Uno de los éxitos de esta Navidad fue el microscopio RX5, con el cual los niños pueden quedar fascinados observando hongos o amebas y otras cosas. Pero los científicos, médicos e investigadores también le han echado el ojo al juguetito, que cuenta con una lente potente y puede usarse para enviar imágenes por Internet. Asimismo, con un precio de US$89 en Estados Unidos cuesta menos de la décima parte que los microscopios profesionales.
l interés por parte de los adultos ha tomado a Digital Blue Inc., fabricante del aparato, por sorpresa. "Fundé la compañía", dice su presidente Tim Hall, para "hacer que los niños jugaran con otra cosa que no fueran videojuegos".
Por ejemplo, los pacientes aquejados de Morgellons, una rara enfermedad de la piel, han usado el microscopio para intercambiar información médica y enviar imágenes de sus lesiones al Morgellons Research Foundation. El juguete está "hecho para los niños así que para nosotros es muy fácil" de usar, dice Mary Leitao, directora ejecutiva de la fundación. Los coleccionistas de sellos y objetos de interés de deportes también están usando el microscopio para verificar la autenticidad de las piezas, dice Digital Blue.
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Pues sí, un caso más de cómo un producto de I+D genera multiusos... y múltiples usuarios. Siguiendo los postulados de Gladwell en su libro The tipping point yo situaría el punto de inflexión en su conexión USB que le permite conectar con el ordenador y no sólo ver las imágenes en el monitor sino además enviarlas por internet. Eso unido a su bajo precio lo han hecho como se ve protagonista de un fenómeno de consumo navideño.
La vida siempre nos sorprende.
hola y adios