Aunque los usuarios de internet de alta velocidad doblaron su número entre 2001 y 2003 en Estados Unidos, las minorías y los residentes en áreas rurales tienen problemas para conectarse a la banda ancha, aumentado la llamada "división digital".
stas conclusiones aparecen en un informe del Departamento de Comercio titulado "Una nación conectada: la entrada a la Edad de la Banda Ancha", fechado en septiembre pasado pero dado a conocer ahora.
El informe indica que en octubre de 2003, internet de alta
velocidad había llegado al 20 por ciento de los hogares del país,
el doble que 24 meses antes, pero muy lejos de otros países como
Canadá, donde la red de banda ancha, fundamental para proporcionar
servicios de entretenimiento y comercio electrónico, es la
norma.
En Estados Unidos, todavía un 62,8 por ciento de los usuarios
accede a internet mediante un módem convencional a través de la
línea telefónica.
Y lo que es más preocupante para las autoridades federales:
minorías como afroamericanos, hispanos y residentes en áreas
rurales tienen dificultades para acceder a internet de alta
velocidad, aumentando la brecha entre los servicios disponibles
para los consumidores con mayor poder adquisitivo y los de medios
más modestos.
Sólo uno de cada siete negros y uno de cada ocho hispanos tienen
acceso a alta velocidad en sus hogares, mientras que entre blancos
la proporción es de uno de cada cuatro hogares.
Mientras que en las áreas urbanas la banda ancha estaba presente en
el 40,4 por ciento de los hogares, en las zonas rurales la cifra
cae hasta un 24,7 por ciento.
La principal razón dada por aquellos que no usan internet de alta
velocidad en sus hogares es que no están interesados (44,1 por
ciento), pero un 38,9 por ciento adujo que el servicio es demasiado
caro y un 9,8 por ciento que no estaba disponible en su zona.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios