR DE DIA Y DE NOCHE PORQUE LAS MUJERES SON COMO LA COMIDA SI NO COMES ESTAS PENSANDO EN COMER Y SI ESTAS CON TU NOVIA ESTAS PENSANDO EN COMO COMERTELA Y NO DESCANSAS HASTA QUE TE LA COMES
¡Vale! soy la mujer que buscas